domingo, 21 de mayo de 2017

La enfermedad del control...

Un camino muy práctico para vivir en un mundo de frustración y sufrimiento: pretender el control sobre el mundo, los demás y las propias tonterías... 

Comencemos con una advertencia: es importante planear, construir y trabajar por alcanzar metas en nuestro futuro, así como facilitar que las personas importantes para nosotros actúen de una forma acorde con nuestras preferencias. Lo que resulta en cambio una exigencia que el mundo no puede concedernos es el pretender garantizar que los eventos ocurran siempre y en todos o casi todos nuestros deseos.
No se trata de una especie de "regla" o de norma. Se trata de varias realidades: no podemos controlar todas las consecuencias de nuestros actos, aunque podamos favorecer una tendencia hacia nuestros mejores intereses. No podemos garantizar que triunfemos de forma dominante en todas las cosas que emprendamos, y no podemos lograr que las personas hagan todo como nosotros queremos. Bueno, al menos no las personas interesantes. Ni siquiera podemos garantizar esto en las personas que dependen de nosotros de algún modo.
No se trata de una regla. Simplemente que no sirve, y entonces, cuando nos colocamos esto como condición, sufrimos y hacemos tonterías. Sufrimos porque nos frustraremos con frecuencia, y haremos tonterías porque cuando le pedimos al mundo cosas que no puede darnos, comenzamos a actuar de una forma un tanto desquiciada.
Mira tu propia historia. Piensa en cuando has sido víctima de un controlador: ¿verdad que es insoportable y que comienzas a hacerle "trampas" y huir? y... cuando tú mismo has actuado como una persona necesitada de cariño, afecto canino y medicación psiquiátrica en dosis importantes, ¿no has sufrido de manera excesiva y finalmente no has logrado el éxito, o te ha costado mucho esfuerzo?
Y este es el problema y el panorama. Más adelante hablaré sobre cómo manejar a ese notario de la vida que te arma un cerco muy estrecho.
Comencemos contigo: con aprender a manejar ese pequeño déspota que vive en ti y te conduce a ser una persona un tanto inaguantable que además sufre de forma loca, viviendo cada día de una forma poco sana.
Paso 1: Aceptar la realidad.
Hay una serie de normas de la vida real que simplemente toca aceptar y luego... aprender a negociar a tu mejor conveniencia.

  • Las personas no están obligadas a amarte como tú las amas. 
  • Las personas no están obligadas a amarte de forma simultánea. (mientras tu la quieres, él o ella te odian y al contrario...)
  • Las personas tenemos distintos tiempos para muchas cosas... no todos nos tomamos el mismo tiempo que tú te tomas para: a) olvidar a alguien b) superar una furia o discusión c) aprender las reglas de una relación. d) etc, etc. 
  • Los proyectos no son perfectos. Algunas cosas salen bien de una, otras requieren tiempo.
  • Los proyectos tienen un cierto "balance de la locura": cuando funciona el módulo "A", entonces aparece el problema "B". Cuando resuelves el problema "B", descubres que hay algo que no anda bien en el diseño del módulo "C". Por eso te pagan. Porque las cosas no funcionan y hay problemas. 
  • Si todo parece tranquilo, hay algo amenazante que no estás viendo. 
  • La felicidad no se trata de no tener problemas. Nunca seríamos felices. Se trata de saber manejarlos, aceptarlos, seguir adelante, y tener una vida balanceada. 
Paso 2: Tener una vida balanceada.
Las películas románticas nos han vendido una serie de eventos lindos que vivimos en la pantalla pero que sólo ocasionalmente ocurren en la vida real. Cuando yo pretendo vivir en una novela, voy a encontrarme muchos capítulos que... no cuadran. 
Por esto, es muy riesgoso que la vida gire alrededor de un sólo punto. Incluso, eso hace la vida un poco pobre, porque tampoco responde a la multitud de intereses que tiene una persona. Veamos algunas realidades: 
  • Todos tenemos muchos intereses, pasiones y habilidades. Con frecuencia las hemos olvidado porque alguien nos dijo que no éramos buenos en eso, o que debíamos concentrarnos en una sola. 
  • Muchas veces dejamos de lado otras aficiones y pasiones porque somos excesivamente exigentes o poco realistas, por ejemplo, si asumes que lo único que te llena es el buceo y captura de fauna marina con arpón, o el alpinismo en el Tíbet. Es poco práctico: valdría la pena que mires otras opciones más fáciles para hacer con frecuencia. Ya irás de vez en cuando al pacífico oriental. 
  • Conócete. Esa es una tarea clave en la vida. Sácale tiempo a saber qué te gusta, qué plan haces sin necesidad que nadie te acompañe... Qué harías un domingo en la tarde por tu propia cuenta... y ponte en la tarea de dedicarle tiempo. 
Paso 3: Trabaja en el futuro... sin olvidarte de vivir a fondo el presente. Porque el presente es lo único que tienes. Incluso para planear y construir, es lo único real. 

@LeonardoamayaMD

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