He estado un poco descuidado de escribir, así que vamos a comenzar suave. Con temporada de música y todo.
Bueno, la música nos conecta emocionalmente. Con eso no estoy haciendo ningún descubrimiento spartiacque. Y es que habla de temas muy humanos. Algunos, un poco dark, nostálgico - suicida - místico - nostálgico, diga usted las Bienaventuranzas de Vladimir Martynov,
https://youtu.be/BzqjhC2OYnM
No entiendo cómo puede oírse a Martynov sin llorar a moco tendido.
Si te oyes una ópera (telenovela cantada...) te habla de esos encuentros / desencuentros / dramas y acaban incluso con muerto a bordo. Piénsate un Norma, Otello, o el dramononón de Tosca.
Pero, vamos a algo más contemporáneo. Hoy, Felipe Santos. Pero, tienes que oírla primero:
https://youtu.be/SUoDo0pj6nA
Pues esto. Un dramonón como Tosca. Sólo falta un cañonazo desde Castell Sant'Angelo. Es el duelo lacrimógeno mismo. "Poco a poco entenderé que nunca volverás".
Y ese es el tema duro. Las cosas terminan. En muchas ocasiones, es mejor que terminen. Pero, te va a doler. Porque somos humanos... y tenemos un área cerebral bastante egoísta, que nos apega a lo que sea. A lo bueno y a lo malo.
Toca "hacer la vuelta". Tienes que hacer lo necesario para olvidar... La tarea no te la ahorra nadie. Y vas a llorar, y no te vas a morir por eso. No hay reportes médicos de muerte por llanto. (sí hay una muerte causada por un ataque de risa).
Raramente se termina una relación porque el otro es malo. Casi nunca estás con Darth Vader, pero la realidad, no hace falta que la otra persona te conduzca al lado oscuro para que no te convenga estar con ella. Simplemente basta con el hecho de estar en diferentes caminos o en momentos personales distintos de forma importante.
El problema es que nuestro sistema límbico puede no tener las ideas tan claras. Vamos a explicarlo. El sistema límbico -llamémosle "limbi" por cariño- es una importante parte de nuestro cerebro que, además de ser sumamente vieja es notablemente activa. Es profundamente útil. También es increíblemente peligrosa cuando no lo regulamos un poco.
Allí está nuestro sistema de "alarmas", lo que nos ayuda a cruzar las calles de nuestras caóticas ciudades. Está diseñado para ayudarnos a sobrevivir en malos momentos: por eso es radicalmente acumulador y se apega de forma obsesiva a casi cualquier cosa.
Tiene miedo de abandonar algo que podríamos necesitar después. "Limbi" está organizado para ayudarnos a sobrevivir en situaciones de necesidad, como cuando estábamos empelotos en África (Nuestra bisabuela, el Australopithecus Afarensis (1) vivió hace unos 3 millones de años).
El reto es que este egoísmo y esta tendencia a acumular hace difícil que nos despeguemos de cosas (y sobre todo de gente) que deberíamos dejar atrás. Pasa con la basura, pasa con las malas relaciones.
Entonces, cuando nuestra corteza cerebral, que es la que piensa, nos dice: "dejemos que este personaje se vaya", limbi nos dice: Noup. Qué va, mejor consérvalo porque a saber si consigues algo similar en esta estepa de África.
Ese es el problema, limbo actúa un poco como si continuásemos en la estepa africana, por allá por la zona de la tribu Afar. Resulta que hay más personas, puedes apostar nuevamente a conseguir algo mejor, o por lo menos, a plantearte un cambio. Por lo menos a renovar el nombre de los bichos con los que uno se mete a veces.
Además de Limbi, es importante tener claro que sería una meta difícil si no eres realista: no puedes apostarle a una relación de verdad si estás esperando cumplir una meta del canal Disney.
Así que arranquemos con la dura verdad:
1) Te va a costar trabajo. Vas a sufrir un poco y vas a experimentar la soledad durante un tiempo. Pero, es importante que aprendas a ser feliz solo. No porque siempre debas estar así, sino para que no "rellenes" tu tiempo con cualquier cosa. Luego, sufrir un poco no es ningún drama. Muchas veces, lo que cambias es sufrir de un modo más intenso -hacer el "duelo" porque terminó algo que no funcionaba- por suspender un sufrimiento menos intenso pero más tóxico y venenoso: el dolor de no ser querido como esperabas, pero paralizado sin darte la oportunidad de cambiar.
2) No existe la relación perfecta.
3) No existen personas perfectas.
4) Nos gusta quedar en la historia de las personas... saber que fuimos importantes...
4) También tú eres complicado y difícil.
5) Te va a tocar ver al otro personaje vestido de felicidad... y tú en la inmunda de las inmundas.
6) Aaaggg te va tocar mamarte que esa persona te olvide antes. Si, quizá descubrirás que no te quería como tú querías... o simplemente se fue antes de la relación. Y tú te quedaste ahí.
5) Date tiempo. Poco a poco entenderás que nunca volverá, como te dice Felipe Santos. Y ya llegará alguien.
Nota Nerdoscópica
(1) Por supuesto que Lucy (A. Afarensis) no es un un antepasado indiscutido, sino un bípedo facultativo que está en nuestra línea evolutiva (del genero homo). Hay importantes dudas sobre si su nivel de subjetividad y abstracción es suficiente para colocarlo en una posición destacada de nuestro árbol genealógico. Pero esta discusión no es para trasnocharnos hoy.
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sábado, 5 de diciembre de 2015
sábado, 14 de febrero de 2015
Botiquín para sobrevivir a San Valentín
Si. Otra vez San Valentín.Otras vez comienzas a dudar si estás con la persona correcta... porque no te llama, porque el plan parece organizado a la carrera, porque se le olvidó. O finalmente estás en la casa porque no estás saliendo con nadie (o con nadie que valga la pena).
Pues lo sabes perfectamente pero te lo voy a recordar. Es una fecha comercial. Está organizada para vender una serie de objetos cursis, llenos de corazones, que luego no vas a saber qué hacer con ellos. También es un momento bueno para los restaurantes, para vender esos vinos así como mediocritos que se han quedado en la bodega. Momento de ponerles unos pompones, una tarjetica en forma de corazón, ¡y sale!
También esta fecha es ocasión de grandes angustias (inútiles, ya verás) por la situación emocional de cada cual. La verdad, el consejo más importante es: ¡no te dejes guiar demasiado por las fechas comerciales! Pero, está muy metido en la cultura y como solemos compararnos con imágenes ideales -precisamente las que vemos en las propagandas y en el cine- pues acabamos sufriendo un poco.
Así que te dejo aquí una pequeña guía de supervivencia, de acuerdo al estado en que te llegue esta fecha:
Si estás en medio de una relación genial
¡Maravilloso! estás en el mejor de los mundos. Sin embargo, sufres porque... (1) El personaje no parece estar "tan enamorado" como a ti te gustaría. (2) La celebración no fue "tan especial" como el año pasado. (3) Te esfuerzas por sonreír todo el tiempo pero estás con miedo porque "esto puede terminar".
El consejo es muy fácil: Concéntrate en lo que tienes. Hoy. Celebra por ti. Goza lo que puedes con lo que en cada momento tienes. Y por favor... deja de comparar tu vida con las películas.
Si estás en una relación en crisis
Ok. de acuerdo en que no estás en el mejor momento. Pero, esto es también una oportunidad. Tienes al menos tres salidas: (1) Te concentras en gozar hasta el último centavo de tu víctima. (2) te decides a celebrar por ti misma / mismo y no te preocupas por la cara del otro personaje: que cada cual lleve su batalla. (3) Pues nada, el personaje se presentó "porque le tocaba". Pues resulta, que a falta de mejor plan, ese es el que hay. ¡a divertirse! Ya mañana es otro día y verás qué decides. Pero hoy, puede esperar.Ahhh, pero si el personaje no aparece, momento de salir a gozar con lo que te gusta y ¡toma la decisión que has estado aplazando tanto!
Si estás en una relación tóxica
Esta es muy fácil: escucha con cuidado, como si fuera una tarea de la Universidad, "Vete" de Felipe Santos. Ya él lo dice claro.
Si estás saliendo de una tusa
Mira lo que NO puedes hacer: Quedarte en casa a revisar facebook. No. Muy tóxico. ¡A la calle, a hacer lo que te guste! Lo que sea. Momento de concentrarte en ti, vestirte para ti, ir a la peluquería, compara ropa, lo que se te ocurra y que te encante. Esos pequeños gustos costosos que le dan sentido al día sin sentido. ¡A la calle!
Si estás encerrada para que nadie vea que estas sola
Pues lee la anterior. ¡A la calle, a la calle! Se trata, como muchas tareas en la vida misma, de dos letricas: A y C. Aceptación y compromiso.
Aceptación en sentido realista y no en de forma dramática. Se trata de reconocer que en ese momento de nuestra vida estamos así. Y tener claro que la felicidad la tenemos que encontrar en el presente real y no en un pasado que ya no existe o con unas condiciones que tampoco están ahora.
Compromiso personal con dos cosas: vivir del mejor modo posible nuestro presente mientras trabajamos por lo que queremos en el futuro.
La "aceptación llorosa" sirve de muy poco, se trata de saber "esta es mi realidad, así que es el mejor mundo posible, ahora". Es decir, no se trata de aceptar como acepta uno una desgracia "Oh, una vaca ha volado por encima de mí, y ahora me rodea el resultado de su digestión". No. Se trata de realismo: este es mi mejor mundo. Ahora. Y ahora voy a trabajar por el mejor mundo de mañana.
¡Alarma! En ocasiones se nos pasa por la cabeza mirar atrás. No sirve de mucho... si es para aprender, adelante! Si es para reafirmar una decisión, genial. Pero, si lo piensas para "retomar lo que salió mal"... es el momento de sacar lápiz y papel, ponerte en la tarea de recordar porqué ese personaje salió de tu vida, y así tener claras las razones por las que no debe volver. Estos días de pereza, nos confunden y nos dejan tener recuerdos muy parcializados y peligrosos: porque son irreales la mayor parte de las veces, son incompletos.
La vida es, si queremos usar una metáfora, un camino. Y en ese recorrido te encuentras con gente interesante, que sigue contigo de algún modo, aunque quizá hoy no estén físicamente a tu lado. Pero, en ese camino te encuentras también algunas personas que quizá fueron significativas un tiempo, y luego no, o siempre... fueron candidatos a ser un "aprendizaje".
Esas personas que han sido en tu vida un "curso de la gente con la que no me debo ver y las relaciones que no debo tener". Ya hiciste el curso. Ya ganaste esa. No vuelvas atrás!
@leonardoamayaMD
domingo, 17 de agosto de 2014
Bienvenidas y despedidas
Sir Richard: “I’m leaving in the morning Lady Grantham. I doubt we’ll meet again.”
Countess Violet: “Do you promise?”
Sir Richard: —“Me voy en la mañana, Lady Grantham. Dudo que nos volvamos a ver”
Condesa Violeta: —¿Lo promete?
Diálogo de la serie de época Downton Abbey (http://www.itv.com/downtonabbey)
Siendo realistas realistas, nuestra vida es un proceso de bienvenidas y despedidas. Nos toca dejar atrás a personas que han sido significativas y otras que han sido tóxicas. Nos deja gente que querríamos a nuestro lado para siempre y grandes promesas de futuro no se cumplen y entonces debemos alejarnos o dejar partir para que esa persona y nosotros mismos tengamos una nueva oportunidad con nuevos protagonistas.
La gente va y viene de nuestra vida. En ocasiones, esas personas nos han dejado una marca duradera en nuestra historia y en nuestra vida, y aunque hubiéramos querido conservarlas a nuestro lado se alejan simplemente porque los caminos se dividen y cada uno emprende una ruta.
Es una situación que resulta dolorosa y que forma parte de esas experiencias que simplemente ocurren y no podemos evitar. Forma parte de la experiencia vital. En ocasiones somos incluso nosotros los que nos marchamos porque tenemos nuevos retos, porque tenemos un camino que seguir y que implica abandonar historias, ciudades y personas.
Hay una gran ventaja: algunas personas significativas y valiosas quedan para siempre, y podremos experimentar reencuentros memorables, donde recomenzamos una conversación interrumpida hace años con la sensación de haberla interrumpido ayer.
En otras ocasiones esas personas que se separan de nosotros son el fin de una esperanza. Se trata de esas apuestas vitales que son importantes para construir una vida, y en las que algunas veces ganamos y en otras resultan tan debajo de las expectativas que lo adecuado es cerrar ese capítulo.
Sin embargo siempre es un reto el dolor de las despedidas. Así, en ocasiones el temor a ese dolor nos conduce a actuar de formas poco realistas o nos empuja a que tomemos decisiones en las que perdemos. Hay un momento en que no se debe apostar más y simplemente toca dejar el juego y cambiar de mesa.
Algunas veces se nos olvida que las apuestas tienen un final: apostamos para que una relación prospere, pero llega el día en que las posibilidades ya no son realistas y toca perder lo perdido, y conservar algo para otra apuesta. Algunas veces nos quedamos en una relación tóxica, en lo que no fue, por temor a la soledad. Todos sabemos que tocaba irse antes, que es mejor un momento de cierre y seguir adelante que permanecer con una persona que te hace sentir peor que estar solo.
Si nos quedamos allí y seguimos invirtiendo nuestras emociones y nuestro tiempo acabaremos haciéndonos daño y perdiendo más de lo que deberíamos perder. ¡Hay que emprender la próxima apuesta antes de perder hasta los dientes!
Un rato sólo después de la apuesta es un buen momento para revisar el “casting” que haces, reorganizar tu vida y tus prioridades, y ¡Volver al juego!
@leonardoamayaMD
viernes, 14 de febrero de 2014
¡A la porra San Valentín!
Acabada la Navidad, a la mierda los pastores.Hoy es un día terrorífico para muchas personas. Si. Eso es la verdad. La cultura, las tiendas y las revistas de peluquería (a las que quiero tanto) suelen proponernos un día de encanto y emociones, romance e ilusión que es... eso: una ilusión. Por muchas razones. Te enumero algunas: 1) seguimos siendo los mismos, tú una loca histérica y él un cabrón traidor. 2) tú, una mujer ilusionada, él un insensible de piedra. 3) tú en plena crisis de los 5 años, él en plena crisis (masculina) de los cinco años -es decir, todo le da igual-. 4) tu, la mujer en espera. Él, no existe.
Claro, también hay parejas que hacen todo lo posible por ser felices ese día (y esperar que pase cuanto antes, procurando meter las patas antes del postre).
Realmente es un buen intento proponerse días especiales donde intentamos ser menos cabroncetes. No siempre se logra. Puede ocurrir un drama cultural peor: estás soltera el día de San Valentín y el plan es otro. Parecería que te toca esconderte debajo de una piedra.
Pero, veamos algunos protagonistas de las telenovelas del día:
Adriana la ilusionada
Adrianita lleva quince días escogiendo el vestido perfecto, el maquillaje perfecto, etc. Hace dos días que no da pié con bola en el trabajo, distraída. Le ha insinuado a Luis Felipe Antonio el lugar perfecto, y ella... se ha montado solita solita en una película donde Di Caprio es un pobre pendejo comparado con lo que ella va a vivir.Adrianita... con tantas expectativas, la posibilidad de fracaso se dispara hasta el infinito y más allá. Y claro, falla una cosa aquí, un detallito allá. Y llega a la casa hecha una furia, y dispuesta a matar a la primera persona que se le atraviese, por ejemplo, a Luis Felipe Antonio.
Bueno, queda un año para superarlo. ¿La solución ideal? Vive tu San Valentín interior y, ya que has estado en una película romántica todo el mes, ¡Sigue así hoy! Mira para otro lado cuando algo falle, porque algo va a fallar. Y gózate la fiesta con lo que hay, con el real Luis Felipe Antonio.
Betty la sola
¡Hay pero por Dios! Todos mis ex-novios, ex-parejas y ex-arrejuntes están disfrutando este día y yo estoy sola. Sola, como una rata sola. Betty, tienes dos alternativas: encerrate a llorar y darle gusto a la gente que te odia, o salir, pegarte una borrachera loca, gozar como una desenfrenada y recordar que la pareja perfecta no existe, que la situación romántica ideal no existe y lo que hay son las situaciones reales. Y que con la primera y última persona con la que debes ser feliz es contigo misma. ¡Ah! y no te olvides que el cabrón que dejaste a otra ya hará sufrir a esa otra. Y esa otra se encargará de darle algún que otro momento miserable. Tú, a lo tuyo y buscar a alguien que valga la pena. Esa tarea te consumirá una buena cantidad de años, como a todos.
Camila la traicionada
Cami, Cami... El muy cabrón de turno te dejó tirada hace como dos semanas y entonces descubriste que él ya tenía planeado este San Valentín con otra. Ya sé que llevas dos días llorando sin fin, y en la oficina decidieron que mejor no trabajaras y te dieras un paseo por tu clínica psiquiátrica de confianza. Pues mira, llora hasta que te deshidrates, pero ¡huye de tu casa esta noche! A donde otras amigas que estén atrincheradas porque están solteras, dejadas, lo que sea, y pégate la borrachera del año hablando de las cabronas y lo cabrones. Y luego, ya serenas, a planear y aprender de los errores, y a organizar para dónde te vas de vacaciones a premiarte de haber salido de este mal trago.Daniela de los Dolores
Daniela lleva cinco / diez / quince años de casada y aún no ha aprendido la lección: Pablo Andrés no es detallista / romántico / atento. Pero, Dani, déjame decirte que no te estafaron en la tienda donde lo conseguiste. ¿Verdad que ha sido siempre así? A lo mejor tuvo uno o dos detalles de novios, pero luego, a se consolidó lo que ahora es. Y eso, es lo que ha sido siempre. Así que, eso es lo que hay. Sin embargo, si deseas intentar cambiarlo, ten en cuenta que es un proceso largo, frustrante y con baja tasa de éxito. Si quieres ser más feliz y tener una vida más tranquila, acepta lo que hay, no dejes de desear el cambio pero ten en cuenta que los sueños son sueños, las metas altas requieren tiempo y preferir un mundo mejor es una ambición humano. Exigirlo, una tarea del infierno.Eugenia la endemoniada
Eu sí se soltó el moño. Decidió que, ya que no se cumplen las condiciones que ella tiene bien claras para ser feliz el día de hoy, entonces será un habitante del Averno y destilará fuego y azufre a su alrededor. Pues querida Eu, cuando uno vomita lava ardiendo, se acaba manchando la ropa y alguito le cae en los zapatos. Es como el efecto pañal en un niño con problemas de digestión. Siempre algo se sale de control. Eu, déjame te lo digo claro: ser feliz es una decisión. Y esa decisión se apoya en tres puntitos claves: vivir en la realidad, gozar la realidad, desear un futuro mejor sin odiar el presente, que es lo que tienes.
Finalmente, también puedes decidirte a tener un día en el que pases de Francesca la Liberata a Paca la Puta. Pues eso: ¡Feliz San Valentín!
Leonardo Amaya - racionalemotivo.blogspot.com -
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lunes, 3 de octubre de 2011
Auto-sabotaje afectivo
Un mito peligroso: pensar que una relación se construye a partir de que puedas aportar algo a otra persona.Efectivamente. Con frecuencia nos preguntamos: ¿que ofrezco yo al mundo? ¿cómo le estoy ayudando a fulano? Es una meta bonita, un ideal. Pero, en las relaciones, se trata de un encuentro para que dos se acompañen en ser felices, y no de un arreglo de psicoterapia mutua. Es decir, una relación no debería ser, en principio, un medio para resolver carencias, corregir rollos personales y afectivos.
Veamos:
1. ¿No te has preguntado porqué sueles elegir parejas disfuncionales? Quizá influya mucho el hecho de pensar que "debes" aportar algo. Y que mejor que aportarle a una persona llena de rollos emocionales, traumas, defectos psicopáticos, adictos, etc... No. La gente no debe quererte porque le "aportes" algo, sino por ser quien eres. Si le aportas, que bacano. Buena cosa, pero no una compra afectiva.
2. Si has escuchado alguna vez la demanda: "Tu no me estás ayudando a ser feliz" y te has sentido culpable... es probable que estés asumiendo una responsabilidad que no es fácil de llevar. Ninguno de nosotros puede hacer feliz a otro. Si ésa persona no se decide a ser feliz, no lo será. Y procurará la ganancia de ser la "enferma designada" que llora todo el día y se queja de su vida... usualmente sin ninguna razón objetiva para eso.
3. Con alguna frecuencia, esto se debe a que pensamos que no tenemos rasgos personales dignos de ser amados. Debo decirte que si eso te pasa, te convienen unas sesiones de psicoterapia. Si eso pensamos de nosotros mismos, comenzamos a "comprar" afecto: hacer cosas para que los demás nos quieran. Cuando eso nos pasa, frecuentemente nos encontramos quejándonos de lo injusta que es la gente con nosotros: "yo que he hecho tanto por el/ella". Usualmente, las compras afectivas no sirven, porque nos convertimos en las mamás y los papás de la gente que nos rodea. Y uno, ya tiene una mamá y un papá con los que lidiar. No es sano, y genera adolescentes a tu alrededor.
4. Comprar afecto no compra afecto real. Cuando haces muchas cosas por las personas, pensando que te hace mejor, en general genera en los demás un sentimiento de culpa: debemos portarnos bien con fulano/fulana, porque ¡Es una persona muy buena! Se convierte en una obligación, y nadie ama a otro por obligación, al menos no en el largo plazo. La culpa es una emoción disfuncional que perturba a la gente. Si generas culpa... ya verás cómo te caen problemas.
Y los consejitos de peluquería para la culpa? Más adelante! racionalemotivo.blogspot.com
viernes, 16 de septiembre de 2011
Amores tóxicos
En los tiempos del fascismo yo no sabía que estaba viviendo en los tiempos del fascismo.
Hans Magnus Enzensberger.La frase de este escritor alemán introduce uno de los temas claves en la resolución de la culpa. Con frecuencia, nos atormentamos y culpamos por situaciones de nuestro pasado que pudimos haber manejado mejor. No es extraño que saquemos del baúl de los recuerdos tóxicos historias de relaciones con personas, grupos, tríos, etc., a partir de las cuales nos castigamos por haber metido la pata, haber mantenido una situación de devaluación personal e incluso decirnos que... botamos muchos años de nuestra vida.
Vamos por partes, como bien decía Jack el Destripador.
1. Las evaluaciones del pasado las solemos hacer con nuestra experiencia y fortaleza actual. Resulta que hace 5, 10, 15 años no eramos los mismos. Quizá eramos más ingenuos, un poco soñadores o incluso nuestra experiencia vital nos permitía soñar con cambiar el mundo, unirnos a batallas por la libertad, el amor y más.
2. Muy raramente sufrimos el 100% del tiempo. Incluso mientras se hundía el Titanic te podías tomar un whisky y escuchar con embeleso la orquesta principal del barco. Incluso tendrías un minuto para mirar el esplendor apabullante del Mar del Norte. Así que en la mayor parte de las relaciones habrás tenido un buen rato, buen sexo o por lo menos conversación. Quizá amigos comunes o ambientes que disfrutaste.
3. No puedes cambiarlo. Lo que sí puedes lograr es dejar de sufrir por eso. No fue el mejor plan, pudo se mejor, pero fue lo que fue. Si realmente te causó mucho daño, puedes hasta demandarlo. Y si no consigues dinero, al menos le darás un mal rato.
4. Chapotear en el pasado no sólo trae al presente cosas que no puedes cambiar, sino que te distrae de ocuparte por qué vas a hacer hoy, que es lo único real y lo que te permite construir el futuro.
5. ¿La idea básica? Vivir el día. Hoy. Incluso si vas a poner la demanda... llámate hoy mismo al abogado.
racionalemotivo@blogspot.com
Independencia Emocional: Leonor Lega, PhD., del Albert Ellis Institute NY en Bogotá. 28-29 de octubre de 2011. Información: info@alianzatrec.com
viernes, 2 de septiembre de 2011
Amores autodestructivos
The first rule of holes: When you're in one, stop digging.¡Tremenda frase! Y muchas veces nos olvidamos de esta sencilla recomendación: la primera regla de los huecos es: cuando ya estés en uno, deja de cavar. Muchas veces, en cambio, seguimos perforando en la profundidad de la charca en que nos hemos metido. Deja de cavar. Veamos algunos ejemplos de la autodestrucción pala-en-mano:
Molly Ivans - Columnist
- Te sientes fatal porque fulano / tizia / perencejo te dejó y "mi vida no tiene sentido sin el/ella porque era mi alma gemela". Y entonces, te encierras en la casa, escuchas música deprimente romanticona y te dedicas a mirar las fotos / cartas / recuerdos del lamentable personaje.
- Como ese gruñudo / esa zorra te dejó, entonces te quedas encerrado sufriendo, el viernes te pueden comer los hongos en la casa porque te dedicas a ver televisión y no "tienes ánimo para darle la cara al mundo" o temes encontrarte al bípedo en cuestión.
- Tuviste una mala evaluación laboral, y te dedicas a pensar en lo mal que te puede ir después, te imaginas perdiendo el trabajo y sufres porque perderás el apartamento soñado / Audi / viaje-a-Europa. Y por supuesto, dejas de trabajar bien hoy, que es lo que realmente tienes.
La evaluación global del pasado es producto de seleccionar únicamente los eventos que nos confirman la regla que estamos afirmando. ¿de verdad siempre, siempre, siempre? Y nada puede garantizarnos que porque tengamos en nuestra historia veinte eventos iguales no podamos aprender a evitar el disfuncional número 21. Siempre puedes aprender. Pero, profecías, sólo la película. Ninguno de nosotros puede garantizar ese recorrido vital... si dejamos de cavar y nos decidimos a ver qué podemos cambiar hoy, que es lo único que tenemos y cuenta. Hoy cambia el futuro, pero... sal a la calle, vete a la peluquería, al gimnasio, al cine, a tomar un café o diez botellas de Old Parr con los amigos. Deja la pala en la casa. racionalemotivo.blogspot.com
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