miércoles, 30 de mayo de 2012

Mirar caquita

Education must, be not only a transmission of culture but also a provider of alternative views of the world and a strengthener of the will to explore them.
-Jerome Bruner
Bruner es un influyente psicólogo, referente clave en psicología cultural, entre otros campos. Y hoy recuerdo este deseo que, lamentablemente no es muy frecuente. Algunos rasgos de nuestra cultura son muy buenos, y otros, una verdadera desgracia. No pocas veces nos enfrascamos en visiones limitadas, rígidas y poco funcionales del mundo. Quedamos atrapados allí, además porque nos falta la fuerza para explorar caminos y mundos nuevos.
Evidentemente, un porro o un par de galones de ron Havana Club pueden ofrecer esas visiones -y otras muchas- pero, no duran después de despertarnos en un andén desconocido con una puta vieja aún menos familiar. Así, que recomiendo otras vías (que también pueden ser acompañadas con cantidades funcionales de mojitos).
Así, que consejitos de peluquería para ebrios en potencia:

  1. Tú puedes estar atrapado en ideas muy rígidas sobre cómo son las cosas. Si te funciona, maravilloso. Pero, lo más frecuente es que ideas rígidas conducen a mundos dolorosos y complicados de manejar. Piensa: ¿me sirve este mundo? Si ves que estás perfecto y no tomas decisiones locas, quédate así y listo. Si no... sigue leyendo:
  2. Las reglas generales sobre la vida son usualmente exageraciones basadas en pocas o ninguna evidencia. Mira las evidencias. 
  3. Las ideas superconsolidadas están frecuentemente ligadas a sobre-generalizaciones o a profecías poco fiables. Examina si tienes evidencia de las tragedias que estás pronosticando, o si estás confundiendo "difícil" con "imposible".
  4. Acostúmbrate a mirar también las oportunidades. Mejor aún, comienza por pensar en las oportunidades. Luego, una dosis de realismo es buena, pero eso: realismo, no profecías de catástrofe. Dale la oportunidad al mundo de decepcionarte alguna vez, mientras gozas las muchas en las que te sorprende con cosas buenas y retos interesantes. 
  5. Muchos puntos importantes de nuestra vida cuestan esfuerzo. Bajar dos kilitos no es compatible con comerte un tanque de helado diario, pero piénsate si de vez en cuando te gozas el tanque de helado y luego te vas al gimnasio...
  6. Dale la oportunidad a la gente que te rodea, especialmente a las personas que no hacen las cosas como tú quieres. Muchas veces descubrirás que no son tus enemigos ni personas terribles: simplemente son como tú y como yo: oro y mierdita.  

Un mojito en el honor de todos!
Leonardo Amaya - Racionalemotivo.blogspot.com

miércoles, 16 de mayo de 2012

Y... ¿vale la pena ser insoportable?

Antes de autodiagnosticarte de baja autoestima o depresión, asegúrate de no estar rodeado de gente pelotuda.
- Texto viral en internet
Ser una vieja inmamable o un tipo cabrón tiene consecuencias. Así es la vida. Acabas rodeado de gente con baja energía, a quienes les falta la fuerza para mandarte a la mierda, o peor aún, por personas que se comportan igual que tú en ese tema y forman un agujero negro de maldad y mala leche.
En general, esos ambientes hacen sufrir. Por supuesto, si estás leyendo esto, es probable que no te comportes así tiempo completo: en general, las personas que hacen de ser insoportables su estilo de vida están bastante atrapadas en ese mundo, a través de una tupida red de relaciones disfuncionales. No les queda tiempo para leer tonterías ni cosas serias: están muy ocupadas en cosas más chic.
Así que, tanto tú como yo, sólo somos inmamables y cabrones a ratos. Y eso, nos hemos dado cuenta, tiene sus consecuencias. Si fuera bueno y nos rodeara de gente maravillosa, ¿para qué querer cambiarlo?
Entonces, vamos al tema. En términos muy generales y por tanto inexactos, hay tres caminitos que nos llevan a la mierdita:
- Pensar que nos hace más "elegantes" o "interesantes". 
R/ En general, la gente no es tan idiota. Se esfuerzan, pero no llegan a tanto. Alguno pensará que eres más interesante, que eres una persona importante, pero la mayoría (incluso aquellos pocos que te ven como interesante), se acabarán aburriendo del esplendor apabullante de tu brillo. Y un buen número te guardará un discreto y perseverante deseo de venganza. Cuando te caigas, ya verás.
- Pensar que así te rodearás de gente "chic".
R/ ¿Te acuerdas de tus amigos/as inmamables del colegio? Pues mírales. ¿De verdad vale la pena aguantarse eso para estar con esas personas? Pues les pasará a otros contigo.
- Pensar que "tienes que demostar quién eres".
R/ Si tienes que "hacer evidente" quién eres... pues no sé, no parecería que eso que eres sea tan "auténtico". Ser un auténtico cabrón amargado / bruja insoportable no parece ser una meta de imagen maravillosa.
- Creer que así la gente "hará las cosas como toca". 
R/ Ups... peligroso. La gente es como es, como tú y como yo, llena de defectos, pero también con muchas cosas bacanas. Esa es la realidad. Piénsate si estás viviendo en el mundo real, con gente que es oro y mierdita... Y bueno, siempre puedes intentar mirar más el oro. Es más divertido y menos asqueroso.
Pues nada... el objetivo, como siempre, es ser feliz, con una felicidad realista, pero de larga mirada. Ganar de forma loca una batalla hoy, te puede dificultar ganar guerritas más largas. Está, como siempre, en tus manos. Si se te da la gana.
Leonardo A - racionalemotivo.blogspot.com

lunes, 14 de mayo de 2012

Desatrapatándote

El hombre es un animal inserto en redes de significación que él mismo ha tejido
-
Clifford Geertz citando a Max Weber.
Geertz estaba definiendo la cultura. Comencemos por allí. Sigamos con que "desatrapándote" no existe en español, y parece como un trabalenguas: el hombre está atrapado, ¿quién lo desatrapará?, aquél que lo desatrape buen desatrapador será, etc.
Pero vamos a lo que vamos. Nosotros somos responsables del mundo que hemos construído a nuestro alrededor. En ocasiones, ese mundo es bastante disfuncional y nos sirve para dos cosas: sufrir y hacer tonterías. Cada uno seleccionamos activamente juicios sobre nosotros mismos, y armamos una urdimbre con la cual podemos tirar de las cosas jartas de nuestra vida o enredarnos aún más en las trampas de la culpa o decirnos que no somos capaces.
Estamos rodeados de mitos, construidos por nosotros mismos: no soy capaz, no podré cambiar, no pertenezco a ese grupo y por eso me siento como un metido, nunca seré feliz... Leyes generales sobre el universo en las que, con frecuencia, perdemos. Otro personaje decía: no pretendo mostrar cómo los hombres piensan en los mitos, sino como los mitos actúan en la mente de los hombres sin que sean conscientes de ello (Claude Levi-Strauss). Pues eso: estamos llenos de mitos, que nosotros mismos, de forma bastante inconsciente hemos contribuído a construir.
Hay varios caminos para resolver este problemita. Primero, aceptar que operamos por mitos, de los que usualmente no somos conscientes. Segundo, que nosotros los construímos y tercero... que podemos cambiarlos a otros que sean más útiles. Si ya nos pusimos a armarlos para sufrir, porqué no los armamos para ser felices? Lógico, esto puede no ser fácil. En ocasiones, necesitaremos un poco de ayuda, terapia, counseling, mentoring, cannabis. (aunque esto último no lo recomiendo en serio).
Y un camino bueno es seleccionando lecturas que valgan la pena, que no generen culpa y que no nos pongan en mundos ilusorios. Si tus lecturas no ayudan a tu vida, cambia de vida o cambia de lecturas, me parece a mí...
Leonardo A. - Racionalemotivo.blogspot.com

sábado, 5 de mayo de 2012

Cuando el dolor toca a tu puerta

Celebrando la vida de alguien que ya no nos acompaña
La vida de personas que son valiosas para nosotros termina en algún momento, como terminará la nuestra. Algunos incluso hemos pasado por una situación vital que, aunque seguimos aquí, nos ha recordado la fragilidad de la existencia.
Ambas experiencias -la muerte de alguien cercano, o la propia experiencia- nos puede ser muy útil para recordar que lo único que tenemos entre manos es el día de hoy. Sin fatalismos, sin profecías locas: simplemente que lo real es gozar el día mientras construímos un hedonismo a largo plazo, como ha enseñado en la teoría mi profesor Dom DiMattia*, y en la práctica a tantos primero profesores y luego amigos admirables, como María Cristina Tenorio** y Anthony Sampson***, quienes me comentaban a Lacan, a Levi-Strauss, a Bruner, a Clifford Geertz al calor de un vaso caleño y tibio de un buen licor escocés. Pero, la antropología y la psicología cultural son un tema que da para otras cosas.
Y para la persona que ya no está, una invitación a celebrar su vida. En una oportunidad, en otro país, acompañé a un conocido a un evento del todo particular para nuestras costumbres: un teatro, muchos invitados significativos que habíamos conocido a esa persona... y era una especie de fiesta serena, donde conversamos -y claro, también soltamos una lagrimita- recordando nuestras experiencias y anécdotas de la vida de esa persona. A partir de allí, lo hago en otras ocasiones, cuando vienen a faltar alguien cercano. Conversamos, nos tomamos una botellita de Old Parr, y nos damos unas risas recordando las historias pequeñas y grandes de esa persona.
A mí me gustaría que mi gente cercana me recordara así: al calor de un whiskey y haciendo un homenaje kitch a mis tonterías. Bueno, no estoy esperando a morirme para que lo hagan, procuro organizarme estas celebraciones todas las semanas.
Todos tenemos esas personas cuyo recuerdo honramos con una lagrimita de vez en cuando. Estoy seguro que ellos no hubiesen querido que nos hundiésemos en la desesperación o en un drama personal sin sentido. Y si lo querían, pues que raritos estaban. Lo más seguro es que no se preocuparan por nada de eso. ¡Un whiskey en honor de todos ellos!
racionalemotivo.blogspot.com

*Dominic DiMattia, Ps.,  APA Member, PhD, AEI Official REBT Trainier, consultor internacional y antes presidente del Instituto Albert Ellis de New York. Una persona a la que realmente, vale la pena conocer.
**Psicoanalista, Psicóloga Cultural. Toda una institución en la Historia de la Psicología Cultural, también en Colombia.
***El profesor Sampson ha sido para mí la imagen del hombre culto, que no gusta de la tontería y la apariencia, y quien me enseñó a leer a tantos autores significativos de un modo amable y profundo.

jueves, 3 de mayo de 2012

Los sutiles lazos que convierten tu día en una m.

Para ser feliz, me sirve la compañía. Para amargarme el día, lo hago bastante bien solito. 
(Efluvio filosófico de un amigo en medio de una borrachera heróica)
Y tiene toda la razón. Habilidades para hacerlos la vida imposible, tenemos en abundancia. No necesitamos ayuda en eso. Vamos a ver algunas ideítas tóxicas que nos hacen imposible la existencia de forma bastante poco funcional, para que te des un puntaje.
Ponte un número del 1 al 5 de acuerdo a la frecuencia con que pienses:

  1. La gente no sabe lo que se pierde cuando no está conmigo. (Trampa sutil: ¿qué te importa lo que se pierda la gente? Tu, feliz y ya está, quien se quiera unir al plan, adelante).
  2. Esta persona no me valora lo suficiente. (Una especialización de la anterior: Tu vales por lo que eres. No tengas reparos en demostrarlo). 
  3. Mis talentos no son valorados aquí. (Más de lo mismo: primero, lo que importa es que te paguen por esos talentos. Gente que te admire... pues bacano, pero no lo exijas. Las personas estamos todas muy ocupadas admirándonos a nosotros mismos. ¡Únetenos, admírate!)
  4. Las personas no responden bien a todo lo que hago por ellos (uff.... peligroso: quiere decir que lo que haces por ellos no es gratis, sino un intercambio en el que compras afecto. Comprar afecto siempre es muy caro). 
  5. Siempre mi vida ha sido así de terrible y por este camino seguiré. (¡Perfecto! Una profecía que mata las posibilidades de cambio. Si tienes el don de ver el futuro, ¿porqué no lo aprovechas mejor y te adivinas el número del Baloto?)
Evidentemente este "test" tiene la profundidad teórica de una encuesta de revista de peluquería, pero bueno, de algo sirve: 

Menos de 8 puntos: ¡Bien! Bastante funcional. Pero es el momento de pensar si debes atender un poco a la gente que te rodea. 
De 9 a 14 puntos: Mmm... es hora de dejar de pensar en tanta tontería e irte a dedicarte tiempo a tí mismo / misma. Fútbol y whiskey / Masaje y comprar ropa.
De 15 a 20: ¡Ups! ¿Seguro que quieres sufrir tanto por tanta gente tonta? Es hora de revisar a fondo cuánto pones en manos de los demás tu propia felicidad. Darte una pasadita por tu terapeuta de confianza es una buena idea.
De 21 a 25: Sufres y posiblemente tomas muchas decisiones por causa de ideas que no son funcionales. Por fortuna, es relativamente fácil revisar esas sobre-demandas y condenaciones personales que nos hacen la vida difícil. Ir a terapia no es para la gente loca (aunque también, claro). Es para ser feliz. Esa es la meta. No se trata de entender porqué sufres: se trata de cambiar lo que entiendes que te hace sufrir. No pienses en el problema: piensa en las muchas soluciones que tienes a mano. 
Esta encuesta NO está patrocinada por tu peluquería de confianza, pero lo parece. 
racionalemotivo.blogspot.com



Más allá del terrible 20% (1)

Hay un mundo maravilloso donde no te encuentras con personas difíciles. Maravilloso porque no es real. #elterrible20x100 Las relaciones...