miércoles, 3 de abril de 2013

Lo que te salió en la tapa.

Ser feliz es muy fácil: aceptar que lo que tienes es lo que te salió en la tapa.
- Alejandro Tobar. (conversación con el autor).
Afortunadamente, es extraño que alguien tenga todo. Si eres inteligente en temas académicos, eres una telenovela en los temas personales. Un tipo brillante, se enreda con viejas disfuncionales que lo hacen sufrir. La que es bonita, se tropieza con personajes insufribles. Y así, hasta el infinito y más allá.
Con alguna frecuencia, atendí a modelos profesionales. Y sin faltar a la confidencialidad, debo decir que fue una experiencia de aprendizaje: sufren por cosas muy parecidas a lo que hace sufrir a gente más feíta. En ocasiones, toman decisiones terribles que les complican la vida profesional y otras veces se dejan usar y minusvalorar por otras personas. Incluso, no están contentos con su cuerpo y su imagen física. Y doy fe que, con la pinta que tienen estos personajes, yo hubiese sido actor porno.
Por supuesto, hay temas que podemos mejorar. Procurar crecer profesionalmente, como personas, hacernos una lipo, ir al gimnasio, dieta, conseguir una maestría, etc, son hitos vitales que podemos perseguir. Pero, mientras lo logramos, no tiene sentido sufrir por lo que no tenemos.
Algunas cosas no las tendremos nunca, o intentarlo afectaría otras áreas de nuestro estilo de vida. Vamos a ver... si quiero bajar 15 quilos que me sobran, debo controlar las salidas a los restaurantes y dedicarle más tiempo al gimnasio, tiempo que debo sacarlo de otros temas que me gustan más, como ir a Galerías de arte y hablar m con amigos. No se puede tener todo. Es la realidad.
Pero, solemos estar más atentos a nuestros defectos y lo que no tenemos y descuidar nuestros logros y bienes actuales. Nos empuja un poco nuestro sistema límbico y otro poco nuestra cultura del reto. De allí a sufrir es un paso, también nos conduce a tomar decisiones tontas. No sirve para nada: pongamos el ejemplo de los kilitos de más. Puedes sufrir todo el día ante la mirada estupefacta de tu imponente panza. Pero no bajarás 100 gramos a no ser que te llenes de ánimo y lleves tu culo gordo a un gimnasio.  Y finalmente, es mejor que te quieras con tu barriga mientras ella te acompañe. Sufrir, no sirve para nada. Lo mismo pasa en todos los otros campos: no te has esforzado, y no te gusta tu lugar profesional actual? pues a moverte, pero siendo feliz ya.
Una de las tremendas barreras que nos pone nuestra cultura está relacionada con las sobredemandas: nos olvidamos que la vida hay que vivirla, que incluso la conversada con un grupo de alcohólicos sociales (tus amigos) es significativa; que atender a tus hobbies te saca de la carrera de las ratas mental. Pero, eso es otro tema que conversaremos luego.
racionalemotivo.blogspot.com


1 comentario:

  1. Sería genial tener la posibilidad de luchar por una meta, todo el escrito me parece un mapa del tesoro, muchas pistas, pero tan genéricas que no sé aplicarlas a la vida. Me gustó.

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