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domingo, 27 de abril de 2014

Telenovelas de trabajo

Sabía que algo malo estaba pasando hoy: ¡Mañana es lunes! 
Comentario real escuchado en Diletto de Rosales, en Bogotá
Pues sí. Cada semana tiene un lunes, y cada lunes, oficina, y cada oficina su propio drama. La razón es bastante básica: en las empresas trabajan personas que, como tú y como yo, tienen la cabeza llena de pendejadas. Desde el gerente más reconocido hasta el último mico de la cola, tiene sus películas sin resolver.
Sin embargo, solemos pensar de forma bastante poco realista que "las personas dejan sus asuntos personales en su casa". Seamos realistas, lo que con frecuencia dejamos en la casa son problemas sin resolver.
Como estamos a inicio de semana, unos consejitos básicos sin mucha historia, para que no perdamos mucho tiempo en rollos:

  • Las personas reaccionan muchas veces por esas "películas mentales" y no por lo que está pasado. Es decir: muy probablemente no te odia tu jefe, simplemente necesitaba una víctima. 
  • En general, cuando las personas queremos comentar nuestros problemas, los comentamos voluntariamente. No solemos tener problemas tan básicos en la toma de decisiones. Así que, a) meterte a psicóloga voluntaria de tus pares garantiza que pisarás callos. b) preguntar lo que la gente no quiere decir, lleva a que te dirán cosas que tampoco a ti te gustarán. c) si te parece que uno de tu equipo está meditabundo, irritabundo y quizá explosivo, es muy probable que tengas razón: así que, ¿porqué no lo dejas en paz?
  • Si eres tú el que está en crisis, dramita, o pendejadita... pues no te olvides que los demás no tienen la culpa y luego podrían desquitarse. Así de simple. 
  • Recuerda que en la oficina, como en un juicio, todo lo que digas podrá y será usado en tu contra. La sobre-revelación y comunicar de forma abierta lo que te pasa, te dejará expuesto a personas que son tan perversitas como tú y como yo. 
Y luego... no te olvides que así como cada semana tiene se lunes, cada lunes tiene también sus cosas buenas. Concéntrate en mirar lo bacano de tu trabajo. Lo malo, finalmente tendrás que tragártelo. ¡Pues disfruta lo bueno! No te olvides que la felicidad es una decisión también aquí...
@leonardoamayaMD

martes, 28 de enero de 2014

Emociones de fragmentación

El cerebro es un órgano maravilloso; comienza a trabajar en el momento en que te despiertas en la mañana y no deja de hacerlo sino hasta que llegas a la oficina.
Robert Frost*

Solemos culpar a nuestras emociones de muchas decisiones un poco tóxicas de nuestra vida. Le atribuimos un poder irresistible, como cuando las culpamos de "no sentirnos bien en este lugar, es algo que siento, hay un mal aquí". Les damos el poder de leer la realidad de modo mágico. "siento que esa persona me odia, lo percibo" y así, hasta el infinito y más allá. Con alguna frecuencia afirmamos que no podemos controlarlas y afirmamos que "debemos seguir a nuestro corazón". Muy poética la frase para justificar decisiones que no queremos pensar mucho.
Las emociones son profundamente humanas. Spock es un personaje de ciencia ficción y no me imagino lo que sería trabajar con él. Pero eso no implica que en algunas ocasiones preferiríamos trabajar con el orejas puntiagudas de Star Trek que con algunos de nuestros compañeros... o con nosotros mismos.
Pero, las emociones no son la "causa". Las emociones son la consecuencia de como evaluamos el mundo que nos rodea, las experiencias y las personas. De hecho, nuestra memoria es emocional en el sentido que acumulamos recuerdos asociados a juicios. Hagamos un pequeño experimento. Intenta recordar un evento y cuéntatelo en voz alta. Verás que comenzamos con describir eventos, situaciones, lo ocurrido. Y de repente, recordamos una "evaluación": algo así como decir: "fue una buena experiencia", "fue divertido", etc. Cuando le referimos a alguien un suceso o hablamos de una persona, solemos incluir en algún momento juicios de valor. No los hacemos en el momento, de hecho, así hemos almacenado el recuerdo. El juicio de valor y la emoción nos vienen juntos**.
Pues mete eso en una empresa, y ya tienes lista la telenovela.
Veamos alguna escenita de las telenovelas de oficina:
Margarita del Carmen es una ejecutiva de experiencia. Llegan a la Junta de Mercadeo de los lunes, y ella expone su propuesta, en la que ha trabajado el fin de semana. Camilo de las Mercedes es el nuevo Gerente, con dos meses en la compañía. Se mantiene distraído durante la sesión y descuidadamente hace dos comentarios un poco superficiales sobre el trabajo de Margarita. Finalmente considera que "debe estudiar con más detalle la propuesta", no la aprueba y da por terminada la reunión.
Ya te puedes imaginar. Camilo de las Mercedes tiene una enemiga a muerte de allí hasta los 2000 capítulos de esta telenovela.
Muchos habremos pensado que el tal Camilo es un cabrón de mucho cuidado. Ven, no te mientas: tú también lo pensante. Y lo hemos pensado porque nuestra memoria ha acumulado varios Camilos y nos los recuerda como una amenaza: esa es también la función de la memoria, lograr que no tropecemos dos veces con la misma piedra. Y es probable que sea cierto. A lo mejor el tal Camilo se merece una colonoscopia a fondo. Pero, esa es una interpretación. Nuestro cerebro nos ha querido advertir del riesgo. Incluso activó la alarma emocional y sentimos que el estómago se retorcía, casi tanto como nos gustaría retorcerle el cuello al cabroncete.
Sin embargo, es una evaluación, una impresión, un juicio. A lo mejor el personaje no es tan cabrón y simplemente está distraído. A lo mejor tuvo guerra campal en su casa con su mujer. A lo mejor tiene uno de esos hijos adolescentes que ya conoces. A lo mejor incluso es cierto que toca releer tu trabajo. Todos nos equivocamos, y esta vez le pudo tocar a Margarita del Carmen.
Pero, si el tema no se aclara, cada vez que se encuentren, el sistema límbico de margarita señalará los movimientos de Camilo como una amenaza. Y llegará el día que incluso ver su sombra reflejada en una pared desencadenará en Margara impulsos similares a los de un escualo depredador ante una descuidada foca. O la de un par de panteras negras, si han tenido rounds mutuos en otras reuniones.
Y cómo salir de esta trampa... pues hay varios caminos. El primero, muy cognitivo al estilo pragmático: tener en mente que estás evaluando. Ser consciente de este proceso cuando se disparen las emociones ante alguien. Hay un camino más profundo: trabajar todos los días por renunciar al reconocimiento. No se trata de negar tus logros, sino desligarte de la necesidad de que otros te reconozcan. Que tu jefe lo sepa, y a los demás, convéncelos con argumentos. Y que piensen lo que se les da la gana, porque no hay cómo controlar eso. (Bueno, puede probar con hipnosis colectiva y quizá opio en el aire acondicionado de la oficina, pero me parece más riesgoso).
Sobre el segundo camino, hablamos más adelante!
Leonardo Amaya, racionalemotivo.blogspot.com

*Robert Frost (1874-1963) fue un destacado poeta norteamericano. Antes de lograr reconocimiento, trabajó como maestro, zapatero, granjero, editor de un periódico pequeño en un pueblo ídem. Su poesía es raizal y cercana, y afronta temas profundamente anclados en el espíritu americano, como la sencillez, lo rural, la libertad. Para revisar algunas de sus obras, http://www.internal.org/Robert_Frost
** Este fenómeno es mucho más complejo, y aquí me limito a contarlo de forma sintética y en cierto modo caricaturesca, por lo que es inexacto.

domingo, 29 de septiembre de 2013

La loca exigencia de la aceptación

No creo que los hombres sean más inteligentes que las mujeres. Ambos sexos parecen ser igualmente estúpidos. - Albert Ellis
 Albert Ellis es reconocido como "el abuelo" de la terapia cognitiva, y comparte honores con A. Beck dentro de la historia y desarrollo de esta línea de psicología. Ellis se caracterizó por ser directo, mordaz y autor de frases bastante efectistas. La que cito es una de ellas.
Pero vamos al tema. Hay dos demandas irracionales, excesivas y tóxicas que con alguna frecuencia nos llevan a sufrir y hacer tonterías muy notables: la demanda de aceptación y la demanda de amor.
La loca demanda de afecto supone que "Es una necesidad irrenunciable para cualquier persona humana el ser amada y estimada por cada persona significativa de su vida". Claro, con frecuencia no pensamos esa frasecita así de clara. Pero, otras ideas y algunas reacciones nos pueden  mostrar que la tenemos agazapada en la recámara de la conciencia.
Esta exigencia es demandante y conduce a la frustración simplemente porque es irreal. No podemos garantizar que todas las personas significativas de nuestra vida nos quieran, o expresen ese afecto siempre. Una sutileza por el estilo es la demanda de aceptación y reconocimiento. Aquí ocurre algo similar; no podemos esperar racionalmente que todas las personas unánimemente y siempre nos reconozcan y acepten. Cuando esta demanda está en tu cabeza... comienzas a explorar el reconocimiento de los otros, a atender demasiado las opiniones de los demás, a preguntar para confirmar si algo lo has hecho del modo oportuno. También ocurre que sufres de forma desmedida ante el fracaso en algún punto, o ante la pequeña o gran decepción que le puedas causar a alguien.
Evidentemente un paso importante para poder emprender la tarea del cambio y el crecimiento personal es reconocer nuestros errores, los puntos a mejorar, etc. Pues eso: para mejorar.
Pero, si te pones a sufrir, a pedir excusas por todo, a esperar que todos te comprendan y reconozcan tu inmensa sabiduría, prepárate a sufrir a lo loco.
Aquí te dejo un par de consejitos de peluquería que te habría podido ofrecer el mismo Ellis:
Acepta que el mundo entero no vive atento a tus logros y fracasos. Atiéndelos tú, celébrate tú, aprende de los errores tú mismo. Y que los demás, aplaudan.
racionalemotivo.blogspot.com / leonardoamaya.com

sábado, 4 de junio de 2011

La telenovela de "lo justo" en la organización

Pienso que es injusto, pero ellos tienen derecho como personas falibles, ancladas en ser injustas. Esa es la condición humana. - [I think it's unfair, but they have the right as fallible, screwed-up humans to be unfair; that's the human condition*] - Albert Ellis
Ya sabemos que las personas que lideramos en un equipo o en una organización son humanas, como nosotros. Y eso implica que viven en notables telenovela llenas de drama y lágrimas, donde la noción de "lo que es justo" significa que las cosas deben ser "como a mí se me da la gana".
El líder vive su propia telenovela ante esto. Ya sabe que no puede actuar según sus emociones, lo decía claramente Drucker: No pienses en tus emociones y haz tu deber.
Pero, "tragarse" sin más la emociones tiene un precio emocional y físico. Es frecuente que somaticemos (convirtamos en consecuencias biológicas) el estrés emocional.
Como también el líder es humano, sus reacciones provienen también de ideas hiperexigentes e irreales. Estas ideas podemos condensarlas en exigencias irracionales con deberías: "Ellos deberían ser más comprensivos"; "deberían ser más lógicos en sus peticiones"; "ellos deberían ser más... justos". Esa es la trampa. Ellos no deberían. Me gustaría más, sería más cómodo para mí, pero deber, en cuanto obligación natural, no. Porque son humanos. Y son falibles. Como yo mismo.
Esa es la razón de la irracionalidad de las ideas hiper-exigentes: que no son realistas, y por tanto, no funcionan. Aceptar la realidad, ellos son falibles, no son perfectos. Quizá pueden ser peores que yo mismo, pero eso es lo real. No significa que no exijas a tu gente que den lo mejor, impúlsalos, pero sin ganarte un infarto o una úlcera en el proceso.
Te queda la tarea de pensarte esto en la vida cotidiana. Somos los mismos en la empresa y en la casa. - racionalemotivo.bogspot.com

*Frecuentemente, las traducciones son mías, y me tomo licencias para hacer más comprensible el texto en nuestro idioma. Si eres un purista, pues ahí lo tienes siempre, en versión original. 

viernes, 3 de junio de 2011

Las telenovelas en la Organización

Todos podemos ser Batman, pero nadie puede ser Supermán - Pedro M., Promotor Artístico, Bogotá.
Una persona muy entretenida, que de hecho trabaja en donde debe, en el mundo del entretenimiento en Bogotá, me ha dejado citarle esta frase. Pedro resaltaba así varios un hecho clave: Somos humanos, podemos ser unas personas con todo el potencial, pero seguimos siendo humanos. Superman, no podemos ser. Además por esa perturbadora costumbre del hombre de acero de usar ropa muy ajustada y de colores excesivamente llamativos (bueno, Batman al menos usa colores más discretos).
Las personas construímos activamente nuestras perturbaciones (A. Ellis). En el mundo de empresa estamos los mismos neuróticos que estamos en la casa amargándonos la existencia de forma autónoma. Una consecuencia evidente la plantea P. Drucker: Acostúmbrate a tratar a todos como a un voluntario. Esta realidad demanda muchos retos al líder de una organización. Él deberá lidiar con reacciones emocionales desproporcionadas, cuando uno de su equipo asuma que / le pagan poco por lo que hace / no lo comprenden / son "injustos" con él / la organización se aprovecha de él / lo juzgan /... y anote aquí todo lo que quiera. Esos planteamientos pueden tener un componente de verdad, pero con mucha frecuencia son amplificados por las ideas, interpretaciones distorsionadas de la realidad que todos alimentamos.
La noción de "justicia" que se maneja al modo de una idea irracional podemos traducirla muchas veces de esta forma: "Justo es aquello que ocurre como a mí se me da la gana. Todo lo demás es injusto". Mira con detenimiento la próxima vez que alguien te diga: "esto es injusto" y observa si se cumple esta definición. Es muy frecuente.
El problema para el líder de la organización es que él mismo no puede participar en esas telenovelas, y deberá en muchas oportunidades callar, bajarle intensidad al momento emocional, contener la expresión emocional de otros. Lo anotaba Collin Powel: El liderazgo es solitario, acostúmbrate a eso.
El líder de la organización deberá elaborar por su cuenta estrategias para manejar sus propias emociones. Es el campo de las técnicas y escuelas de relajación, la meditación (a mí me ha ido muy bien con Meditación Zen y técnicas de Mindfulness como el protocolo de Massachusetts).
Y porqué el líder debe recurrir a esas técnicas? Por lo que nos decía Pedro: No podemos ser Superman. La tensión emocional generada por contener las propias emociones como líder tiene un precio, si no aprendes a manejarlas. No es tu tarea como líder expresar o reaccionar sin total control. Le corresponde más la propuesta de Napoleón: Un líder es un proveedor de esperanza. - racionalemotivo.blogspot.com

miércoles, 11 de mayo de 2011

Felicidad y Logro

La felicidad no es una realidad al modo de una piedra.
Yo mismo, info@leonardoamaya.com
La felicidad es producto de la evaluación de valor que concedemos a nuestra vida. Ocurre lo mismo que con el logro: no es una realidad como las de la ingeniería. Aún así, nuestra felicidad percibida y la percepción de logro generan consecuencias muy reales en cuanto a sufrimiento y decisiones: las que causa nuestro centro de recompensa cerebral cuando nos condenamos como poco exitosos.
La condenación de nosotros mismos que proviene de esos juicios calificativos globales no sirve para nada, porque no es real, y sólo conduce a sufrimiento. La condenación no es proactiva. Eso ya lo saben (al menos en teoría) las personas que trabajan en gestión humana. Si calificas globalmente a alguien como "equivocado" conduces a respuestas emocionales de castigo, pero raramente lleva a solucionar los problemas reales de desempeño. Y en nuestro entorno cultural, con frecuencia induce conductas pasivo-agresivas: sabotaje emocional a las políticas del área y ataques descalificatorios pasivos sobre las personas y la institución. Así que tampoco genera dinero. Las telenovelas, que son resúmenes caricaturescos de cada sociedad, ofrecen esbozos de estas acciones, exageraciones de lo que ocurre en el entorno corporativo: la secretaria que te oculta información, el funcionario que hace pequeños sabotajes... Pero, frecuentemente las telenovelas se viven en la televisión y en la vida real. A ver si revisas el guión de la tuya! racionalemotivo.blogspot.com

Las redes sociales!

 Hay mucho material disponible en:  https://www.instagram.com/leonardoamayamd/ Sigámonos allí! Leonardo