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lunes, 21 de abril de 2014

Tácticas autodestructivas

La felicidad se apoya en una mala memoria selectiva y una buena política de devoluciones
En terapia cognitiva, se resumen de forma muy práctica las disfunciones no psicóticas en dos rasgos: se sufre y se hacen tonterías. Así, si quieres saber si esa idea que te ronda es sana o no, simplemente considera esos dos puntitos: ¿Esto que estoy pensando me hace sufrir? ¿he tomado decisiones tontas, locas e inadecuadas para mis intereses? Con frecuencia pensamos que sufrimos por lo que nos pasa, por ejemplo, porque descubrimos que fuimos idiotas en una relación (bienvenidos al club...). Pero, si miras con atención, sufrimos por lo que pensamos sobre esa relación: "he sido idiota", "otra vez he cometido el mismo error", "nunca voy a ser feliz"... y así, hasta el infinito y más allá.

Con frecuencia, sufrimos cuando nos hemos sentido defraudados o estafados en una relación cuando pensamos que esa persona ha sido injusta. Asumimos que "debía habernos tratado mejor", "haber sido mejor persona conmigo", asumimos que fue "injusto que nos pagaran así con todo lo bueno que habíamos sido"... Pero, más que sufrir por el pasado, debería servirnos para procurar no repetir esas metidas de patas.

Mira tu historia. Piensa en esas personas que han respondido mal a tu dedicación y tu tiempo. Y fíjate que muchas veces las habías seleccionado mal, o decidiste darles de más a quienes no podían manejarlo: no todo mundo es capaz de responder a tu generosidad como a ti te gustaría. Y peor aún, esas personas muy frecuentemente no te pidieron que dieras tanto. Esto suena un poco a dar a las personas en relación con el modo como nos respondan. Suena super interesado, y tú podrías pensar: pero es que el amor no hace cuentas, el romance está en dejar la piel. Listo, sí. Eso, ni en las películas de Disney. Si das sin cuenta, entonces prepárate para que te usen y sufras porque las personas no te respondan igual. Y algo más, cuando damos a los demás en plan ilimitado... pues muchas veces estamos queriendo comprar afecto, que no es nada funcional ni sano.

Si lo piensas con más detalle, muchas de las veces en las que hemos querido ser generosos sin cuento, lo que hemos pretendido es que finalmente nos paguen con algo. No somos tan desinteresados como decimos y... sí estábamos esperando algo a cambio. Cuando se da gratis, no se espera absolutamente nada a cambio. Así que si te entregaste gratis, ¿porqué te molesta que no te hayan pagado? ¿no que era gratis?

No somos malos y terribles por esperar una respuesta a lo que damos. Es decir, si quieres dar gratis, entrégalo a una fundación. A los demás, intercambio comercial controlado. Fíjate que incluso a esos amigos a los que les damos a manos llenas, sin pensar, son habitualmente los que se "lo merecen": esos amigos nos han dado o nos dan algo. En ocasiones, basta con la buena compañía. Y se las pagamos bien. Es un intercambio inconsciente.

El problema viene cuando no hay proporción: Cuando das de más, con la ilusión de autoengaño de "ser generoso y dar gratis... ya sabes que es mentirilla que te dices. Lo más grave es que te devalúas, porque de lo que hay mucho se valora poco. Gratis gratis, bueno, la ficción de gratis, a Dios, a Budha, a Pachamama, a una fundación y a esos dos o tres amigos que valen la pena. A los demás, por ventanilla y llene el formulario. No hace falta que seas un cabrón, puedes decirlo con una sonrisita.

@leonardoamayaMD

lunes, 13 de enero de 2014

Las famosas metas de fin de año...

Los propósitos son una excelente forma para reconocer lo inconstantes que somos
Hay una práctica extendida típica de los comienzos de año: la lista de las metas. Ciertamente es importante proponernos metas en la vida. Así operamos los seres humanos de forma más eficaz. El cambio de año es una buena excusa para evaluar los doce meses anteriores y aprender de los errores, corregir un poco el rumbo o incluso dar un "timonazo" radical.
Muchas de esas metas se quedan allí, como metas. Eso sí es un poco triste porque le perdimos tiempo y le colocamos ilusiones.
Vamos a revisar esas agendas y ver que podemos aprender de hacer agendas...
1. Para crecer, hay que reconocer que metimos la pata. Don perfecto nunca aprende porque don perfecto no comete errores. En ocasiones nos cuesta reconocer que nos equivocamos porque somos muy radicales en nuestros juicios y asumimos que un error es una constatación de nuestra incapacidad o un indicio de nuestro fracaso en un futuro. Resulta que ni lo uno... ni lo otro. Todos somos mediocres (así le he oído gritar a empresarios exitosos mi profesor Dom DiMattia).
Todos somos mediocres porque somos humanos, tenemos límites y nos equivocamos. Hay otra mediocridad que depende de no ser competentes, pero está asociada a la pereza y no a nuestros límites naturales.
Tampoco cometer errores implica que nuestra vida futura será un océano de desgracias sin fin. Incluso sin cometerlos pasamos por temporadas catastróficas. Y en otros casos, cometiendo toda la serie de equivocaciones tontas nos va bien. Simplemente se trata de una realidad: el mundo es injusto. En ocasiones que sea injusto incluso juega a tu propio favor.
2. Para crecer, hay que estar dispuesto a aprender. Y para aprender, tenemos que escuchar a los demás, incluso cuando nos duele lo que dicen. Por supuesto no se escucha a todo mundo: se trata de escuchar a tus pares, que son los que tienen conocimiento del tema, o tus cercanos amigos, que no temen decirte la verdad a la cara porque piensan que así te pueden ayudar. A los que no están en estos grupos, pues uno toma nota y quizá la lee o quizá la bota a la basura.
Un consejito de peluquería: si te dolió lo que dijo un par o una persona de tu entorno, apúntalo, porque es muy probable que tengan razón. Si lo dice el último mico de la fila quizá se trata de un gaznido elaborado. Pero, escucha con la disposición de aprender algo más.
3. Prepárate para recomenzar muchas veces. Nada importante se hace en un sólo paso o se logra con poco esfuerzo. Que pena, pero es la vida real.
4. Aprende a "ponerle patitas" a las metas. Una meta global, grande, es linda pero... poco clara. En este mundo, los cambios grandes se organizan con pequeños cambios, un plan, una tarea, una fecha, y luego otro, y así hasta el infinito y más allá.
Pues nada. ¡Organiza tu lista!
racionalemotivo.blogspot.com

domingo, 14 de abril de 2013

El talento de Ratatouille

No cualquiera puede ser un gran artista, pero un gran artista puede venir de cualquier parte
-
Anton Ego (Persona de la película Ratatouille)
Pues sí, una cita de un personaje de dibujos animados. Nada distinto a cada uno de nosotros, que con no poca frecuencia nos metemos en películas bastante complicaditas e imaginarias.
Resulta que con frecuencia, sufrimos porque pensamos que no hacemos las cosas tan bien como deberíamos, cometemos más errores que los demás congéneres y eso confirma que somos incompetentes en el amor, en el trabajo, y peor aún, en el timón de nuestra propia vida.
Vamos a dos ideítas básicas:
1. Sí, a lo mejor debes mejorar. No sólo porque efectivamente los humanos somos defectuosos, sino porque de hecho, tenemos la posibilidad de ser mejores. ¿Te das cuenta lo básico del asunto? Claro, a lo mejor incluso eres terrible en un tema. Pues... busca ayuda. Consejitos, psicoterapia, etc. Pero, sufrir no es un método para nada.
2. Sí, deja de planear y sufrir y ponte a hacer algo. Vamos a repasar el "rosario de dolores": "me van a descubrir lo incompetente que soy"; "nunca podré mejorar en esto", y etc. Mira, seguro que algo se puede hacer. Ponte a hacerlo. Es muy bueno e importante planear, pero luego de organizar, alguien tiene que ponerse a hacer las cosas. Y si no eres tú, quién. Si no es ahora, cuándo. Si no es aquí, dónde.
¿Talento? tenemos todos. Quizá para algunas habilidades muy especiales no será práctico demandarse mucho, porque el camino sería muy dispendioso para competir con personas que nos llevan ventaja en tiempo y habilidades ya poseídas, pero seguro que tienes muchas habilidades que nunca te has decidido a explorar porque no eres "lo suficientemente bueno". ¿seguro? yo conozco personalmente gente bastante incompetente que logra "vivir del cuento" bastante bien. Únete al grupo, y ponte a hacer algo. Seguro que sentado llorando no desarrollarás ningún talento distinto a ser una reina del drama. Y levantándote a poner las manos a la obra al menos te ayudará a dejar de pensar en temas autodestructivos.
Leonardo Amaya - racionalemotivo.blogspot.com


lunes, 30 de enero de 2012

Deja de sufrir, y ¡¡Shake that ass!!

I have been alone since my husband died. I stay in my home. I don't date. It's hard to date when you're at home. Nobody knows you. Anna Nicole Smith - Modelo de Playboy (1967-2007)
Pienso que estando en enero no hay que ser demasiado universitario en los comentarios, así que hoy traigo una cita de una persona como cualquiera de nosotros: Ann Nicole. Bueno, también una actriz porno, pero una persona como tú o como yo al fin y al cabo. Y con un gran sentido común: Cuando murió su marido, se quedaba encerrada en la casa, y no tenía citas. Y lo deja claro: Es muy difícil tener citas cuando estás encerrado en tu casa. Nadie te conoce.
Sorprendentemente, para tener clara esta idea no hace falta ser actriz porno. Es una sabiduría al alcance de cualquiera. ¿Que nos detiene cuando estamos experimentando una situación frustrante? con frecuencia alguna de las siguientes ideas locas que albergamos con mucho cariño y cuidado en nuestra cabeza:

  • Nadie me querrá nunca, porque soy una vaca / un monstruo / no valgo la pena. 
  • Nunca saldré adelante en mi trabajo, porque soy un fracaso total
  • Jamás lograré lo que quiero, porque hasta ahora no me ha salido nada bien

Pues vamos a ver. Por partes, como Jack el Destripador:
Primero, mientras nos quedamos lloriqueando y lamentándonos en la casa, sufriendo de manera loca por lo que nos pasa... no hacemos nada más. Sólo sufrimos. Puestos ya a sufrir, bien podrías ir a sufrir de una manera más funcional:

  • Enfrentándote a buscar a la persona o el persono que te gustaría. Ya que vas a sufrir igual en la casa, pues sufre intentándolo. Si te dicen que no, pues a buscar otro. Igual en la casa ya la pasas mal!
  • Mueve el trasero y vete a buscar las personas que te pueden facilitar alcanzar el trabajo de tus sueños. Incluso, ya que igual estás pasándola fatal en tu casa, pásala terrible en la universidad haciendo una maestría que te sirva para lo que quieres. 

En todo caso, me parece más funcional no sufrir. Y como sufres por unas ideas bastante raritas, vamos a verlas:

  • Nadie me querrá nunca, porque soy una vaca / un monstruo / no valgo la pena:
Esto es una profecía. Y me parece que puestos a ser profetas, profetiza el número del baloto. El que hayas tenido toda una serie de fracasos emocionales no significa que siempre los tendrás. Mira, hace unos días veía un especial de televisión sobre personas con obesidad supermórbida. Había un personaje que pesaba 460 libras. Nada menos. Y tenía una pareja que se dedicaba a consentirno y hacerlo engordar aún más. Es el ser humano más gordo del mundo. Tú no le ganas. Y su pareja estaba bastante bien. Así que decíme porqué tú no vas a poder? Pero, hay que intentarlo, y divertirse mientras lo intentas. Evidentemente en algunas ocasiones será difícil, y podría ser conveniente que buscases ayuda profesional para resolver alguno que otro temita (no hace falta estar loco para ir a terapia...) pero, mira a tu alrededor y te darás cuenta que mucha gente bastante más loca y disfuncional de lo que tú nunca has sido se consiguen su maromo.
  • Nunca saldré adelante en mi trabajo, porque soy un fracaso total
¿Si? Ésta sí que es fácil. Estamos en un mundo con muchos, muchos mediocres de lo peor. Todos somos un poquito mediocres, porque somos humanos. Pero, algunos se pasan. Pues como ellos han podido lograr alcanzar un trabajo incluso bueno, no tienes evidencia que tú no puedas. Aquí también ayuda aprender a venderse, y dejar de darse mala vida con la exigencia de ser perfectos: nunca lo lograrás porque eres humano. Mi política de calidad es la mejor que puedo dar: calidad parcial, que es la calidad a escala humana. Eso es lo que hay.
  • Jamás lograré lo que quiero, porque hasta ahora no me ha salido nada bien
¡¡Otra profecía!! Me gusta mucho la experiencia de Coronel Sanders, el creador de KFC. Búscala en internet, que aparece en todas partes. Él creó su franquicia cuando era un personaje "fracasado". Presentó su propuesta a más de 100 personas que le rechazaron. Y lo logró. Si se hubiese quedado en la casa... Pues nada. Ese es el consejito de peluquería de enero:
Deja de lloriquear por lo que no tienes, y sal de casa a buscarlo. Shake that ass.
Leonardo Amaya, PhD. racionalemotivo.blogspot.com


lunes, 5 de diciembre de 2011

Sufrir no es una estrategia

Ante un problema, la mejor elección es hacer algo. Por supuesto, puedes equivocarte, pero siempre es mejor que no hacer nada. 
Todos pasamos, a lo largo de nuestra vida y en cada día, por situaciones más o menos duras. Algunas pueden ser realmente tremendas. Muchas de ellas, casi todas, nos demandan decisiones y posiciones, con frecuencia difíciles de tomar.
Pues bien, sufrir por el problema no soluciona nada. Lo más frecuente es que sufrir nos dificulte decidir y emprender el camino de las soluciones. Lógicamente no somos de palo, y algo de molestia tendremos. Incluso mucha.
Más allá, frecuentemente sufrimos por aspectos bastante irreales que provienen del modo como enfrentamos el problema. Es que sufrimos por lo que pensamos del problema, no por lo que nos pasa. Pensamos que la situación es insoportable. Difícil probablemente, pero insoportable... Hay muchas personas que pudieron sobrellevar el campo de concentración durante el régimen Nazi. Ponme un ejemplo más complicado y vemos... Pensamos que es lo peor que nos puede pasar. Y no, lo peor que nos puede pasar es morirnos, y cuando nos morimos se acaban las preocupaciones. Todo lo demás, son pequeñas historias duras comparadas con morirte. Incluso hay cosas muy duras y menos dramáticas que morirte. ¿Compararías el dolor de esa relación disfuncional en la que vives con la muerte de uno de tus hijos? ¿con un buen cáncer basocelular en la cara? E incluso, luego de la muerte de un hijo o de un cáncer, podrás seguir adelante.
Sufrimos porque pensamos que esos cuernos que te han puesto son terribles. Pero no, no sufres por los cuernos sino porque piensas... que eso demuestra que has fracasado como mujer / hombre; que no lo has hecho bien... que no te podrás reponer de eso ¿seguro? Mira que son ideas con bastante poca evidencia de realidad, pero las aceptamos de forma bastante acrítica.
En ocasiones, aceptamos que "deberemos sufrir" porque no podemos cambiar. Si. Esa es la primera idea loca que no nos deja levantarnos. Si. Sí puedes cambiar, de hecho, has cambiado mucho a lo largo de tu vida. ¡Demuéstrame lo contrario! racionalemotivo.blogspot.com

jueves, 17 de noviembre de 2011

Liderazgo de tienda de pollos...

Executives who do not manage themselves for effectiveness cannot possibly expect to manage their associates and subordinates. Management is largely by example.
Peter Drucker
Las culturas corporativas centradas en el poder y verticales, operan a partir de la autoridad. Efectivamente, funciona más o menos cuando lo que lideras es una tienda de tres empleados que se dedica a vender pollos. Este esquema, obliga a la supervisión permanente y reclama actos de dirección continuos porque no permite la iniciativa.
Cuando la organización crece, tanto por el número de personas como por la especialización del proceso, es necesario que cada persona asuma un liderazgo personal orientado a las metas comunes. No resulta posible un seguimiento directo de actividades específicas y especializadas.
Muchas de las empresas nuevas fundadas en tecnología son especializadas, de personal contenido y altamente formado, y las empresas grandes reclaman liderazgo específico en lugares cruciales... así que parece no haber escapatoria: el liderazgo será por el ejemplo, o no existirá para nada. Primero tú. Así que, de la mano de Drucker, algunos consejitos de peluquería para poder manejar esta realidad, resolviendo las ideas locas que nos bloquean la acción:
1. Manejarte a tí mismo, sobretodo en esas áreas en las que has fracasado antes es una necesidad, no una opción. Así que toca: esto es lo real. Y para esto, lo real es que costará trabajo, pero no es imposible. Mira a tu alrededor, hay mucha gente bastante menos competente que tú que lo está logrando.
2. Cometer un error no es el fin del mundo. De hecho, es inevitable, porque es lo humano. Así que deja de lamentarte cuando pase, y dedícate a aprender de esos errores para no repetirlos o contener su daño.
3. El mundo es injusto, acostúmbrate a eso, advertía Albert Ellis. Pero, en algunas ocasiones, la injusticia juega de tu lado, y a pesar de haber cometido miles de errores organizativos... ¡Ganas! No te acostumbres a dejar las cosas al azar -no siempre jugará de tu lado la injusticia- pero tampoco le dediques tiempo a lamentarte, porque con lamentarte no va a cambiar.
4. Controlar las emociones es básico. Las emociones son las consecuencias de nuestro pensamiento, y serán disfuncionales cuando pensemos tonterías irreales. Así que si "sientes" que tienes ganas de matar de forma violenta y dolorosa a un colaborados, a tu socio, etc... pues es porque "piensas" que se lo merece por ser... de forma distinta a como a tí te gustaría que fuera. Pues eso, es irreal. La gente no actúa pensando en hacerte feliz. Llega a acuerdos claros: las personas no tienen porqué interpretar lo que tú deseas si no lo dices... y tampoco tienen porqué hacer todo lo que a tí te gustaría, sólo a aquello a lo que se comprometan expresamente.
5. Todo se puede decir: depende del modo. Hay una frase de la cultura popular un poco dark pero clara: tumbando y capando. Cuando pienses que algo debe resolverse... ¡de una! a hablarlo claro y a llegar a acuerdos. Con calma. Y para tener calma, aceptando que el mundo mejor, ese que te "gustaría" es eso: el mundo de tus ilusiones. El mundo real está lleno de gente problemática y cabrona como tú y como yo.
6. Actúa bien. Tarde o temprano te rodearás de gente adecuada. No pienso que se trate de magia o de una especie de recompensa divina: es que si actúas bien, generas relaciones de confianza. Si actúas mal, podrás hacer trampa alguna vez a una persona, pero no dos veces...
7. Hay cosas más importantes que tu trabajo. Tu trabajo es parte de tu vida, significativa sin duda, pero sólo parte. Incluso las relaciones emocionales, amistades etc que desarrollas en el mundo laboral están por fuera del mundo laboral. Dedícate tiempo a tí, a tu espiritualidad (la que tengas: Dios, Buddha, la pirámide, tu propio ombligo) y a la gente valiosa que te rodea. Y procura gozar lo que haces, porque eso es lo que tienes.
8. Siempre hay tiempo, aunque te estés cayendo de viejo. El tiempo acaba sólo cuando te mueres. Y hasta ese día por la mañana habrá cosas que mejorar y hacer, en tu trabajo y en tu vida. Lógico, hay cosas que no puedes hacer a ciertas edades: ser campeón olímpico de natación, aprender a tocar piano para conciertos... pero todo lo demás (incluso nadar para divertirse y tocar piano para torturar al vecino) puede aprenderse y hacerse a cualquier edad: deja que la realidad te ponga los límites y tú ocúpate de divertirte. racionalemotivo.blogspot.com

viernes, 4 de noviembre de 2011

Tomando decisiones

In any moment of decision, the best thing you can do is the right thing, the next best thing is the wrong thing, and the worst thing you can do is nothing. 
-Theodore Roosevelt 
La toma de decisiones ocurre, casi siempre, en  entornos de gran incertidumbre. Raramente tenemos que elegir entre una opción maravillosa y otra terrible. En cambio, constantemente decidimos entre varias opciones prometedoras, o entre diversas salidas costosas. Nos lo advierte Roosevelt: la peor cosa que podemos hacer es no hacer nada. Incluso es mejor decidir la opción que no es ideal.
Ese "detenerse" y aplazar las decisiones puede estar movido por al menos dos ideas no muy funcionales. La primera, bastante irreal: suponer que hay decisiones perfectamente correctas en todas nuestras elecciones. Esto raramente ocurre. Y la otra, es el temor a equivocarnos cuando decidimos, que muy difícilmente podremos evitar. Porque nos equivocaremos en muchas ocasiones, y lo que más nos sirve es acostumbrarnos a esta realidad y por tanto preparanos para reconstruirnos y reconstruir a nuestro alrededor cuando pase.
Dejame decirlo más fácil: no somos perfectos, cometemos errores. El mundo no es perfecto ni justo, y por tanto tendrás opciones siempre promedio, con aspectos menos buenos y algunos útiles. Esto es lo que hay: la mejor cosa que puedes hacer es decidir lo correcto, y la siguiente mejor cosa, decidir la opción equivocada. lo peor que puedes hacer... es quedarte allí, sin hacer nada. racionalemotivo.blogspot.com

miércoles, 26 de octubre de 2011

Liderando gente promedio

Nunca des una orden que no pueda ser obedecida
— Douglas MacArthur
Ya tenemos claro que, con pocas y honrosas excepciones, debemos liderar a nosotros mismos y en las organizaciones siendo gente promedio. Eso es lo real. Pues, el mundo está lleno de otras personas promedio, con las que debemos trabajar.
El líder de un equipo se enfrenta a rasgos culturales complejos en diversas partes del mundo. Algunos de esos ejemplos son más marcados en el mundo latino, pero frecuentemente están asociados a las ideas irracionales en el campo del emprendimiento. Veamos algunos ejemplos:
Preguntas por una solución, y la persona te responde exponiendo porqué "no se puede": Mover a alguien de la zona de comodidad y asumir riesgos es una tarea clave en el liderazgo de procesos. Si la persona no se siente defendida, no asumirá decisiones que potencialmente le afecten en su evaluación de desempeño (la de la empresa y de sí misma). Lógico que hay también motivos un poco más humanos... y algunos más cutres: Qué gano yo... o incluso el que simplemente no quiere trabajar. También de eso hay. Pero, muy frecuentemente, se trata de un real bloqueo mental sobre las posibilidades. En otros casos, hábitos consolidados.
El temor a decir que no: El típico personaje que dice que sí, y luego no hace, no responde correos y no llama por teléfono... hasta que el tema explota. Está relacionado con niveles muy bajos de tolerancia a la frustración. Así como el personaje anterior "pone las manos" preventivamente, éste siempre dice que sí, incluso cuando sabe que no puede o incluso simplemente no quiere.
Perfeccionismo y procrastinación: Este personaje sí que hace cosas. Pero, se reclama que todo debe ser perfecto, olvidando que en la vida real, ése es un objetivo pero no una posibilidad real. Entonces revisa, vuelve a revisar, aplaza, se agota en los detalles. Bonito ejemplo de una meta convertida en una sobre-demanda. Los procesos que están a su cargo se entorpecen, olvidando que lo bueno si breve, dos veces bueno. [racionalemotivo.blogspot.com]

miércoles, 19 de octubre de 2011

Escuchar sin sufrir

Tu opinión es muy importante. Ahora voy a pensar si a mí me importa. Leonardo Amaya
La experiencia escolar está llena de juicios duros que recibimos de los demás. Luego, en la vida cotidiana y laboral, no es extraño que nos enfrentemos a frases hasta cierto punto injustas y quizá indelicadas. Eso forma parte de la experiencia común.
En el colegio y en la vida luego de él, tendremos que enfrentarlas. No parece que haya escape fácil. Por supuesto puedes intentar evitarlas, disminuyendo el número de personas a las que tratas, pero la evasión suele funcionar sólo a corto plazo. Lo siento, esta es la vida. No puedes huir siempre porque hay un momento que te quedas aislado y dependiente de dos o tres personas sólamente. Y el problema no es que sean sólo dos, sino que dependes de ellas.
Las opiniones de los demás nos afectan cuando se cumplen dos condiciones: (1). Pensamos que son ciertas. (2). Pensamos que esa realidad es mala y nos califica como personas erradas.
Así, hay dos trampas, y aquí vienen los consejitos de peluquería, evalúa los siguientes puntos:
1. Muchas opiniones que nos aportan los demás son generalizaciones. Han tomado una parte de la historia, y a partir de ellas han creado una norma general.
2. Algunos puntos o sus aspectos pueden ser ciertos y señalarnos posibles campos a mejorar. Eso quiere decir que somos humanos, y tenemos defectos. Apunto lo que me dices, y voy a evaluar qué tanto me sirve, y me pongo a la tarea. Mientras tanto, sigo tan bueno como era ayer.
3. Tener un defecto o cometer un error no nos hace malos integralmente, ni fracasados, ni nada. No, nos convierte en personas que estamos trabajando para crecer. No se trata de rechazar las ocasiones de mejora, pero sí de establecer prioridades... y todos tenemos nuestros tiempos. Muchos de nuestros defectos no podemos resolverlos inmediatamente.
4. No tengo que ser como tú quieres. Ese no es el mundo real. Tengo derecho a meter la pata. Y también tengo que aceptar que algunas cosas deberé mejorarlas, porque no me convienen. Gracias por señalármelo.
5. Bacano que me comentes en lo que puedo mejorar. Pero, si quieres que te siga escuchando, tienes que entender que nada te da derecho a decirmelo como se te da la gana. Acepto las sugerencias en este formato: a, b, c, d... pon aquí tus condiciones. Si me lo quieres decir en el tono que tu quieres... entonces me tocará prescindir de tus consejos.
6. Pero... escucha. Quizá te han dicho eso de mala manera, pero eso no quiere decir que necesariamente estén equivocados. Quizá sí debes cambiar alguna cosita. Mientras tanto, eso no te hace una persona mala.
racionalemotivo.blogspot.com


martes, 18 de octubre de 2011

La ira no factura

Nunca escribas una carta cuando estás furioso
Proverbio Chino
Como todos sabemos, un buen ataque de ira -mejor si es fingido y plenamente falso- consigue algunas metas a corto plazo. Pero, también somos conscientes que la ira funciona sólo en breves y controladas dosis. El General Colin Powell tiene una recomendación muy práctica: Get mad, then get over it. Supéralo. Reconstruye y potencia lo que has logrado.
Algo más práctico aún: la verdadera reacción de ira es controlada. Así que... muy probablemente, la mejor reacción de ira es la falsa. La actuación digna del Oscar de la Academia. Entonces, la recomendación real es que no alimentes la ira. Y para eso, un buen toque de ideas realistas es importante.
La ira (no la molestia controlada por una situación que no nos gusta) proviene de una sobredemanda al mundo, a los demás o a tí mismo. Es al enfermedad de "el mundo / el / ella / yo debería ser como a mí se me da la gana". No: realismo. El mundo es como es. No tiene porqué gustarme en todos sus aspectos, pero que yo lo exija al borde de un ataque de apoplejía no lo cambia ni un ápice. La gente continuará como es, mi jefe / socio / subalterno no se moverá así (al menos no a largo plazo) y yo mismo me mantendré como estoy. Tengo que buscar otras estrategias.
Y esas estrategias funcionales las debo pensar y ejecutar con cabeza fría. A eso se refiere el proverbio: se nota que estás como una Hipa Mala de la furia (no tengo ni idea qué es una Hipa Mala, pero así dicen en la agreste Guajira colombiana)... y luego te toca hacerle frente a las tonterías que escribiste.
Así que realismo: el mundo es como es. Y no lo cambias con enfurecerte. Puedes mejorar algunos puntos, pero se trata de un trabajo progresivo, dispendioso y continuado. Esto es lo que hay. racionalemotivo.blogspot.com.

martes, 11 de octubre de 2011

Cuando el tóxico-en-mi contra-ataca

Comenzar es la mitad del camino
Aristóteles
Con frecuencia, tenemos momentos en nuestra vida en que sentimos que estamos arando en el mar. Primer error: eso no lo sentimos, eso lo pensamos. Quizá de modo poco consciente, pero hemos aceptado que las posibilidades de suceso son pocas.
Hay varios tipos de ideas irracionales que nos generan un pequeño o un grande envenenamiento de nuestra felicidad y de nuestro trabajo cotidiano. Estas ideas son sobre-demandas, lejanas a la realidad. Vamos a ver qué es lo real...
1. Nadie garantiza que tendremos éxito en todo lo que emprendamos. Algunas veces, y probablemente no pocas, fallaremos. Depende de mí que sea una ocasión de aprender, y luego de aceptarlo como parte de mi historia. Martirizarme por algo que ya pasó y no puedo cambiar no tiene sentido.
2. Muchos procesos importantes en nuestra vida reclaman variadas etapas, algunas exitosas y algunas fallidas. Esa es una realidad. Detenernos en un obstáculo, incluso fuerte, es una decisión improductiva que tomamos. En ocasiones, es una buena oportunidad para revisar si a lo mejor... toca tomar otro camino, buscar otras alternativas.
3. No es un drama volver a comenzar. Nosotros lo convertimos en un drama. Y vivir una telenovela de desgracias en general no ayuda a que emprendamos las tareas que debemos hacer.
4. No es "normal" sufrir porque algo no sale como esperamos. Es probable que nos preocupemos un poco, o sintamos algo de malestar. Pero no existe una norma general del universo que nos oblige a hundirnos en la miseria más absoluta cuando algo no sale como esperamos.
5. Fallar en un tema no nos convierte en unos fracasos totales. Tuvimos un resultado por debajo de nuestras expectativas en un determinado campo, pero usualmente hay muchos otros campos de nuestra vida que se mantienen en pié y sin problemas.
6. Es una fuga en el tiempo sufrir porque algo no salió. Frecuentemente nos castigamos por cosas del pasado que no podemos cambiar: esa decisión que considero equivocada ya la tomé, sólo puedo tomar otras hoy que ayuden a corregir el rumbo, pero no puedo cambiar el pasado. Y sufrir por lo que pueda ocurrir más adelante... nos distrae de poner HOY los medios para quizá mejorar nuestro porvenir. Pero el día que tenemos que disfrutar, como está, es el día de hoy, que es lo único que tengo.
racionalemotivo.blogspot.com

lunes, 29 de agosto de 2011

El amor es una decisión

El amor es una decisión.
Palabras de un filósofo espontáneo bogotano luego de algún trago de más.
Quizá estaba un poco pasado de mojitos, pero tiene mucha razón. El amor es un conjunto de decisiones. Por supuesto que todos los románticos se van a romper las vestiduras, pero escúchenme un momento antes de proceder a inmolarse en el fuego purificador.
De hecho, el amor son muchas decisiones. Y aquí vienen los consejitos de peluquería:
1. Déjate encontrar. Hay muchas formas de permanecer encerrado. Una de ellas, la más radical, en la casa. Pero ojo, siempre puedes recibir gente. Es más cómodo, usualmente es más barato y tiene el pero que te toca lidiar luego con la limpieza y echar borrachos. Pero, es una forma de dejarte encontrar. Invita gente interesante. Mientras más distinta a tí, mejor. Si se reúnen cinco neuróticas solas, puede ser un plan poco alentador. Pero neuróticas+neuróticos puede ser un buen plan.
2. Date la oportunidad de encontrar. Le solemos hacer control natal a las posibilidades: Muy alta. Muy baja. Muy habladora. Muy callada. Y del otro lado... Es mujeriego. Es muy creído. Piensa que es divino. etc. Y así, no hay como. Dale la oportunidad de saber qué más puede ofrecer.
3. Tienes que ser feliz sólo / sola para poder ser feliz con otro. Si. Nadie aguanta que le echen encima la responsabilidad de hacer feliz a alguien. O al menos nadie muy funcional. Nadie tiene porqué "complementarte" "levarte al mundo de la alegría" "hacerte plena / o".
4. Las personas tienen defectos. La decisión básica de la convivencia es tener claro que las personas tienen defectos. ¿Te acuerdas el primer "ruidito" que le apareció a tu carro nuevo? ¿Recuerdas cómo ese ruido se hacía atronador? Pues eras tú armando un drama de una realidad inevitable. Tú también estás lleno de ruiditos.
Como ves, puro realismo. ABC de Ellis. Nos complicamos la existencia a partir de sobre-expectativas que no son realistas. Porque son rígidas y absolutistas. "Debe ser así, y para todos, y siempre". Pues nada, ese no es el mundo.
Frecuentemente, hay algunas ideas sobre-demandantes que nuestra cultura latina nos propone y nos hace vivir telenovelas altamente lacrimógenas. Aquí va un florilegio de irrealidades:
1. Debo encontrar a la persona que me complementa. No hay ninguna evidencia que se nace por "parejas" que deben encontrarse.
2. Las personas que están solas no pueden ser felices. Terrible. Porque en medio de dos relaciones disfuncionales en las que has sufrido como la loca de Zanzíbar entonces tienes además que sufrir porque estás sola. Sobre todo porque incluso en medio de una relación no puedes esperar tener un siamés toracópago adherido a tí para proporcionarte todo el afecto y atención que no te puede dar tu perro, al que secaste a punta de exigencias de cariño.
3. No puedo ir sola a cine/teatro porque doy lástima. La gente en el cine está bastante ocupada en otras cosas. En general, las personas o van a ver la película, o van a montarse la película con la novia. No van a mirar a los demás. Y si alguien va a eso a cine, es una persona un poco perturbada cuya opinión es poco relevante.
En fin, pensátelo. Incluso el amor romántico-suicida-lloricoso, es una decisión. Y defectos, todos tenemos. racionalemotivo.blogspot.com

sábado, 27 de agosto de 2011

Otro cambio...

You can not always control circumstances, but you can control your own thoughts.Charles Popplestown
La teoría REBT de Albert Ellis tienen muchos vínculos con esta idea. Dicho rápidamente, el modelo del "ABC" muestra que son nuestras creencias (Belief) las que causan nuestras emociones y nuestra conducta; si nuestras creencias son irracionales (no corresponden con la realidad) nuestras emociones serán exageradas y perturbadoras y nuestra conducta disfuncional.
Lo característico de las creencias irracionales no es que sean totalmente locas: lo característico es que sean ideas y reglas generales del mundo absolutistas (tendencia a establecer generalizaciones globales que deseamos imponer a la realidad) y rígidas (sobre-expectativas inflexibles que aplicamos a todas las circunstancias). Y el mundo real no es así. Las personas y las circunstancias son muy variables y diversas, de un lado. Y además, no podemos imponer nuestro modelo ideal la mayor parte de las veces.
Cuando intentamos imponer nuestros modelos ideales rígidos a la realidad, la experiencia es frustrante y nuestra conducta inútil y muy frecuentemente perjudicial para nuestras metas. Ese intento se le suele llamar coloquialmente en el mundo de REBT "cambiar la A". Es una meta buena, deseable... pero frecuentemente, no es posible o por lo menos no es fácil. Así, que lo que resulta más eficaz es cambiar la B, las creencias. Se trata de cambiar no la expectativa, sino sus exigencias rígidas: preferiría un mundo donde la "A" fuera distinta, pero si no es así, no es una tragedia, puedo soportarlo y es lo que hay. Y empezamos entonces a operar con la realidad.
Parece fácil, y de hecho, cuando comienzas a practicarlo suele funcionar de forma eficaz pronto. En algunas ocasiones puede requerir más esfuerzo, en algunas ocasiones un poco de práctica de estrategias de relajación y control del estrés (yo suelo recomendar y hacer mindfulness). Y la pasas mejor. Recuerda, los mundos ideales, sólo están en tu cabeza. En la realidad, todo es bastante más variable. racionalemotivo.blogspot.com

jueves, 25 de agosto de 2011

Cambio

"The greatest discovery of my generation is that human beings can alter their lives by altering their attitude of mind"
William James
El camino del cambio se inicia en el cambio de las actitudes, que son generadas por ideas. Nuestra comprensión del mundo y las personas está elaborada a partir de reglas: mientras más rígidas y globales, más disfuncionales.
Esas ideas son disfuncionales porque no son realistas. Y lo que no es realista, no funciona
Veamos un pequeño florilegio de las tonterías que nos acaban complicando la vida porque nos entorpecen el trabajo para el cambio en la organización: 
1. Quiero tener paz en mi lugar de trabajo. Listo. Eso es un ideal, pero en un lugar de trabajo, lo que debes lograr es dinero. Esto es un negocio, no una ONG para ayudar a tu autoestima.  
2. La gente debe respetarme. Si, bacano. Pero no esperes que sea gratis. La gente debe trabajar contigo en los procesos comunes, y tú tienes que trabajar. Y llegar a acuerdos. El problema es que solemos pensar que "respeto" es que te perdonen la mediocridad... y eso no ocurre siempre. Pon límites, determina estilos de comunicación, y... trabaja. 
3. Mi equipo debe obedecerme siempre.  ¿Ah, si? pensé que la esclavitud había terminado. Además, no es realista o por lo menos no es barato. Págales mucho, y tendrás unos pequeños parásitos caros. Si quieres oir siempre aplausos, entonces necesitas gente de muy poco nivel a tu alrededor. Si tu equipo te reta, es probable que crezcas. Si sólo te aplaude... huirán como ratas cuando se hunda el barco. 
4. Quiero que mi empresa sea un Great Place to Work. Bello ideal. me gusta ese premio, sobre todo porque te dan una escultura de Ceci Arango, que es el trofeo en Colombia. Pero... estamos en el mundo de la escala de grises. Que sea rentable, no me agredan físicamente ni me disparen, y ya con eso estoy feliz. Porque me agreden psicológicamente sólo si yo lo acepto. Todo lo demás es ganancia. Y eso se logra con acuerdos claros, negociación, roles, más negociación, y un montón de cinta pegante para organizar los tropezones humanos infaltables. Y mientras eso se logra, meditación, mindfulness, hasta marihuana y... un poco de trabajo en inteligencia emocional. De eso se trata esto. Porque el mundo real es esto: un poco de oro, y un poco de mierdita. El mundo ideal... existe sólo en tu cabeza. Como la caspa. racionalemotivo.blogspot.com

martes, 23 de agosto de 2011

Duros de oído

Any problem, big or small, within a family, always seems to start with bad communication. Someone isn't listening.
Emma Thompson
La comunicación es el problema humano por excelencia.  Utilizamos signos para expresar nuestras ideas, pero cada cual las lee dentro de su mundo de sentidos. Eso hace que ideas básicas sean comprendidas de formas muy distintas y potencialmente conflictivas. Demostrarlo es fácil: pídele a varias personas que te definan "respeto", "tolerancia", "dignidad"...
La solución suele ser también muy fácil: escuchar, para darnos cuenta qué es lo que el otro entiende por las palabras que está usando. Pero, tenemos la extraña tendencia de oír sólo el inicio de la frase que nos está hablando alguien y luego comenzamos a escucharnos exclusivamente a nosotros mismos perorar sobre esa frase, lo que él o ella quiso decir, porqué lo dijo, que intención tenía, etc. Y comenzamos a responder, y el otro... deja  de escucharnos y comienza también a escucharse a sí mismo sobre lo que nosotros pensamos de él o ella... y así hasta llegar a los golpes, o al menos a la intención de darlos.
Resulta que el sonido más amable y encantador para cada uno es el timbre de la propia voz. Así que continuamente estamos atentos y embelesados por el eterno monólogo que hay en nuestra cabeza, que está encargado de hablarnos de las maravillas del mundo y los demás tal como nosotros pensamos que es. Y mientras ese sonido apabulla, no sentimos casi nada del exterior.
Una tarea para la semana, de consejo de peluquería: ejercítate en escuchar un poco a los demás. Intenta que los demás te expliquen lo que no entiendes bien y clarifiquen los términos que usan... sobretodo cuando piensas que te han ofendido o maltratado. En el peor de los casos, aprendes algo sobre el mundo de los otros. Y... no te olvides: el mejor conversador es el que sabe preguntar.
-racionalemotivo.blogspot.com

martes, 16 de agosto de 2011

El raro lujo del orgullo

My toughest fight was with my first wife.
Muhammad Ali
He who knows when he can fight and when he cannot, will be victorious.
Sun Tzu
El orgullo es un lujo. Entendiendo orgullo por esa exigencia extraña que nos hace maltratar a nuestros amigos y a nuestros clientes, porque "no voy a dejar que me traten así". Evidentemente tenemos que mantener unos ciertos límites en lo referente al trato. Pero, en  el campo de nuestros trabajos, los clientes te cambian fechas, te hacen dar vueltas, te ponen en algún pequeño problema de vez en cuando. Y eso forma parte del trabajo normal de cualquier persona. ¿O acaso tú eres un cliente que le das cero problemas a tus proveedores?
Lo más frecuente es que estas personas no la hacen porque te odien y planeen de forma maquiavélica cómo complicarte la vida. Por lo general, son gente como tú, que tiene que lidiar sus propios problemas todos los días.
En ocasiones, nos montamos una telenovela porque... fulano no me responde al teléfono, ese mail que le mandé hace una semana no me lo ha contestado, etc. Es que ese tipo no sabe que me toca hacer la declaración de impuestos esta semana... y así hasta el infinito y más allá.
El problema es que ponernos neuróticos no sirve de nada. No factura. Las únicas peleas que facturan son las de kickboxing, etc., y el empresario no es el que da puños. Las demás peleas, no facturan, al menos a largo plazo. A corto plazo puedes lograr algo, pero pasado el tiempo, te conviertes en "es que Jaime es un histérico cuando le llaman para aplazar reuniones"... Y lo que hacen es no llamarte para eso y dejar que te des la rabieta solo. Y por otro lado, vas comprando boletas para un infarto completamente innecesario.
En algunas ocasiones, sin embargo, toca dar algunas peleas. Incluso hay momentos en que sólo se entiende el mensaje cuando levantas la voz. No se trata de olvidar todas las batallas, sino de dar aquellas que realmente sirven para algo. Ese es el consejo de Sun Tzu: aquél que sabe cuando puede pelear y cuando no, ése será victorioso. Tengo un consejo muy práctico: pregúntate cuánto te factura esa pelea, y ya podrás medir si vale la pena. - racionalemotivo.blogspot.com

lunes, 15 de agosto de 2011

Creciendo

Success is the ability to go from one failure to another with no loss of enthusiasm.
Sir Winston Churchill
Churchill nunca defrauda. Sobretodo, porque era un personaje afecto a leer aforismos y citarlos ampliamente. Debe ser complejo saber si esta frase tan redonda es original de él, pero sí sabemos que la tomó como propia en su recorrido político.
El éxito es la habilidad de ir de una falla en otra sin perder el entusiasmo. Esa es una tarea clave, porque sabemos que el logro reclama mucho trabajo. Hay muchos trucos y consejos para lograr el liderazgo y el emprendimiento, pero parece que no hay ninguno que excluya el trabajo duro, los fines de semana ocupados y las noches de esfuerzo. Lógico, mejor que te guste lo que haces, porque te va a tocar dedicarle los mejores tiempos de tu vida. ¿Qué tiene esto que ver con REBT? Mucho: una de las ideas irracionales más comunes, que nos conducen a hacer tonterías y a sufrir innecesariamente.
Trabajar duro lo reclaman todos los campos de nuestra vida: el trabajo, las relaciones con nuestros colegas, los vínculos con la familia, la pareja... y el trabajo que hacemos, mucho más cuando tenemos la ambición de crecer.
¿La solución? Realismo y trabajar cada día bien, teniendo claro que el futuro no lo podemos controlar, pero mejoramos las expectativas hoy. ¿Y el pasado? Historia. Lo que has hecho o dejado de hacer no cambia porque sufras por eso. Lo que cuenta, es lo que hagas hoy. Aprendiendo de nuestro amigo Winston. - racionalemotivo.blogspot.com 

sábado, 6 de agosto de 2011

La comunicación contraataca

Communication works for those who work at it. 
John Powell
El mundo personal que vivimos, así como la red de relaciones humanas que constituyen nuestro mundo están conformadas por redes de significado que nosotros mismos hemos construído (Claude Levi-Strauss). Y esos significados tan importantes para nosotros son conformados a través de narrativas, es decir, de "cuentos" que nos decimos, nos dicen y nos creemos.
No es fácil salir de esas historias. La tarea comienza por ser conscientes que esa es la "verdad": una narrativa. Un conjunto de significados que constituyen una red que nos rodea. Piensa en las pequeñas guerras de todos los días: frecuentemente se te hace evidente que la otra persona no ha captado el sentido básico de la conversación o de la situación.
Siempre tienes la opción de trabajar siendo consciente de esa situación y ponerte a la tarea de lograr una comunicación más efectiva. Pero, toca trabajar. Lo primero, para que no entres en la escalada de las propias emociones, que te lleva a sufrir y tomar decisiones poco proactivas.
Para eso, primer grupo de consejitos: deja de pensar en tus "derechos" que se convierten en reacciones emocionales disfuncionales:
1. Las personas no tienen porqué entenderte siempre y a la perfección. No eres el centro del universo ni posees la verdad sobre todos los temas.
2. Que alguien no te comprenda no es una tragedia. Puedes trabajar y seguir adelante.
3. La tarea personal en la mayoría de los trabajos es lograr una comunicación efectiva que conduzca a la acción, así que no es "injusto" que debas dedicarle tiempo a esta tarea en tu trabajo.
4. En ocasiones puede ser difícil trabajar con alguna persona en concreto, pero, si nos vamos a la evidencia científica, no hay datos de muerte por agotamiento en el esfuerzo de lograr la comunicación más eficaz.
Y luego de salirte de tu telenovela personal, puede ayudar que:
1. Cada cual tiene en su cabeza un "idioma propio". Es decir, que debes esforzarte por comprender lo que significan determinadas palabras importantes para cada cual. Te pongo un ejemplo, mira lo difícil que es ponerse de acuerdo en lo que significa, en la práctica, "compromiso", "talento", "responsabilidad".
2. Explícamelo con un dibujito: Siempre que alguien haga referencia a nociones complejas, abstractas y altamente subjetivas como por ejemplo "compromiso" para referirse a tu trabajo... pídele que te operacionalice esa idea. ¿qué significa en la práctica? ¿qué debo o no debo hacer?
3. Acuerdos: En vez de intentar imponer tu idea del mundo perfecto a los demás, establece puntos muy concretos de acuerdo. "Espero que hagas esto" -cuando le dices a un colaborador- o... "me gusta más si me informas cuando..." etc. Si le pides a alguien que sea... "proactivo" será bastante complejo que logre tus expectativas, porque mira que es difícil ponerse de acuerdo en lo que significa en la práctica una exigencia de ese tipo.
Pues eso: la comunicación es el problema humano. -racionalemotivo.blogspot.com

lunes, 25 de julio de 2011

Los miedos paralizantes

Anxiety is the essential condition of intellectual and artistic creation. 
Charles Frankel (Filósofo, USA)

Un cierto nivel de ansiedad está presente cuando debes tomar decisiones de futuro. En general, las decisiones humanas importantes se toman siempre en un entorno de incertidumbre. No es posible tener todas las garantías de éxito en una gestión o en cualquiera de los muchos cruces de caminos que constituyen una vida.
¿Sigo con esta persona o me doy una oportunidad con otra? ¿Asumo este riesgo profesional o me quedo en el lago estancado de mi zona de comodidad? y así hasta el infinito y más allá...
Pero, un nivel alto de ansiedad no es funcional. Paraliza la acción, aumenta el riesgo de tomar decisiones poco racionales y defensivas. Muy frecuentemente, lleva a dilatar la toma de una decisión, muchas veces tan grave como no tomarlas.
La raíz de la ansiedad disfuncional es el miedo al fracaso. Y este, es usualmente un miedo irracional. Primero, porque "fracaso" es una evaluación. Yo digo que fracasé porque un determinado resultado de un proceso estuvo por debajo de las expectativas que me había planteado. Y la primera pregunta a hacerme es si esas expectativas fueron realistas para el trabajo que desempeñé.
En segundo lugar, una situación que no sale como se espera es normal en cualquier negocio, también en las relaciones humanas. Y ese "lunar" no implica que toda mi vida, desde que nací hasta el día de hoy sea una desgracia.
Luego, a pesar de las consecuencias que la situación pueda generar, no tengo motivos para hacer una predicción catastrófica de todo mi futuro. De hecho, llamamos muy fácilmente catástrofe a cualquier situación.
Lógicamente, es prudente asesorarse para tomar decisiones y no ser temerarios, reconocer nuestras límites personales y financieros. Pero, para caminar, hace falta poner un pié en el aire. Siempre hay riesgos en las decisiones.

jueves, 23 de junio de 2011

Los Pastores Contraatacan

Acabada la Navidad, a la mierda los pastores...
Los pastores también sirven para recordarnos las amenazas de la culpa en relación a las personas. Lógicamente, es mucho más funcional mantener relaciones humanas. No es una buena inversión hacerse enemigos en cada esquina. Pero, en ocasiones, las relaciones con algunas personas no es funcional. En general, pasa pocas veces en la vida: el romance tórrido con la pareja equivocada, las personas que funcionan como un vampiro (están allí mientras puedes darles algo, etc).
Hay varias ideas irracionales que nos llevan a mantener esas relaciones más allá de lo funcional, o a enfrentarles y cambiar la forma de relacionarnos:
1. No dejes crecer el árbol sin guía. Frecuentemente parte de la idea loca que las relaciones se mantienen estables. No, míralo con calma: cada vez que nos encontramos o nos dejamos de encontrar con alguien, esa relación evoluciona. Cuida a tus amigos, ponles un post o un mail de vez en cuando. Y a la gente con la que tienes problemas, háblales claro. Sino, se quedarán con la otra versión de los hechos que conocen: la que ellos mismos se inventan sobre el tema.
2. Al toro por los cuernos. Dí lo que piensas, pero no hace falta decirlo como una persona perturbada. Propón soluciones. Una buena estrategia, usa el "prefiero que": Prefiero que no me digas eso delante de otras personas, prefiero que me dejes elegir por mi cuenta. Evidentemente hay personas con la que esto no funciona tan fácil, pero en general, podemos darles algunas oportunidades antes de mandarlas a otro sitio.
3. Deja la tragedia. Si alguna persona se aleja, no es el fin del mundo. Entre otras razones, en algunas oportunidades las personas necesitan un cierto tiempo para respirar, y luego pueden volver a encontrarse y construir una relación distinta. Lo irreal es pretender que sea la misma.
4. Las relaciones cambian: eso es una oportunidad. Si, las relaciones siempre evolucionan. Eso muy frecuentemente es bueno. Suponer que los cambios son para mal, nos hacen sufrir por eventos que no podemos controlar.
5. El fin del mundo es sólo cuando tú mismo te mueres. Y entonces, no tendrás nada de que preocuparte. Si una persona finalmente parece que se aleja, pues nada. Tienes un cupo libre y vuelves al mercado. Hay situaciones muy duras asociadas a la pérdida de algunas personas. Pero siempre se puede uno reconstruir. La pérdida de una persona de la familia más cercana es un evento devastador que no podemos evitar y del que tendremos finalmente que reconstruirnos. Y si nos podemos levantar luego de eso, como lo han hecho miles de millones de personas en la historia, pues es mucho más fácil recomenzar luego de una separación temporal de alguien. No te olvides, dale tiempo a las cosas, y no atiendas a las predicciones que frecuentemente nos hacemos sin tener ningún soporte. - racionalemotivo.blogspot.com 

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