viernes, 25 de noviembre de 2011

Viviendo tranquilo y Mindfulness...


Toma mucho tiempo hacerse joven
— Pablo Picasso
Hubo un día en la vida de cada uno de nosotros en que comenzó un monólogo interior continuado que no se interrumpe mientras dura activo nuestro cerebro. Con mucha frecuencia, casi de forma continua, ese monólogo está lleno de juicios morales: "esto es bueno, esto es malo". Este hábito está fuertemente enraizado en nuestra cultura, que nos lleva a comparaciones, juicios sobre nuestro pasado, condenas a personas y situaciones y hasta temores sobre nuestro futuro.
La continua máquina de evaluación de nuestra cabeza moralizante nos conduce a prejuicios sobre personas y situaciones, mata la experiencia pacífica e interfiere la toma de decisiones funcionales.
Con una alta frecuencia, esos juicios incluyen notorias fugas hacia nuestro pasado, que no podemos cambiar, y nuestro futuro, que no podemos controlar.  Además, tenemos una notable tendencia a seleccionar pasajes difíciles y complejos de nuestro pasado en vez de mirar tantos episodios positivos y experiencias amables que hemos tenido tantas veces. Es como mirar un album de fotografías en las que hemos seleccionado y conservado imágenes de viajes llenos de sepelios, catástrofes y personas terribles.
Las técnicas de meditación de origen oriental se han incorporado a las intervenciones de la llamada "segunda ola" en psicoterapia, con experiencias positivas de aplicaciones técnicas y clínicas que van desde el MBSR (Reducción del Stress basado en Mindfulness) hasta las intervenciones para el dolor crónico aplicadas por Kabat-Zinn en la Universidad de Massachusetts.
Combinadas con intervenciones cognitivas (sobre nuestras ideas), las técnicas como el mindfulness son una notable ayuda para controlar esas "fugas y juicios" que nos hace sufrir. Así, las llamadas terapias de tercera ola combinan la terapia cognitiva, es decir, la disputa, cambio y reestructuración de las ideas disfuncionales con técnicas de meditación de origen oriental. El mindfulness (conciencia plena) se concentra en la relación de las personas con sus pensamientos, orientándose a la conciencia del momento y la experiencia del presente deteniendo el juicio. Pues vamos a intentar hacer una pequeña introducción a la experiencia de tercera ola en estos días... Veamos con Google Statistics a cuántos de Ustedes les atrapa! racionalemotivo.blogspot.com

martes, 22 de noviembre de 2011

El inmenso mundo de las tonterías - 1

Por poder se entiende cada oportunidad o posibilidad existente en una relación social que permite a un individuo cumplir su propia voluntad. 
Max Weber.
Dicho de forma rápida, y menos técnica, poder es la ocasión que se me presenta para hacer lo que se me da la gana. Sin más razones. Porque se me da la gana. La adicción al poder (que tenemos todos...) nos lleva con alguna frecuencia a hacer tonterías incontables, porque resulta que todo lo que hacemos tiene consecuencias, y si haces lo que se te da la gana a las patadas... alguien te la puede devolver. O la vida misma, porque "lo que se me da la gana" puede estar muy distante de "lo que me conviene".
En general, la toma de decisiones puede basarse en dos metas básicas: que sea proactiva y defensiva. Es decir, hacerlo por algo que busco (y no para evitar, huir, o vengarme) y evaluando que el precio de lo que busco no sea excesivo. A eso último lo llamo "defensivo". Te pongo un ejemplo: en ocasiones, puedes querer mandar a la m* a alguien de tu equipo o a un cliente... porque "te parece justo", "se lo merece", "se lo buscó", etc. Pues... bien. Pregúntate: ¿en verdad gano algo más que el saborcito de la mandada a la m*? Porque perder ese cliente o ese colaborador puede salir bastante caro.
Claro que hay gente inmamable que se merece una patada en el c*lo. Peeeero, a lo mejor gano más buscando algo mejor: reemplázalo por un mejor cliente o un mejor colaborador. Como venganza es bastante eficaz e incluso sales ganando.
En todo caso, me parece práctico revisar si no estoy juzgando de forma global a esa persona. A lo mejor tiene alguna cosa buena. Es probable que tenga varias. Y es mejor mirar eso, porque conseguir un buen colaborador, incluso uno mediocremente bueno, no es fácil. Y clientes... no te recomiendo ir botando. En mi opinión, el único cliente que no sirve es el que no te produce nada, y ese no es cliente.
Lógico que tienes que aguntar el deseo irrefrenable de mandar a alguien al zipote. Entonces, consejitos de peluquería para ese momento: recuerda que nuestras emociones cambian cuando cambian nuestros pensamientos hiper-exigentes, irreales:
1. Esto es lo que hay. Piénsalo: a lo mejor cambias ese colaborador por uno... incluso peor. Una dosis de realismo.
2. Es cansón, inmamable... pero lo puedo soportar. Nadie ha muerto por aguantarse a un insufrible. De hecho, ES sufrible. Lo puedes sufrir, eres capaz.
3. Si finalmente evalúas y te desencartas de ese personaje, pues no pasa nada. Incluso no podemos retener a los buenos clientes y se nos van buenos colaboradores... y la vida sigue. Esto es lo que hay: la realidad.
racionalemotivo.blogspot.com

jueves, 17 de noviembre de 2011

Liderazgo de tienda de pollos...

Executives who do not manage themselves for effectiveness cannot possibly expect to manage their associates and subordinates. Management is largely by example.
Peter Drucker
Las culturas corporativas centradas en el poder y verticales, operan a partir de la autoridad. Efectivamente, funciona más o menos cuando lo que lideras es una tienda de tres empleados que se dedica a vender pollos. Este esquema, obliga a la supervisión permanente y reclama actos de dirección continuos porque no permite la iniciativa.
Cuando la organización crece, tanto por el número de personas como por la especialización del proceso, es necesario que cada persona asuma un liderazgo personal orientado a las metas comunes. No resulta posible un seguimiento directo de actividades específicas y especializadas.
Muchas de las empresas nuevas fundadas en tecnología son especializadas, de personal contenido y altamente formado, y las empresas grandes reclaman liderazgo específico en lugares cruciales... así que parece no haber escapatoria: el liderazgo será por el ejemplo, o no existirá para nada. Primero tú. Así que, de la mano de Drucker, algunos consejitos de peluquería para poder manejar esta realidad, resolviendo las ideas locas que nos bloquean la acción:
1. Manejarte a tí mismo, sobretodo en esas áreas en las que has fracasado antes es una necesidad, no una opción. Así que toca: esto es lo real. Y para esto, lo real es que costará trabajo, pero no es imposible. Mira a tu alrededor, hay mucha gente bastante menos competente que tú que lo está logrando.
2. Cometer un error no es el fin del mundo. De hecho, es inevitable, porque es lo humano. Así que deja de lamentarte cuando pase, y dedícate a aprender de esos errores para no repetirlos o contener su daño.
3. El mundo es injusto, acostúmbrate a eso, advertía Albert Ellis. Pero, en algunas ocasiones, la injusticia juega de tu lado, y a pesar de haber cometido miles de errores organizativos... ¡Ganas! No te acostumbres a dejar las cosas al azar -no siempre jugará de tu lado la injusticia- pero tampoco le dediques tiempo a lamentarte, porque con lamentarte no va a cambiar.
4. Controlar las emociones es básico. Las emociones son las consecuencias de nuestro pensamiento, y serán disfuncionales cuando pensemos tonterías irreales. Así que si "sientes" que tienes ganas de matar de forma violenta y dolorosa a un colaborados, a tu socio, etc... pues es porque "piensas" que se lo merece por ser... de forma distinta a como a tí te gustaría que fuera. Pues eso, es irreal. La gente no actúa pensando en hacerte feliz. Llega a acuerdos claros: las personas no tienen porqué interpretar lo que tú deseas si no lo dices... y tampoco tienen porqué hacer todo lo que a tí te gustaría, sólo a aquello a lo que se comprometan expresamente.
5. Todo se puede decir: depende del modo. Hay una frase de la cultura popular un poco dark pero clara: tumbando y capando. Cuando pienses que algo debe resolverse... ¡de una! a hablarlo claro y a llegar a acuerdos. Con calma. Y para tener calma, aceptando que el mundo mejor, ese que te "gustaría" es eso: el mundo de tus ilusiones. El mundo real está lleno de gente problemática y cabrona como tú y como yo.
6. Actúa bien. Tarde o temprano te rodearás de gente adecuada. No pienso que se trate de magia o de una especie de recompensa divina: es que si actúas bien, generas relaciones de confianza. Si actúas mal, podrás hacer trampa alguna vez a una persona, pero no dos veces...
7. Hay cosas más importantes que tu trabajo. Tu trabajo es parte de tu vida, significativa sin duda, pero sólo parte. Incluso las relaciones emocionales, amistades etc que desarrollas en el mundo laboral están por fuera del mundo laboral. Dedícate tiempo a tí, a tu espiritualidad (la que tengas: Dios, Buddha, la pirámide, tu propio ombligo) y a la gente valiosa que te rodea. Y procura gozar lo que haces, porque eso es lo que tienes.
8. Siempre hay tiempo, aunque te estés cayendo de viejo. El tiempo acaba sólo cuando te mueres. Y hasta ese día por la mañana habrá cosas que mejorar y hacer, en tu trabajo y en tu vida. Lógico, hay cosas que no puedes hacer a ciertas edades: ser campeón olímpico de natación, aprender a tocar piano para conciertos... pero todo lo demás (incluso nadar para divertirse y tocar piano para torturar al vecino) puede aprenderse y hacerse a cualquier edad: deja que la realidad te ponga los límites y tú ocúpate de divertirte. racionalemotivo.blogspot.com

lunes, 14 de noviembre de 2011

Liderando al primero que toca...


History's great achievers - a Napoleon, a Da Vinci, a Mozart- have always managed themselves. That, in large measure, is what makes them great achievers. 
- Peter Drucker
Los grandes triunfadores de la historia se han siempre manejado, y en primer lugar, a ellos mismos. Drucker atribuye a esa habilidad el suceso de estas personas. Si miramos a los líderes actuales, e incluso a los líderes cotidianos que nos rodean, quizá menos sonoros y destacados pero igualmente realizadores, es evidente que son personas que han tomado el timón de sus propias vidas. 
Tomar el propio timón es, en buena parte, cambiar el modo como pensamos sobre el mundo y sobre nuestras oportunidades. Asumir la realidad: nuestras vidas las podemos cambiar sólo nosotros... y evitar el esperar sentados por cambios de la fortuna. Así, nos toca empezar a movernos por lo que realmente tenemos en nuestras manos: nuestras propias decisiones. 
Para poder tomar el timón de la propia vida, hay otra idea loca que debemos confrontar: esa demanda al mundo por oportunidades. "Haré lo que quiero cuando las circunstancias ideales se den...": terrible error. Las mejores circunstancias son las que hay en la realidad, las que hay ahora. Lo mejor que puede pasar... es lo que realmente ha pasado. Lo demás, son sueños, ideales, cosas que me gustarían... pero que no están en la realidad, no están ocurriendo. 
Manejarnos es manejar nuestros pensamientos: entender que si quiero que algo ocurra con mi vida, depende de mí. Si quiero que algo ocurra con las personas que me rodean, con mi equipo, depende de mí. Si quiero que algo ocurra con mi mundo, depende de mí. Tomar el timón es dejar de esperar que la fortuna, la suerte o la magia hagan por mí lo que sólo depende de mí. La suerte favorece... a la persona preparada. racionalemotivo.blogspot.com

domingo, 13 de noviembre de 2011

Pelear no factura... ¡pero cómo dan ganas!

La mejor venganza se sirve fría
Cultura popular
Las decisiones funcionales no necesariamente son agradables. No es extraño que aún teniendo muy claro lo que más nos conviene hacer, tenemos simultáneamente la idea de una cierta "justicia" que deberíamos operar.
La razón es muy simple: lo funcional no tiene porqué ser fácil. Cuesta trabajo, puede ser difícil, pero es posible. Algunos aspectos de la cultura proponen un modelo rígido de justicia: "el que la hace, la debe pagar". El problema resulta cuando nos enfrentamos a la realidad: arrastrar tras nosotros rencores nos lleva a ser personas negativas y ásperas, y finalmente no conduce necesariamente a una ganancia real para nosotros.
Entender que la "venganza" no tiene sentido práctico no implica renunciar a una compensación del daño causado. Pero, de hecho, para solicitar y lograr compensaciones es mucho más conveniente tener la cabeza fría
Esa idea nos puede ayudar mucho: la primera tóxica (y profundamente irracional) afirma que determinados aspectos de nuestros hábitos no los podemos cambiar. No es cierto: podemos cambiar esa "necesidad" de venganza. Puede costar un poco de esfuerzo, pero no es imposible.
racionalemotivo@blogspot.com

viernes, 4 de noviembre de 2011

Tomando decisiones

In any moment of decision, the best thing you can do is the right thing, the next best thing is the wrong thing, and the worst thing you can do is nothing. 
-Theodore Roosevelt 
La toma de decisiones ocurre, casi siempre, en  entornos de gran incertidumbre. Raramente tenemos que elegir entre una opción maravillosa y otra terrible. En cambio, constantemente decidimos entre varias opciones prometedoras, o entre diversas salidas costosas. Nos lo advierte Roosevelt: la peor cosa que podemos hacer es no hacer nada. Incluso es mejor decidir la opción que no es ideal.
Ese "detenerse" y aplazar las decisiones puede estar movido por al menos dos ideas no muy funcionales. La primera, bastante irreal: suponer que hay decisiones perfectamente correctas en todas nuestras elecciones. Esto raramente ocurre. Y la otra, es el temor a equivocarnos cuando decidimos, que muy difícilmente podremos evitar. Porque nos equivocaremos en muchas ocasiones, y lo que más nos sirve es acostumbrarnos a esta realidad y por tanto preparanos para reconstruirnos y reconstruir a nuestro alrededor cuando pase.
Dejame decirlo más fácil: no somos perfectos, cometemos errores. El mundo no es perfecto ni justo, y por tanto tendrás opciones siempre promedio, con aspectos menos buenos y algunos útiles. Esto es lo que hay: la mejor cosa que puedes hacer es decidir lo correcto, y la siguiente mejor cosa, decidir la opción equivocada. lo peor que puedes hacer... es quedarte allí, sin hacer nada. racionalemotivo.blogspot.com

miércoles, 2 de noviembre de 2011

Comprar afecto es muy caro...

Comprar afecto es muy caro y necesitas un vendedor más o menos raro...
En ocasiones, buscamos de forma inconsciente "manipular" el afecto de otros a través de conductas un poco bizarras, inusuales y conflictivas. Con esas estrategias, logramos que otras personas nos atiendan más y así se refuerza una dinámica un poco tóxica de comportamiento no funcional para lograr nuestros objetivos.
El problema es que esas ganancias (usualmente llamadas "ganancias secundarias") terminan resultando complejas de sostener, porque le hacemos difícil la vida a personas significativas, y a largo plazo no son sostenibles. Nos convertimos en el enfermo designado, en el loco de la cuadra. 
En muchas ocasiones, se trata de una cierta inhabilidad para negociar nuestros intereses de un modo proactivo y funcional. Nos acaba costando trabajo emocional y relacional excesivo.
Estas relaciones tóxicas sólo funcionan mientras consigues alguien a quién "venderle" tu conducta. Con frecuencia, personas de la familia. Quizá en ocasiones somos conscientes de necesitar ayuda para salir de allí, pero somos igualmente conscientes que nos resultará difícil, y que el cambio tendrá que venir de nosotros.
Cuando la situación se hace más intensa, no es extraño que estas personas acudan en busca de ayuda, principalmente impulsados por la familia. En terapia, las personas que consiguen ganancias secundarias suelen renunciar prontamente. Algunas veces, porque piensan que es imposible cambiar, otras porque enfrentarse a su situación resulta dura y otras... porque efectivamente duele reconocer que eres tú quien genera y vive de ser el raro o la rara. Pero, vale la pena que atiendas a la ayuda. Esta estrategia es muy cara, como sabes. Hace falta que el otro se sienta responsable de tí en un nivel no funcional, culpable. Y si la gente se sale de la trampa... tendrás que buscar a otro, y mientras tanto, sufres. Piénsatelo! racionalemotivo.blogspot.com

Las redes sociales!

 Hay mucho material disponible en:  https://www.instagram.com/leonardoamayamd/ Sigámonos allí! Leonardo