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miércoles, 22 de enero de 2014

La telenovela diaria


Filosofía Callejera

Nada mejor que encontrarte con filosofía de la calle. Pues hoy, hablemos un rato del tema del trabajo. Resulta que a tu trabajo le dedicas el tiempo de calidad, el tiempo de no calidad y el que te queda de la sustracción de esos dos. Por eso, ser feliz o por lo menos no sufrir en el trabajo ni con el trabajo influye notablemente en el balance de tu felicidad total. Y allí comienza la telenovela.

Saquemos la lista:

  • No me pagan lo suficiente 
  • Mi jefe es un cabrón 
  • Mis compañeras de trabajo son unas brujas 
  • Mi trabajo no me llena 


Vamos uno por uno:
El tema del pago. A ninguno nos pagan todo lo que nos gustaría. Siempre es posible recibir más dinero, y querer más dinero. Mira que los seres humanos tenemos la sorprendente capacidad de gastar siempre un poquito más de lo que ganamos.
Evidentemente la ecuación mismo tiempo más dinero sólo es superada por la ecuación menos tiempo y mucho más dinero. Y ambas... son poco realistas, porque algo te va a costar. Así de simple, en esta vida, gratis gratis, ni las patadas en el c*.
Evidentemente es bueno estar disponible a pensar otras oportunidades, crecer también económicamente, pero, sufrir por eso no tiene sentido. No hay ninguna evidencia estadística que el sufrimiento loco y la úlcera logren que uno aumente en sus ingresos. Al menos, no es consistente ni universal.
¿La respuesta es no buscar cómo crecer? No, la respuesta es a) entender que crecer no es sólo más dinero. b) tener claro que si te pagan más es probable que tengas más responsabilidades y te exijan más. Así de simple. c) sufrir no es una estrategia para lograr cambios en la empresa, simplemente serás el loco de la esquina o la bruja del quinto piso.

Mi jefe es un cabrón. Mira, ponte en la fila. Claro que hay personas cabronas. Bastantes. Nada garantiza que en otro lado no te encuentres otro igual o incluso peor. ¿Toca conformarse? No. Toca aceptar que ese es tu cabrón y no sufrir mientras consigues el siguiente. Claro, también es bueno mirar desapasionadamente la persona que tienes en frente. ¿quizá tú serías igual o peor con empleados como los que él tiene?

Mis compañeras de trabajo son unas brujas. Por supuesto que sí. Así se va poniendo la mayor parte de las personas con el tiempo. Y más de lo mismo: nada garantiza que tu empresa tenga el mayor porcentaje de brujas por metro cuadrado de la ciudad. Ahora, raramente las brujas son hechiceras infernales al 100%. Habrá alguna que es 20% de Salem, otra 35% Nigromante, otra tendrá una alianza con el demonio por 40% del tiempo, y así. Brujas 100%, brujas pura raza, poquitas. Ésta es la realidad. 
Evidentemente a alguien le tocará trabajar en la empresa de todos los infiernos, la que es un verdadero Aquelarre* (dícese de la reunión de todas las brujas con el macho Cabrío, en una bacanal del Averno), incluso puedes ser tú quien trabaja en Averno&Oscuridad, S.A.
Igualmente, mientras buscas un lugar donde puedan tener ventanas con luz de sol y tus compañeros de trabajo puedan ver crucifijos sin arder hasta las cenizas, pues aceptar que sí, me gané ese premio, y a negociar y sonreír en medio de los gritos de las almas en pena.

Mi trabajo no me llena. ¡Menos mal! Porque hay otras cosas que deberían llenar tu vida. Si tu trabajo representa casi todo el sentido de tu existencia, entonces es urgente que busques otras cosas. Porque no es el mejor relleno vital. Es el momento de hacer deporte, tomar un curso de Bonsai, salir a bailar en una Milonga cada día a las 6 pm, concentrarte en tus habilidades en alfarería artística.
Esto es más una señal de alarma que otra cosa. Incluso cuando tu trabajo te guste mucho, es muy importante que tu vida tenga otras cosas.

En último punto, todos necesitamos paz para poder crecer. Y la paz no depende, no debe depender de los demás, simplemente porque no puedes controlar a los demás. Puedes controlar en cambio lo que hay dentro de ti, las ideas con las que juzgas el mundo, limitando los "debería". Limitar los debería es una señal de realismo. El mundo no "debe" ser como tú quieres. El mundo de como es. Puede gustarte un mundo mejor, es importante que tengas claro cuál es el mundo que preferirías, para que así te pongas en la meta de buscarlo... pero viviendo y disfrutando el que tienes ahora que es... por el momento el único real.

Racionalemotivo.blogspot.com

domingo, 15 de abril de 2012

¿Se puede ser feliz los lunes?

No todos podemos ser actores porno. A la mayoría nos toca trabajar de formas menos divertidas. 
Yo mismo.
Sorprendentemente, cuando estamos en el colegio, soñamos con estar en la Universidad. Luego, en mientras estudiamos la carrera, añoramos los tiempos del colegio y esperamos con ansia huir de las aulas. Luego, durante muchos años, trabajamos con la mente añorando el pasado o esperando la jubilación cuando, finalmente, haremos lo que queremos. Y los jubilados, con alguna frecuencia sufren por haber dejado el lugar donde sufrieron tanto trabajando.
No parece que sea una especie de síndrome de Estocolmo, esa curiosa situación psicológica que vincula afectivamente con aquellos que nos han hecho sufrir. Parece más bien el sindrome de la nalga inquieta, esa tendencia social a pensar que otra silla distinta a la que tenemos ahora seguramente es mejor.
Por supuesto es una buena meta buscar el entorno de trabajo ideal para nuestras aficiones. Con frecuencia ese camino es lento, dispendioso y lleno de recodos y curvas. Otras veces, esa meta es un poco más difícil, porque finalmente no todos podemos ser DJ's ni actores porno. Además, con el tiempo logramos que nuestras aficiones se conviertan en nuestro trabajo, e incluso que nuestro trabajo sea una de nuestras aficiones. Inclusos trabajos tan difícilmente retantes como la limpieza de sitios de crianza de marranos o encargados de atención al cliente.
Como casi siempre... la respuesta está en ser realistas y reconocer que lo único real es lo que tenemos hoy, y o somos felices con eso, o nuestra vida será un infierno pequeñito y continuo. Pero, hay también otras cosas que podemos hacer para hacer un poco más funcional esta meta:

  1. Explota tus aficiones. A lo mejor pasas de ser un cocinero de fin de semana a un feliz chef de lunes a viernes. 
  2. Dedícate tiempo. La persona más importante que conoces eres tú mismo. Así de egoísta es la vida. Si no te dedicas tiempo tú mismo... quizá nadie te lo dedique. 
  3. Ordena tus días. Trabaja a las horas que son... incluso cuando tus horarios sean largos, y luego, descansa los días que son. Seguramente te habrás dado cuenta que si trabajas todos los días con la misma intensidad, realmente trabajarás con poca intensidad, porque nadie aguanta. Eso de trabajar sin descanso suele tener consecuencias. Lo mínimo, que le haces la vida imposible a la gente que te rodea, y esa gente se desquitará, incluso de una forma tan cruel como casándose contigo.

Y nada más, feliz lunes!
racionalemotivo.blogspot.com

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