lunes, 25 de marzo de 2013

Apegos y odios

Los buenos amigos y la pareja pueden ser una excelente compañía, o la mejor razón para hospitalizarte en la clínica psiquiátrica de confianza
El desapego no es el rechazo con odio. Odiar ya es un apego un poco rarito y bastante tóxico. ¿Porqué? porque permaneces con el freno puesto en el pasado que no puedes cambiar, en decisiones quizá equivocadas, pero que no tienen reversa. Y finalmente, porque para salir de un "hueco" lo mejor es seguir adelante.
En ocasiones lo que nos frena es la tendencia un poco autodestructiva a la "justicia". Si, quizá es "justo" que algunos de los que te han complicado la existencia "paguen" la deuda... pero muchas veces, vamos a ser dolorosamente claros: tú fuiste el cómplice de tu sufrimiento.
Esa "justicia" finalmente no llega por tu mano, ni porque quieras. La vida misma se encarga, porque nuestras decisiones generan consecuencias. Si él o ella son un par de cabrones terribles, ya se encargarán de tener la mujer o el marido por cárcel.
Pero, no te olvides que gracias a que este mundo es injusto y no siempre los culpables son castigados, gracias a esa "injusticia", a tí mismo / misma no te ha tocado pasar por la galera, porque mira... tu y yo alguna vez hemos sido cabroncitos. ¿Te acuerdas del gordito que rechazaste en el colegio? Pues sufrió como una mesa de bar de mala muerte contigo. recuerdas esa mujer ideal que dejaste tirada porque "no era suficientemente atractiva, y lo claro me debe atraer? Pues esa vieja te odia y guarda una foto tuya a la que entierra agujas todos los días esperando lograr poderes vudú.
Así que perdona, perdónate y sigue adelante. ¡Ya te desquitarás con otro!

racionalemotivo.blogspot.com

domingo, 3 de marzo de 2013

Guía de alarmas en la gente rara de la que te apegas para sufrir

No hay relaciones malas, sino personas confundidas de relación. 
Como bien sabes, aunque te cueste reconocerlo, has terminado en algunas relaciones locas porque tú apagaste las alarmas que se disparaban cada tanto, de forma clara, evidente y ruidosa. Pero, seguiste allí y llegaste a las consecuencias que conoces.
Evidentemente, para sostener cualquier relación, desde el romance más tormentoso hasta el disfuncional acuerdo con tu proveedor de telefonía, hace falta apagar algunas alarmas. Sabes que la gotera, el defecto en el techo y la fuga de aceite están allí, pero sabes que toca sostenerse con eso.
Cuando la relación no funciona... o apagaste las alarmas pero decidiste hacer como si no pasara nada, y asumiste una relación distinta a la real. Así que se trata de equivocarse: tener un excelente futbolista en el coro y un tenor espectacular en la portería.

No hay relaciones malas sino personas confundidas

Hay muchas relaciones funcionales entre personas que parecen incompatibles. ¿Cuál es el secreto? tienen claro en qué relación están. Vamos a ver. Pongámonos que eres una excelente ejecutiva, exitosa, y sales con un tipo menor que tú en edad, pero sobretodo, en edad mental. Sales con un persona que está en plena etapa hippie loca y aunque tenga ya incipientes canas, en cambio tiene acné cerebral: por dentro, no tiene más de 16 años.
Si piensas que con ese personaje vas a tener una relación seria, comprometida, donde las responsabilidades se reparten, entonces la que está de remate eres tú. Por supuesto que algunas de estas relaciones funcionan serias. Si, claro. En las películas: donde un personaje lleno de esteroidas en ropa ajustada y con capa vuela, y otro señor lanza redes de araña por todo New York.
Puede funcionar si sabes lo que tienes, un personaje para divertirte, inmaduro como papaya verde. Y funcionas con ese tipo de relación, una cosa divertida, babosa, variable y emocional. Y con uno que otro cuerno.
También puedes cargar con un personaje variable, terco, complicado. Y lo mismo: espera que sea variable, terco y complicado. Si esperas que sea el personaje de las emociones y los detalles, pues lo mismo. Te empeliculaste mal. Error de casting: o cambias el protagonista, o cambias la película.

Vamos a ver algunas alarmas que es bueno revisar, para que sepas con quién andas y actúes en consecuencia:

1. Personaje o personaja variable, soñador ilusorio, que suelta ideas de dudosa realización. 
Mira, creer, creer, ni en el Credo. Hechos. Si te comes los cuentos de las personas que te prometen amor eterno, comenzaste a poner medios para pasarla mal muy pronto. Por supuesto que es muy bonito soñar, y armar castillos en el aire, siempre y cuando el castillo de ilusiones no lo pages con tiempo real ni dinero en efectivo.
Cuando alguien comienza a prometer, y el otro comienza a creer... el que cree comienza a pagar, con su tiempo, con su empeño, con sus ilusiones, etc. Las cosas reales, que se pueden tocar, suelen ser bastante más divertidas y no requieren empeñar el alma al futuro. Piensa en lo que tienes hoy. Claro, que te pinten pajaritos en el aire, sin que te olvides que están pintados allí.
Es mejor un cosa pequeña hoy que doscientos sueños y alegrías en el futuro.

2. Individuo o individua que se ha portado a lo cerdo con la anterior relación. 
Vamos a ver. Todos nosotros, seres humanos de carne y carne, solemos ser más o menos contínuos en nuestras formas de comportarnos. Si alguien te ha señalado cómo se ha portado con otros, no te olvides que más tarde o más temprano tu serás otro "otro". No se trata de no meterse con estas personas, sino de saber con quién te estás metiendo. No hace falta recriminarlo ni quejarse, porque... no va a cambiar. Sino en saber que, cuando las cosas terminen, tú pasarás a ser otra "historia dura". Así que prepárate. A defenderte y a poner los medios de control por adelantado, mientras te diviertes. Ya lo sabes, mientras llega la persona correcta, diviértete con la equivocada.

3. Protagonista de novela que se siente siempre en persecución por sus anteriores parejas. 
Una de las tareas más complicadas de la evolución humana es lograr que reconozcamos de verdad nuestra responsabilidad en nuestras metidas de pata. Todos cometemos errores, lo sabemos y lo decimos. Pero, cuando toca reconocer "este error", no el teórico posible sino este, allí se acaba la responsabilidad.
Por supuesto que hay personas con una historia de relaciones terribles. Pero, en general, la división de la guerra suele ser al menos, 60% / 40%. Una relación, usualmente, la arman dos. Muy raramente hay un sólo culpable predominante. Y lo más realista, son los co-responsables. Cada uno puso su granito de arena. O su montoncito de m...., para ser más claros.
Así que, la "víctima" será víctima casi siempre. Tú serás el cabrón o la cabrona, la causa el mal, el personaje conflictivo. Claaaaro que te puedes divertir con este personaje, pero acostúmbrate a ser el malo de la película y prepárate para la lloradera. ¡¡¡Ah!!! Atención, la lloradera es un modo disfuncional de negociar. Mejor dicho, una estrategia para lograr metas. Manipular, para ser más claros.

4. El carajo o la caraja que siempre te saca plata.
Esta sí se resuelve fácil. El que paga, manda. Exige. Que haga cosas, puesto que estás patrocinando la fiesta.

5. El demonio/a de tasmania que hace shows de gritos e histerias.
Vamos a ser muuuuuy claros. No va a cambiar este personaje / personaja. Siempre será el show, la víctima, el drama. Aprende a desarrollar estratégias para asistir al evento de lágrimas como lo que es: un espectáculo barato. Tendrás la oportunidad de manejar distintas tácticas, así que prepárate para ser creativo.

6. Historia de cuernos.
Otra fácil: Si los ha puesto antes, ¿porqué no a tí? Entonces, confianza en estos casos, significa vigilancia armada, no para pillarte si lo hace, sino para saber con quién.

7. Sujeto/a con plan de millas en la clínica psiquiátrica más cercana.
Vamos a ver. ¿de verdad es realista que va a cambiar? Por supuesto que podemos ser felices con un personaje o una sujeta con transtornos de la personalidad. Incluso severos. La razón es siemple: porque ser felices depende de nosotros y el realismo con el que enfrentemos las situaciones.
Entonces, las condiciones para ser feliz con el personaje que tienes en la casa, sin camisa de fuerza pero pidiéndola a gritos: a) Eso es lo que hay. El personaje es así. No te engañaron, así era desde el día que lo conociste. b) No va a cambiar. O cambiará muy poco y con mucho esfuerzo. Si te empeñas en cambiarlo será una tarea larga, dispendiosa, exigente y frustrante. Mejor, dedícate a otra cosa. c) El paquete de promoción viene con todo. Como ocurre con todos los seres humanos, personas como tú y como yo, venimos en "combo": con cosas bacanas y con aspectos inmamables. Y no se puede separar.

8. Personaje descuidado con todo.
Vamos a ver. Hoy te quejas porque el personaje es desordenado, no ayuda en la limpieza y el orden básico de la casa, no es capaz de poner un vaso en su sitio, etc. Aquí toca entrar a la tarea de hacer acuerdos (camino complejo y difícil, pero muy conveniente para no matarse con quien se convive). Peeeero, no nos pongamos en plan sorprendido. ¿Te acuerdas como era el apartamento de soltero? Así que no te lo cambiaron. Tú aceptaste las cosas así y ahora no vengas con que sorprendida / sorprendido.  Quizá pudiste comenzar antes con los acuerdos, pero nunca es tarde. Lo que sí... déjate de dramas que no te los crees tú y no sirven para nada. Esa mofeta sucia ya estaba así cuando lo recogiste. No lo cubre la garantía.

9. Personaje misterioso.
Ups... Esto es muy masculino, aunque claro que las mujeres, con eso de la igualdad, se están empeñando. Aunque el misterio femenino son más tareas para que los hombres mejoren en capacidad de atención emocional. Pero no nos salgamos del tema, personaje misterioso.
La idea clave: la mejor confianza es la confianza vigilada. Si piensas que te esconden un misterio, ten seguro que hay otros cinco misterios más por allí agazapados. Así que, con la mejor sonrisa y sin advertir jamás de nada, oído atento y claves localizadas.

10. Personaja conflictiva.
Lo que te decía, la versión femenina del misterio es un complejo sistema de datos incompletos y peticiones a sotto voce. Mira, si quieres saber qué es mejor regalarle, atento a lo que se dice "de pasada". Si te dice "no pasa nada" ya sabes, tormenta segura. Si escuchas: "no importa que me acompañes", coge tu abrigo y súbete inmediatamente al plan.
Y no me digas que no sabías que las cosas eran así.

Como te darás cuenta, hay una salida bastante fácil: adaptarse a la REALIDAD. porque...

Cambiar es difícil, requiere mucha psicoterapia, y puestos a invertir, invierte en tí y cambia tú. 

¿¿Y que hacer con las alarmas?? ya te contaré la semana entrante.

Un último consejito de peluquería por hoy, te recuerdo:

Diviértete con la persona equivocada mientras encuentras la correcta, pero para eso, ten claro en que moto andas. 

Leonardo Amaya (c) 2012 - Racionalemotivo.blogspot.com

lunes, 11 de febrero de 2013

La encuesta del apego para el día del blower

La encuesta del loco apego
Vamos a aprovechar el tiempo de peluquería llenado una pequeña encuesta de la adicción emocional. ya sabes, se trata de responder 1 si nunca ocurre, 5 si es una manía continua y entre el 2 y el 4 dependiendo de que tanto te acercas a los extremos. 
Recuerda que este es un inventario para reírte un poco de tu drama: una prueba específica puede ser útil, y acudir a ayuda profesional importante si estás sufriendo mucho en tu relación. 

1. Domingo en la mañana y... Desde que te levantas, estás a la espera de la llamada del personaje para organizar tu vida de acuerdo a lo que se le de la gana a el / ella.
Nunca 1 - 2 - 3 - 4 - 5 Siempre
2. Domingo por la mañana, tienes programado verte con amigos, irte al gimnasio, hacer compras, visitar a tu mamá en el hospital... Te llama el personaje y toda la agenda queda libre en menos de un parpadeo
Nunca 1 - 2 - 3 - 4 - 5 Siempre
3. Dia normal de trabajo, con juntas y reuniones importantes. No puedes atender al gerente de Pacific Rubiales porque no tienes un minuto. Llama el personaje / la personaja para almorzar, y entonces se abre cupo en la agenda, aparece tiempo para almorzar y hasta pagas tu...
Nunca 1 - 2 - 3 - 4 - 5 Siempre
4. Día de pereza, afortunadamente tienes la mañana libre. El personaje llama, y el plan es jarto, cansón, terrible y  mugriento. Además, te importa un pepino el plan. Le propones plan alterno, y él / ella dice: no te preocupes, quédate. Y entonces, te animas, te bañas, te vistes y te largas a un plan terrible que odias.
Nunca 1 - 2 - 3 - 4 - 5 Siempre
5. Te has jurado que es la últimas vez que le perdonas .................. (llena la línea) pero, antes que pase el día, acabas otra vez saltándote la decisión porque te pide el "favor".
Nunca 1 - 2 - 3 - 4 - 5 Siempre
6. Un día cualquiera el personaje o personaja te dice: "es que fulano / fulana realmente no me cae bien". Esa persona cae en el ostracismo más impactante inmediatamente
Nunca 1 - 2 - 3 - 4 - 5 Siempre
7. Llamas por teléfono y no responde. Entonces, comienzas a ponerte histérico / histérica y te cae la tentación de volver a llamar hasta perder el conocimiento.
Nunca 1 - 2 - 3 - 4 - 5 Siempre
8. Te dice una pequeña cosa que por lo menos es molesta. Decides no ponerle atención al tema, pero te viene a la cabeza una y otra vez, hasta que explotas en una erupción magmática de ira.
Nunca 1 - 2 - 3 - 4 - 5 Siempre
9. Aunque sabes que el personaje / la personaja es super impuntual y no cumple ni años, aplazas planes seguros porque "dijo que viene a las 8"
Nunca 1 - 2 - 3 - 4 - 5 Siempre
10. Has estado respondiendo esta encuesta y has pasado por varias etapas que incluyen rabia por ser tan pendejo / pendeja de estar apegado a ese personaje / personaja.
Nunca 1 - 2 - 3 - 4 - 5 Siempre

Veamos las respuestas: 
Suma todos los puntos que has marcado y entonces:
De 10 a 25
Bueno... el problema es que pareces que te has pasado de rosca. A lo mejor te importa más el estado del tiempo en Mozambique que la persona con la que sales. Ponerle un poco de atención tampoco le hará daño.
De 26 a 35
Algunas veces te "entelenovelas". Se mantiene dentro de lo  normal de una relación entre personas promedio.
De 36 a 40
Vamos a ver. Parece que la cosa no va tan bien. Prueba con salir con más personas. No descuides a tus amigos. Ten alguna afición. Deja de ser adicto / pegajosa y verás que se puede ser más feliz.
De 41 a 45
Vas en camino firme a protagonizar un show de histeria y gritos delante de un Carulla. Ya no se trata de cuidar a tus amigos sino de cuidarte a tí mismo / misma. Seamos claros: si la adicción no fuera a esa persona sino a la marihuana, estarías viviendo bajo un puente.
De 46 a 50
Tu vida es una telenovela de un paroxismo loco. Te garantizo que hay un mundo mejor del que estás viviendo. La Sertralina y el Alprazolam deben ser para tí como la leche materna. Va llegando el momento de quererte un poquito al menos.

Seguiremos!

Racionalemotivo.blogspot.com

domingo, 27 de enero de 2013

Adicciones Afectivas 3: Regalarse en promoción y otras tonterías

No hace falta que las personas nos devalúen y maltraten: con frecuencia nos encargamos de eso nosotros solitos. 
Apegarnos a la gente de forma tóxica es cotidiano y persistente. La cultura, sobretodo la sub-cultura de las telenovelas baratas y las frases de cajón, fomentan una serie de ideas bastante tóxicas que refuerzan nuestras propias "leyes generales". Así nos empujan a tonos de relaciones inconvenientes.
Ese conjunto de frasecitas se nos escapan de vez en cuando, pero tendemos a ocultarnos a nosotros mismos las ideas locas que ellas representan. Te cuento algunas, que seguramente reconocerás con un poco de vergüenza para luego intentar convencerte "que bueno, pero no lo pienso tan así, yo creo realmente que..." y te engañas. O al menos, lo intentas.
Son frases del tipo romántico empalagoso del tipo: "el amor es entrega al otro"; "tienes que vivir esa seguridad de tener unos brazos en los cuales dejarte caer"; finalmente, ese alguien por el que tu vida tiene sentido aparece a la vuelta de la esquina".
Son los ideales románticos. Lindos. Brillantes. Emocionantes. Y sobredemandantes: porque se pasan de rosca. Como suele pasar en muchos campos vitales, los defectos son una exageración de los buenos rasgos. Una amistad buena y sólida se manifiesta en que te preocupes por esos cabroncetes que nos rodean y son el paño de lágrimas, el cómplice y la mala influencia que deseamos en un día de vagancia. Pero, si a ese amigo siempre le preguntas hasta el agotamiento como está, te metes en su vida de una forma que recuerda a una violación en callejón oscuro,  te "preocupas" tanto por sus decisiones equivocadas que prácticamente lo quieres obligar a que haga lo que a tí se te da la gana... pues eso: te estás pasando de rosca. Todos tenemos derecho a tomar malas decisiones de vez en cuando para luego aprender de ellas. Y en general, nos revienta que las personas les de por intentar adoptarnos.
Como son frases que en ocasiones te pueden hacer dudar, te recuerdo porqué no parece que sea muy sano ese amor entregado, excesivo, inundante, expansivo, agobiante, agotador, asfixiante: porque se parece mucho a una adicción. Ayuda recordar porqué no nos sirve estar apegados:
Te haces la vida imposible, y se la haces imposible a otros...
Recuérdalo: además de tú sufrir porque la otra persona "no hace lo suficiente", "no me trata como es debido", "no está comprometida en la relación como yo", etc., comienzas a supervisar, exigir, demandar, patalear, lloriquear porque esa persona tiene una vida en la que hay más protagonistas. Y te haces inmamable porque exiges, reclamas, vigilas, apuntas, lloras. Cada momento contigo es un ajuste de cuentas por aquellas cosas que la persona no ha hecho. Sufres, y haces sufrir. Y te conviertes en un acosador romántico o una neurótica sufriente.
Siempre te quedas con la sensación que no es suficiente. 
En los momentos en que no estás en medio de un drama apocalíptico, estás en un entorno de tragedia contenida. Es decir, no hay volcanes rugientes llenos de lava, pero sí en un entorno de sequía y calor mientras te rodean chacales al acecho. Hay una sensación de zozobra contínua que es, cuando menos, agotadora.
Compras afecto, te devalúas y estás siempre "de promoción". 
Aquí viene el inicio de un camino de tonterías, donde tú estás siempre de promoción, siempre disponible, siempre con disposición de apoyar, dar dinero, aguantar, cambiar planes y... esperar de la demás gente, demandar afecto, quejarte, sentirte mal, y hasta el infinito y más allá.
Tu círculo de apoyo se hace pequeño.
Esta es una trampa tremenda. Como sueles depender de una sola persona o unos pocos, entonces vas descuidando el contacto con otras personas, que se van olvidando de tí y armando su vida sin contar contigo. Total, nunca vas a nada ni se te ocurre llamar porque estás en medio de tu adicción... Así, te encierras en la locura y tiras la llave. Y entonces...
Te vas quedando atrapado en el hueco.
Porque por estar en tu adicción, no tratas a más personas. Entonces, hay menos personas y sólo tienes a la causa loca de tus malestares, demandas más afecto por el abandono en que te encuentras, y te haces insoportable, y así, hasta el delirio absoluto.
Pues eso. Piénsate si, de verdad, no es sano ponerle un poco de límite a los "romances de telenovela". Lindos, pero... de la televisión. No son ciertos, ¿sabes? Supermán tampoco vuela: es un actor con ropa muy ajustada y una impráctica capa roja. Pues eso: funciona en las novelas. Pero no en la vida real.
racionalemotivo.blogspot.com

sábado, 19 de enero de 2013

Adicciones afectivas 2: las palabritas de mentiritas


“Words are, of course, the most powerful drug used by mankind.”
― Rudyard Kipling

¡Que fuerte la frase! Las palabras son la más poderosa droga usada por la humanidad. Y es cierto. Por castillitos de palabras hay homicidios pasionales, guerras terribles y... también batallitas cotidianas que nos hacen la vida imposible.
Las palabras construyen realidades. Y esas realidades son muy sólidas cuando aceptamos esas palabras, tanto si nos las decimos nosotros mismos ("soy un fracaso"; "nunca conseguiré ser feliz") como cuando nos las dicen los otros ("Bueno, realmente eres un fracaso"; "eres fea"). La ventaja, es que también opera cuando nos decimos cosas buenas. Pero... ¡Ah desgracia! preferimos decirnos cosas más o menos autodestructivas. Estamos todo el día concentrados en hacernos la vida imposible.
Por el lado de nuestras adicciones y apegos, nos podemos decir bastantes venenitos verbales. En otras ocasiones, podemos tomarnos el venenito que nos da otro. Un de los temas depende del hecho que la realidad construída por las palabras es muy distinta de la realidad de un ladrillo con el que puedes construir una casa.

Una norma básica: cuidado con las palabras. Son como un hongo alucinógeno. Que alguien te diga "eres importante para mí" es sólo eso. Una frase. Es una realidad mental, que no se corresponde directamente con una realidad como una piedra. Si te confundes, te metes en un problema.

Te pongo un ejemplito:
Un mensaje de empresa dice: "Tu opinión es muy importante para nosotros". Ok. Esa es la realidad en la mente. Pero, qué significa específicamente esa frase, lo notarás en la oficina de servicio al cliente. Si te confundes y crees la frase tal cual como te la dicen... mala cosa. Te llevarás una sorpresa.
Es parecido a cuando alguien te dice: "eres el amor de mi vida". No significa necesariamente que morirá por tu ausencia. Significa más o menos: "te quiero decir algo lindo". Pero, si miras con más detenimiento, descubrirás que esa persona ha tenido muuuuchos amores de su vida. Significa que para él, hay varios amores de su vida. Si tú te oyes la historia y la entiendes como "eres mi único amor" pues prepárate a sorprenderte.
Que seas importate se nota en los hechos. Claro, no se trata que apartarte odiando a ese individuo. Se trata de tener claro que los hechos son los que hablan. Ten cuidado con lo que le dedicas a esa persona, cuida a la gente que te demuestra con hechos que te valora.
Sorprendentemente, nos dedicamos a perder el tiempo y descuidamos a esos amigos que siempre están allí y que con muchos gestos nos han demostrado su aprecio. Y no te lo dicen: hacen cosas. Ponte a revisar la lista:
  • Ese amigo que siempre está cuando necesitas un hombro para llorar o un apoyo para hacer un disparo a la cabeza de alguien. 
  • Aquel que le da por recogerte en el aeropuerto, cosa que uno no hace casi ni con el papá. 
  • Este que cuando ha hecho falta, ha sido portero, latonero, pintor, electricista...
Es decir, se trata de contrastar. Mira que se aplica a otros campos de la vida: si te has fumado una hectárea de cannabis, posiblemente escuches cosas muy curiosas que proceden de las paredes. Pues eso: toca contrastarlas y no asumir que son ciertas al modo de un ladrillo.
Si alguien te dice: "eres la razón de mi vida"... gózatela como una película. Pero, atente a los hechos para tomar decisiones. Mira la propia historia: cuando alguien objetivamente ha metido las patas, luego va y te "explica". Y si tú te comes el cuento, estarás drogada en la esquina.
Claro que el amor es un tipo de adicción. Claro que sí. Pasa igual que si te pillan fumando marihuana en el parque del Virrey. Mejor que todos estén en el mismo grado de "viaje" porque si no, sólo tú viajarás a la estación de policía más cercana. Pues lo mismo con el amor: procura poner los medios para que los dos estén en el mismo grado de intoxicación verbal. Eso es lo que te "engancha": las palabras que oyes, las palabras que te dices.

También ten cuidado con lo que dices: a lo mejor, alguien te cree. Tener cuidado no significa que no lo hagas, sino que calcules sus consecuencias. Incluso que las planifiques.

racionalemotivo.blogspot.com

viernes, 11 de enero de 2013

Adicciones afectivas 1

#Desapego
La peor adicción es el apego insano a las personas: al menos la marihuana no te desprecia ni te maltrata.
Una de las causas más frecuente del sufrimiento y una verdadera dinamita para la capacidad de disfrutar el contacto con las personas es el apego. Vamos a aclararlo: cuando buscamos la felicidad en otro, estamos dejando a la deriva el timón de nuestra vida. Evidentemente, la compañía de la pareja y de buenos amigos es una de las fuentes básicas de alegría y en el peor de los casos, nos ayuda a no aburrirnos.
Pero, cuando dejamos en manos de otro nuestra felicidad, generamos un desbalance de poder inconveniente. Comenzamos a mendigar atención, afecto, y comenzamos a sufrir porque la gente no nos dá tanto como nosotros le hemos dado.
Mira que hay dos trampas tremendas: negociamos el afecto de otros, y les damos cosas. Comenzamos a devaluarnos. La ecuación es muy fácil.

En la vida sana: 
Camilo = Margarita. Digamos, que cada uno vale como 2 millones, para poner un precio.

Pero, resulta que Margarita comienza a meter las patas, y a buscar que la quieran más. Entonces, comienza a dar de su tiempo, a prestar su carro, a estar disponible 100%, a pagar cosas que no debería pagar.

Y entonces en el mundo del sufrimiento,
Camilo = Margarita + $$ + Carro + Esclava de fin de semana. Entonces, Camilo vale los dos millones de botones, pero Margarita vale algo así como 10.000 si acaso.

Margarita entonces está super devaluada. Y cuando quiere que la quieran... problemas, porque es que Camilo quiere es $$ + Carro + Esclava de fin de semana. Si consigue otra que le dé eso, listo. Porque Margarita puedes cambiarla por Camila, Andrea, Juana, Felipa.

Esa devaluación la generó Margarita. Que le vamos a hacer. Ella se puso en "promoción de fin de año" como en esas ofertas en que te venden una licuadora y te incluyen por el mismo precio una cafetera y un cepillo eléctrico. Quiere decir que la licuadora no vale casi nada.

Te adelanto unas señales de alarma:

  • Te piden favores y tú respondes siempre que sí. Eres la disponibilidad misma. 
  • Tu agenda está siempre abierta para esa persona.
  • Esa persona cambia tus planes con una simple llamada telefónica.
  • Te pide dinero y tu, inmediatamente, abres la billetera. 
  • Tu siempre pagas...

Del otro lado,

  • Pides un favor y la otra persona se le olvida hasta el tema.
  • La agenda del otro personaje es más complicada que la del plomero del Titanic. No hay como organizar ni la tomada de un tinto.
  • El otro personaje sólo te atiende cuando no tiene absolutamente nada más que hacer. 
  • Tu no recibes ni un confite de regalo. Cualquier reunión, cita o lo que sea, entra a tu centro de costos.
  • El o ella jamás tienen ni un peso para nada. 


Parece muy materialista la lista, ¿no? Pero es suuuuuper frecuente este grupo de señales de peligro. Es una excelente señal de alarma.

Te adelanto que el desapego podemos definirlo como la determinación de ser libre. No significa que no ames, implica que ames sin devaluarte y sin depender. Pero seguiremos con el tema!

To be continued!

racionalemotivo.blogspot.com / Leonardo Amaya 2013


jueves, 10 de enero de 2013

Relaciones Miserables: con la ira de todos los diablos

#RelacionesToxicas
Cualquiera puede estallar de ira. Es fácil. Pero, estar furioso con la persona correcta, con la intensidad correcta, en el momento correcto y por la razón correcta no está en las manos de todos ni resulta fácil. 
- Aristóteles.
Mira que la cita es vieja. Seguimos siendo muy parecidos a pesar de los avances de la civilización, tales como los increíblemente instructivos reality y el uso de los pantalones descaderados. Mira tu: la civilización avanza, y seguimos sin ser prácticos a la hora de volvernos unos iracundos fosos de lava. Vamos a seguir el consejo de Aristóteles para tener "iras contenidas".
Primero, bájale el volumen. Estar un poco molestos en algunas situaciones es una reacción normal y sana. No es muy humano ser un individuo que no reacciona ante la corrupción, ante la injusticia y ante un senador cualquiera. Ser un "palo" no es nada humano.
Pero, entre la molestia que nos permite reaccionar de forma productiva y emprender tareas para resolver o manejar la situación injusta y la explosión de ira, hay un cambio importante: acuérdate de tu último ataque de ira. Eso pasa: no hacemos nada más que estallar, buscarnos una úlcera y... nada más. Tomamos decisiones bastante tontas cuando dejamos que explote toda nuestra indignación. Finalmente, es muy parecido a una cuestión de volumen: bajarle de Ira en 10 grado a Molestia en 2 - 3 grado.
Estar furioso con la persona correcta
Cuesta un poco de trabajo... sobretodo cuando la persona equivocada eres también tú. Y el "también" se debe a que en una relación los responsables son dos. Incluso cuando el cabrón en es el otro o la otra... activamente habíamos ignorado señales, elegimos mal al personaje, le pasamos muchas antes. Por supuesto que no se trata de sentirnos mal sino de aprender: si no reconocemos que nos equivocamos, difícilmente aprenderemos. Porque si somos perfectos ¿que vamos a cambiar?
Con la intensidad correcta
Evidentemente hay situaciones que son molestas. Incluso muy molestas. En esas ocasiones, es normal que nos ofendamos, que nos molesten algunas cosas. Incluso muchas. Pero, dejar que el mundo se nos convierta en un drama, es consecuencia de asumir que el mundo "debe" ser distinto. Y resulta que no, que el mundo es así y que algunas personas algunas veces actúan del modo que a tí no te gusta. Peeeero, en ocasiones, también nosotros somos mierditas con alguien, porque siemplemente hacemos las cosas como nosotros queremos y no para servir a los demás.
En el momento correcto
Éste es un punto absolutamente práctico. Si te vas a arriesgar a que te de una taquiarritmia por la ira, incluso que abones en la cuenta de una úlcera, que por lo menos sirva para algo. Hay momentos que son realmente inútiles para manifestar la molestia. Traga, cuenta hasta diez, y espera al momento ideal, al golpe de efecto.
Por la razón correcta
Ups. Esta sí que es complicada y requiere mucha cabeza fría. Pensarse bien la razón. Y que la razón sea válida. Finalmente, todos, también nosotros, debemos orientar nuestros actos de un modo defensivo, del modo que nos convenga. Así que esperar que los demás actúan como si tú fueses el centro del universo es poco realista, injusto con las demás personas y... peligroso. Mira que con frecuencia nos damos cuenta que hay personas que nos "ayudan demasiado". Pon atención: gente tan generosa hay muy, muy poquita (yo conozco sólo cuatro...) y no siempre es muy sano algo así. Así que, ten claro porqué te pones furioso/a: si se rompió un acuerdo, si una persona fue desleal ante un tema que habías dejado claro, etc. Y aprende... para que no se repita: tropezar en una piedra es normal. Enamorarse de la piedra es otro tema...
racionalemotivo.blogspot.com / Leonardo Amaya

Las redes sociales!

 Hay mucho material disponible en:  https://www.instagram.com/leonardoamayamd/ Sigámonos allí! Leonardo