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sábado, 5 de diciembre de 2015

¡Temporada de música!: Olvidarte, Felipe Santos

He estado un poco descuidado de escribir, así que vamos a comenzar suave. Con temporada de música y todo.

Bueno, la música nos conecta emocionalmente. Con eso no estoy haciendo ningún descubrimiento spartiacque. Y es que habla de temas muy humanos. Algunos, un poco dark, nostálgico - suicida - místico - nostálgico, diga usted las Bienaventuranzas de Vladimir Martynov,

https://youtu.be/BzqjhC2OYnM

No entiendo cómo puede oírse a Martynov sin llorar a moco tendido.

Si te oyes una ópera (telenovela cantada...) te habla de esos encuentros / desencuentros / dramas y acaban incluso con muerto a bordo. Piénsate un Norma, Otello, o el dramononón de Tosca.
Pero, vamos a algo más contemporáneo. Hoy, Felipe Santos. Pero, tienes que oírla primero:

https://youtu.be/SUoDo0pj6nA

Pues esto. Un dramonón como Tosca. Sólo falta un cañonazo desde Castell Sant'Angelo.  Es el duelo lacrimógeno mismo. "Poco a poco entenderé que nunca volverás".

Y ese es el tema duro. Las cosas terminan. En muchas ocasiones, es mejor que terminen. Pero, te va a doler. Porque somos humanos... y tenemos un área cerebral bastante egoísta, que nos apega a lo que sea. A lo bueno y a lo malo.

Toca "hacer la vuelta". Tienes que hacer lo necesario para olvidar... La tarea no te la ahorra nadie. Y vas a llorar, y no te vas a morir por eso. No hay reportes médicos de muerte por llanto. (sí hay una muerte causada por un ataque de risa).

Raramente se termina una relación porque el otro es malo. Casi nunca estás con Darth Vader, pero la realidad, no hace falta que la otra persona te conduzca al lado oscuro para que no te convenga estar con ella. Simplemente basta con el hecho de estar en diferentes caminos o en momentos personales distintos de forma importante.

El problema es que nuestro sistema límbico puede no tener las ideas tan claras. Vamos a explicarlo. El sistema límbico -llamémosle "limbi" por cariño- es una importante parte de nuestro cerebro que, además de ser sumamente vieja es notablemente activa. Es profundamente útil. También es increíblemente peligrosa cuando no lo regulamos un poco.

Allí está nuestro sistema de "alarmas", lo que nos ayuda a cruzar las calles de nuestras caóticas ciudades. Está diseñado para ayudarnos a sobrevivir en malos momentos: por eso es radicalmente acumulador y se apega de forma obsesiva a casi cualquier cosa.

Tiene miedo de abandonar algo que podríamos necesitar después. "Limbi" está organizado para ayudarnos a sobrevivir en situaciones de necesidad, como cuando estábamos empelotos en África (Nuestra bisabuela, el Australopithecus Afarensis (1) vivió hace unos 3 millones de años).

El reto es que este egoísmo y esta tendencia a acumular hace difícil que nos despeguemos de cosas (y sobre todo de gente) que deberíamos dejar atrás. Pasa con la basura, pasa con las malas relaciones. Entonces, cuando nuestra corteza cerebral, que es la que piensa, nos dice: "dejemos que este personaje se vaya", limbi nos dice: Noup. Qué va, mejor consérvalo porque a saber si consigues algo similar en esta estepa de África.

Ese es el problema, limbo actúa un poco como si continuásemos en la estepa africana, por allá por la zona de la tribu Afar. Resulta que hay más personas, puedes apostar nuevamente a conseguir algo mejor, o por lo menos, a plantearte un cambio. Por lo menos a renovar el nombre de los bichos con los que uno se mete a veces.

Además de Limbi, es importante tener claro que sería una meta difícil si no eres realista: no puedes apostarle a una relación de verdad si estás esperando cumplir una meta del canal Disney.

Así que arranquemos con la dura verdad:
1) Te va a costar trabajo. Vas a sufrir un poco y vas a experimentar la soledad durante un tiempo. Pero, es importante que aprendas a ser feliz solo. No porque siempre debas estar así, sino para que no "rellenes" tu tiempo con cualquier cosa. Luego, sufrir un poco no es ningún drama. Muchas veces, lo que cambias es sufrir de un modo más intenso -hacer el "duelo" porque terminó algo que no funcionaba- por suspender un sufrimiento menos intenso pero más tóxico y venenoso: el dolor de no ser querido como esperabas, pero paralizado sin darte la oportunidad de cambiar.
2) No existe la relación perfecta.
3) No existen personas perfectas.
4) Nos gusta quedar en la historia de las personas... saber que fuimos importantes...
4) También tú eres complicado y difícil.
5) Te va a tocar ver al otro personaje vestido de felicidad... y tú en la inmunda de las inmundas.
6) Aaaggg te va tocar mamarte que esa persona te olvide antes. Si, quizá descubrirás que no te quería como tú querías... o simplemente se fue antes de la relación. Y tú te quedaste ahí.
5) Date tiempo. Poco a poco entenderás que nunca volverá, como te dice Felipe Santos. Y ya llegará alguien.

Nota Nerdoscópica
(1) Por supuesto que Lucy (A. Afarensis) no es un un antepasado indiscutido, sino un bípedo facultativo que está en nuestra línea evolutiva (del genero homo). Hay importantes dudas sobre si su nivel de subjetividad y abstracción es suficiente para colocarlo en una posición destacada de nuestro árbol genealógico. Pero esta discusión no es para trasnocharnos hoy.

domingo, 8 de marzo de 2015

Bombones envenenados

En la vida real, el camino más corto entre dos puntos no es una recta, sino una curva. 
En la vida raramente los caminos fáciles acaban finalmente siéndolo.
Cuando debemos tomar decisiones importantes, con frecuencia se nos presentan alternativas que aparentan ser el camino más fácil. Y entonces, con frecuencia, es importante distinguir las verdaderas soluciones de los "bomboncitos envenedados": las salidas aparentemente simples, lo "mejor", la salida más fácil.
Las tareas importantes de la vida cuestan esfuerzo. Y no sólo una vez: con frecuencia debemos hacer "inversiones" que contribuyen a construir lo valioso de nuestra existencia: nuestras relaciones, el avance en nuestro trabajo, las metas de cooperación, etc. Las crisis son las ocasiones en las que se nos presenta claro el costo de lo significativo.
Por ejemplo, en las relaciones de pareja, tirar una relación sólida a la basura ante una complicación, aunque sea grave, deja de lado una realidad: que las relaciones son exigentes. hay un "otro" con su mundo, sus necesidades, sus historias, su pasado. Y coordinarlo con tu mundo, tus metas, tu pasado... requiere esfuerzo y ajustes.
Ante los retos profesionales o las dificultades que se presenten, un bombón envenenado puede ser la "oportunidad" de cambiar nuestro recorrido por algo menos exigente... Y entonces, "vendemos" en promoción nuestro sueño, lo que hemos estado construyendo. Cambiar nuestro recorrido profesional, ante una temporada profesional compleja, deja de lado el esfuerzo que antes hemos depositado. Por supuesto que algunas veces los cambios radicales son una salida necesaria. Pero, es una decisión tan seria que debemos tomarla con mucho peso. Quizá, en ambas decisiones, botamos a la basura cosas muy importantes.
Evidentemente hay relaciones que terminan, así como hay ocasiones en la vida en las que debemos replantearnos nuestro camino profesional. Pero, estas decisiones difíciles se suelen tomar bastante mal cuando estamos en medio de una crisis. El miedo es un factor muy peligroso como elemento para una decisión importante.
Lo que nos atemoriza puede ser importante para analizar y menos para decidir: si temes la soledad, quizá valoras más la compañía de quien sea antes que a tus valores y tu identidad, que es lo que dejas de lado cuando te quedas con la persona incorrecta por miedo a la soledad. Ése sí es un punto clave porque quizá debes evaluar lo que te significa estar sin alguien, y esa puede ser la solución: entender que debes trabajar mejor lo que consideras valioso y lo que no, reconsiderar si estás colocando demasiado en la balanza.
En el caso de los "bombones envenenados", quizá estas olvidando que todo lo que vale cuesta. Si realmente estás construyendo una relación importante en tu vida, hay que considerar lo que la convivencia cuesta. No puedes pretender que alguien valioso no te demande algunas negociaciones personales. Si pretendes en una relación poner todas las condiciones, quizá no estás siendo justo y posiblemente tu relación fracase, porque alguien que se valora no aceptará ponerse en promoción. Y si eres tú quien acepta todas las condiciones del otro, o estás viviendo en el mito "todo por amor" o... simplemente no te valoras lo suficiente. Quizá incluso no te conoces lo bastante para saber que también tienes valores. Y si tú no crees en tí, ¿cómo vas a esperar que los demás lo hagan?
También debes valorar lo que eres. Entender que tú eres tu propia marca. Si te "pones en promoción" quizá "te vendas" un poco más, pero quizá el precio que pagues por venderte sea muy alto, y acabes regalándote. Las promociones sirven en casos muy contados cuando se refiere a lo valioso por sí mismo. No hay problema que ese shampoo ahora cueste 25% menos. Lo que te debes preguntar es si luego, cuando vuelva al 100% las personas prefieran comprar otro. Sirve cuando vendes al mayor, pero las personas nos "vendemos" siempre al detal.
Un "bombón envenenado aparece con la apariencia de una ventaja. Es muchas veces un camino que parece más fácil a primera vista. Pero, a la larga, es más costoso. Quizá pagas demasiado por el atajo... y ese atajo, no valía tanto la pena. Porque los atajos, finalmente, pueden que te lleven a un lugar al que no te interesa ir. Sí, más rápido, pero a un sitio que no te interesa.
@LeonardoamayaMD

viernes, 19 de diciembre de 2014

Los enemigos dentro de la mente

Muchas veces no necesitamos personas que nos desanimen. Basta con escuchar el demonio autocompasivo y depresor que tenemos dentro.
En la vida son normales los altos y los bajos emocionales, personales, relacionales, económicos, laborales, y un largo etcétera. Tendremos problemas, batallaremos con situaciones y momentos difíciles. Es precisamente en esas ocasiones en las que no debemos escuchar la vocecita desalentadora que nos dice: "es imposible", "pobre de ti que te pasan esas cosas", "que dura es tu vida". ¿Porqué? por que no sirve para nada. Nos sentimos mal, concentramos nuestras fuerzas en sufrir y lamentarnos, lloriquear... y no hacemos nada para enfrentar la situación.
Además de hacernos insoportables y molestos para las personas que nos rodean, alimentamos las raíces del fracaso.
¿El camino para salir de aquí?

  • Entender que lamentarnos no sirve para nada. 
  • Tener claro que es una salida tan tóxica como cómoda: no haces nada, sufres... y tampoco te esfuerzas. Pero, te toca pagar un precio loco por esta pereza. 
  • Saber que hay un mundo mejor, y tener claro que nada nos ahorrará el esfuerzo para trabajar en construirnos nuestras soluciones. 
  • Decidirnos, sí, decidirnos a re-orientar nuestras fuerzas hacia las soluciones de hoy. 
Sí, es una decisión. Te toca tomarla, te toca saber que cuesta esfuerzo, y tendrás que aceptar que muchas veces la salida más fácil es bastante difícil.
Decídete a enfrentar tus problemas. No se resolverán solos. Ni lloriqueando por las dificultades, a las que nos toca enfrentar todos.
@leonardoamayaMD

viernes, 11 de enero de 2013

Adicciones afectivas 1

#Desapego
La peor adicción es el apego insano a las personas: al menos la marihuana no te desprecia ni te maltrata.
Una de las causas más frecuente del sufrimiento y una verdadera dinamita para la capacidad de disfrutar el contacto con las personas es el apego. Vamos a aclararlo: cuando buscamos la felicidad en otro, estamos dejando a la deriva el timón de nuestra vida. Evidentemente, la compañía de la pareja y de buenos amigos es una de las fuentes básicas de alegría y en el peor de los casos, nos ayuda a no aburrirnos.
Pero, cuando dejamos en manos de otro nuestra felicidad, generamos un desbalance de poder inconveniente. Comenzamos a mendigar atención, afecto, y comenzamos a sufrir porque la gente no nos dá tanto como nosotros le hemos dado.
Mira que hay dos trampas tremendas: negociamos el afecto de otros, y les damos cosas. Comenzamos a devaluarnos. La ecuación es muy fácil.

En la vida sana: 
Camilo = Margarita. Digamos, que cada uno vale como 2 millones, para poner un precio.

Pero, resulta que Margarita comienza a meter las patas, y a buscar que la quieran más. Entonces, comienza a dar de su tiempo, a prestar su carro, a estar disponible 100%, a pagar cosas que no debería pagar.

Y entonces en el mundo del sufrimiento,
Camilo = Margarita + $$ + Carro + Esclava de fin de semana. Entonces, Camilo vale los dos millones de botones, pero Margarita vale algo así como 10.000 si acaso.

Margarita entonces está super devaluada. Y cuando quiere que la quieran... problemas, porque es que Camilo quiere es $$ + Carro + Esclava de fin de semana. Si consigue otra que le dé eso, listo. Porque Margarita puedes cambiarla por Camila, Andrea, Juana, Felipa.

Esa devaluación la generó Margarita. Que le vamos a hacer. Ella se puso en "promoción de fin de año" como en esas ofertas en que te venden una licuadora y te incluyen por el mismo precio una cafetera y un cepillo eléctrico. Quiere decir que la licuadora no vale casi nada.

Te adelanto unas señales de alarma:

  • Te piden favores y tú respondes siempre que sí. Eres la disponibilidad misma. 
  • Tu agenda está siempre abierta para esa persona.
  • Esa persona cambia tus planes con una simple llamada telefónica.
  • Te pide dinero y tu, inmediatamente, abres la billetera. 
  • Tu siempre pagas...

Del otro lado,

  • Pides un favor y la otra persona se le olvida hasta el tema.
  • La agenda del otro personaje es más complicada que la del plomero del Titanic. No hay como organizar ni la tomada de un tinto.
  • El otro personaje sólo te atiende cuando no tiene absolutamente nada más que hacer. 
  • Tu no recibes ni un confite de regalo. Cualquier reunión, cita o lo que sea, entra a tu centro de costos.
  • El o ella jamás tienen ni un peso para nada. 


Parece muy materialista la lista, ¿no? Pero es suuuuuper frecuente este grupo de señales de peligro. Es una excelente señal de alarma.

Te adelanto que el desapego podemos definirlo como la determinación de ser libre. No significa que no ames, implica que ames sin devaluarte y sin depender. Pero seguiremos con el tema!

To be continued!

racionalemotivo.blogspot.com / Leonardo Amaya 2013


domingo, 9 de diciembre de 2012

El Zoológico personal - III

Los perros aman a sus amigos y muerden a sus enemigos, muy diferente a las personas, quienes son incapaces de amor puro y siempre tiene que mezclar amor y odio en sus relaciones objetales 
-Sigmund Freud 
Fuertecita la frase. Refleja sin embargo, la realidad de las relaciones humanas. Vamos a ser realistas: el amor puro existe sólo en algunas telenovelas bastante tóxicas e irreales. Con frecuencia le pedimos a la realidad algo que sólo existe en la fantasía. Amor puro.
Obviamente es bueno manejar los grises. El hecho que las personas no sean capaces del amor puro no las convierte en demonios infernales. Vamos a los grises: algunas y algunos serán más oscuritos y otros más claritos. Grises. Esa es la idea. En ocasiones -no pocas- suponemos que la ausencia de amor puro sólo indica oscuridad total. No, hombre, no. Hay sus lucecitas. Algunas, como un barco contrabandista. Otras, como feria de pueblo. Pero lucecitas hay. Tendrás relaciones color gris rata, y otras color gris perla.
Se trata entonces de tener claro los tonos de gris. Ir identificando los rata y las perlas. Así no nos escandalizamos por eso: simplemente aceptamos a cada cual como es, y le damos a la gente como es. Las relaciones son una apuesta siempre, y nunca sabes si reemplazas bien la gente.
Vamos por unos grupo de consejos de peluquería más avanzados:
Aprende
Quejarse y dolerse de los errores pasados no sirve para otra cosa que para amargarse la vida ahora por cosas viejas que no puedes cambiar. Pésimo negocio. Los errores del pasado sirven para no repetirlos en el futuro. Obviamente, es importante controlar el daño de los que son más recientes o han sido muy fuertes. Lógicamente, si ahora mismo estás metida o metido en un error, pues ¡a contener el daño! Piénsalo muy bien. Que no te cueste demasiada plata o demasiadas emociones. Mira con más realismo a esa persona. Comienza a considerarla como capítulo en camino de ser cerrado. Arregla los temas económicos con esa persona. Si has estado "comprando afecto" es posible que también seas un proveedor económico. Cierra esa línea de crédito y acepta aquellas cantidades que serán de dudoso recaudo. Y... mira hacia adelante. Evalúa dónde metiste la pata, y pon esos aprendizajes en negro sobre blanco.
Compras afectivas
Estas películas malas son muy frecuente. Lo sorprendente es que nuestras "alarmas" se habían encendido y las apagamos o les colocamos un balde encima para no oírlas. Aquí te cuento algunas de las situaciones que te deben hacer pensar si estás en una compra afectiva en la que tú estás perdiendo:

  1. Notas que tú pones y pones, y el otro personaje simplemente está y pide y pide. Hay dos miedos que nos atrapan en esta situación auto-devaluadora: pensar que será difícil encontrar otra persona y pensar que mejor eso que estar solos. La respuesta es simple: si estás pagando por compañía, no te enamores del puto / la puta. No confundamos dos negocios tan distintos pero tan cercanos: el amor y el acompañamiento profesional de adultos. 
  2. Te maltratan un día y otro, en pequeñas cosas: horarios, acuerdos, y tú tragas. Hay un camino para clarificar si es una compra afectiva o simplemente que el personaje o la personaja no ha despertado a la madurez elemental: acuerdos claros. Y si el acuerdo otra vez se rompe... entonces comienza a buscar remplazo o acepta vivir en ese infiernito. 
  3. Rollos de plata. Esta es una de las alarmas más claras y frecuentes. Y es una de las alarmas con las que más nos engañamos. Vamos a ver, todo mundo puede pagar alguito. Y si no, no lo confundamos. Si el personaje puede vivir 2 estrellas, no lo lleves a vivir en 5 estrellas. Que te quiera en su nivel, y tu viajas de turista a otro estrato. Alguna vez le das una muestrica, pero de tres estrellas. O si no, lo confundes / la confundes. Y te tocará tragarte, más tarde o más temprano, un sapo bastate feo. Ya lo sabes: seguro que antes te ha pasado... No tienen que ser millones: hay gente que se enreda con dineros menores. 

La importante compañía de estar solo. Aprende a estar solo. Eso ayudará para que no dependas de nadie para ser feliz. Descubre tus aficiones, explótalas. Aprende de tí misma o mismo. Crece en las relaciones con tus amigos y amigas, que serán el colchón que te evita darte con el mundo "de jeta" cuando finalmente las cosas se ponen difíciles. Y te ayudarán a sobrellevar la búsqueda de los reemplazos menos grises que el actual color rata.
Leonardo Amaya - Racionalemotivo.blogspot.com

lunes, 30 de julio de 2012

Convirtiéndote en un caos emocional

La vida es lo que pasa mientras estás ocupado haciendo otros planes.
- John Lennon
Podemos pasarnos una buena parte de nuestra vida en dos fases de sufrimiento: la búsqueda de la pareja ideal, y aguantándonos la pareja ideal. En ocasiones, asumimos la vida relacional con un cierto fatalismo y hacemos de una experiencia que debería ser feliz un conjunto bastante tremendo de malestares y disputas.
Con frecuencia le pedimos a la realidad y a las personas metas y logros que son bastante difíciles en el mundo actual y las personas de nuestro alrededor.
Primero, una cosa clara: puedes estar solo y ser feliz. La mejor compañía puedes ser muchas veces tú mismo y un cierto número de buenos amigos. Entre otras razones, porque lo mejor es ser feliz con lo que hay, por que esa es tu vida real. Y si lo real en tu vida es que ahora no hay nadie "especial", pues a divertirte con libertad, a salir a la calle, a consentirte en lo que te gusta, a explorar tus aficiones y gustos sin que nadie les ponga límites ni te toque combinarlo con la usualmente lamentable experiencia de los domingos familiares (sabes de lo que te estoy hablando, esos planes jartísimos y largos con la jartísima familia de tu pareja).
En ocasiones nos frena una idea que no tiene ninguna prueba: "no tengo fuerzas para ser feliz sin nadie especial a mi lado" y textos similares de telenovela mexicana / venezolana / colombiana. Pues un punto claro: no sabes lo fuerte que eres hasta que ser fuerte no es la única opción.
Pero, estar disponible es eso: estás en el mercado. Y, hay que salir a ver qué pasa. Y aquí, suele surgir otro grupo de ideas bastante tremendistas: "tengo miedo de sufrir otra vez". ¡Por Dios! ¡Salte ya de esa telenovela! En la vida, todo tiene algún pequeño costo. Tener una relación implica el riesgo de romperla y de experimentar un poco de dolor. Eso es lo que pasa en el mundo real. Pero, es un dolor soportable, no se trata de una amputación sin anestesia. Ni siquiera de un parto natural. Lógicamente, si nos encerramos en casa a llorar nuestra desgracia, pues percibiremos una vida con poco sentido. Si vas a llorar, que sea en la calle rodeado de buenos amigos y acompañado de una buena botella de Old Parr. Así hemos manejado por siglos los problemas afectivos y nos ha ido bastante bien.
Y si el personaje / personaja aparece, pues a ponerte en el mundo real: tendrás que establecer negociaciones, porque la luna de miel en la que no percibes los defectos... no aguanta mucho más de una semana. Ya lo sabes.
racionalemotivo.blogspot.com

miércoles, 2 de noviembre de 2011

Comprar afecto es muy caro...

Comprar afecto es muy caro y necesitas un vendedor más o menos raro...
En ocasiones, buscamos de forma inconsciente "manipular" el afecto de otros a través de conductas un poco bizarras, inusuales y conflictivas. Con esas estrategias, logramos que otras personas nos atiendan más y así se refuerza una dinámica un poco tóxica de comportamiento no funcional para lograr nuestros objetivos.
El problema es que esas ganancias (usualmente llamadas "ganancias secundarias") terminan resultando complejas de sostener, porque le hacemos difícil la vida a personas significativas, y a largo plazo no son sostenibles. Nos convertimos en el enfermo designado, en el loco de la cuadra. 
En muchas ocasiones, se trata de una cierta inhabilidad para negociar nuestros intereses de un modo proactivo y funcional. Nos acaba costando trabajo emocional y relacional excesivo.
Estas relaciones tóxicas sólo funcionan mientras consigues alguien a quién "venderle" tu conducta. Con frecuencia, personas de la familia. Quizá en ocasiones somos conscientes de necesitar ayuda para salir de allí, pero somos igualmente conscientes que nos resultará difícil, y que el cambio tendrá que venir de nosotros.
Cuando la situación se hace más intensa, no es extraño que estas personas acudan en busca de ayuda, principalmente impulsados por la familia. En terapia, las personas que consiguen ganancias secundarias suelen renunciar prontamente. Algunas veces, porque piensan que es imposible cambiar, otras porque enfrentarse a su situación resulta dura y otras... porque efectivamente duele reconocer que eres tú quien genera y vive de ser el raro o la rara. Pero, vale la pena que atiendas a la ayuda. Esta estrategia es muy cara, como sabes. Hace falta que el otro se sienta responsable de tí en un nivel no funcional, culpable. Y si la gente se sale de la trampa... tendrás que buscar a otro, y mientras tanto, sufres. Piénsatelo! racionalemotivo.blogspot.com

miércoles, 23 de marzo de 2011

Dependencia

"Nuestra dependencia nos hace esclavos, especialmente si esta dependencia es una dependencia de nuestra autoestima. Si necesitas aliento, elogios, palmaditas en la espalda de todo el mundo, entonces todo el mundo será tu juez" (no sé de quién es la cita...)
Depender de otros es una situación arriesgada: tu amor propio no puede estar atado a nadie distinto que a ti mismo. frecuentemente, nos retienen miedos irracionales: no podré encontrar a nadie, no puedo vivir si esa persona, no podré soportar el dolor.
Te dolerá, pero lo soportarás como otros lo han soportado, como tú mismo en otras ocasiones. Nadie puede probarte que no encontrarás a nadie más significativo... y además, una relación ideal se construye sobre dos personas que podrían ser felices solas, pero eligen ser felices juntas.

Relaciones Humanas

Las relaciones humanas se consolidan con los acuerdos. Mientras menos claros, más problemas. Y esto pasa con las relaciones afectivas, con los amigos y con la familia. Si tus acuerdos no son claros, el otro te exigirá los que él considera son universalmente válidos, y tú sufrirás porque el otro no cumple lo que tú piensas que debe cumplir.

Las redes sociales!

 Hay mucho material disponible en:  https://www.instagram.com/leonardoamayamd/ Sigámonos allí! Leonardo