sábado, 5 de mayo de 2012

Cuando el dolor toca a tu puerta

Celebrando la vida de alguien que ya no nos acompaña
La vida de personas que son valiosas para nosotros termina en algún momento, como terminará la nuestra. Algunos incluso hemos pasado por una situación vital que, aunque seguimos aquí, nos ha recordado la fragilidad de la existencia.
Ambas experiencias -la muerte de alguien cercano, o la propia experiencia- nos puede ser muy útil para recordar que lo único que tenemos entre manos es el día de hoy. Sin fatalismos, sin profecías locas: simplemente que lo real es gozar el día mientras construímos un hedonismo a largo plazo, como ha enseñado en la teoría mi profesor Dom DiMattia*, y en la práctica a tantos primero profesores y luego amigos admirables, como María Cristina Tenorio** y Anthony Sampson***, quienes me comentaban a Lacan, a Levi-Strauss, a Bruner, a Clifford Geertz al calor de un vaso caleño y tibio de un buen licor escocés. Pero, la antropología y la psicología cultural son un tema que da para otras cosas.
Y para la persona que ya no está, una invitación a celebrar su vida. En una oportunidad, en otro país, acompañé a un conocido a un evento del todo particular para nuestras costumbres: un teatro, muchos invitados significativos que habíamos conocido a esa persona... y era una especie de fiesta serena, donde conversamos -y claro, también soltamos una lagrimita- recordando nuestras experiencias y anécdotas de la vida de esa persona. A partir de allí, lo hago en otras ocasiones, cuando vienen a faltar alguien cercano. Conversamos, nos tomamos una botellita de Old Parr, y nos damos unas risas recordando las historias pequeñas y grandes de esa persona.
A mí me gustaría que mi gente cercana me recordara así: al calor de un whiskey y haciendo un homenaje kitch a mis tonterías. Bueno, no estoy esperando a morirme para que lo hagan, procuro organizarme estas celebraciones todas las semanas.
Todos tenemos esas personas cuyo recuerdo honramos con una lagrimita de vez en cuando. Estoy seguro que ellos no hubiesen querido que nos hundiésemos en la desesperación o en un drama personal sin sentido. Y si lo querían, pues que raritos estaban. Lo más seguro es que no se preocuparan por nada de eso. ¡Un whiskey en honor de todos ellos!
racionalemotivo.blogspot.com

*Dominic DiMattia, Ps.,  APA Member, PhD, AEI Official REBT Trainier, consultor internacional y antes presidente del Instituto Albert Ellis de New York. Una persona a la que realmente, vale la pena conocer.
**Psicoanalista, Psicóloga Cultural. Toda una institución en la Historia de la Psicología Cultural, también en Colombia.
***El profesor Sampson ha sido para mí la imagen del hombre culto, que no gusta de la tontería y la apariencia, y quien me enseñó a leer a tantos autores significativos de un modo amable y profundo.

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