lunes, 29 de julio de 2013

Frases idiotas llenas de sabiduría: sobre la dieta cotidiana


La comida es una parte importante de una dieta balanceada
-Fran Lebowitz

La célebre y ácida escritora de la Gran Manzana ofrece esta frase llena de profundidad. Ojo, estoy seguro que lo dijo pensando a qué se refería, o en el mejor de los casos, profundamente borracha. Porque es una frase de una gran sabiduría!
Vamos a ver. Una dieta balanceada incluye un poco de todo lo bueno disponible, y si es posible, un toquecito de lo malo, pero balanceadito. Si pensamos en la dieta vital, en el régimen alimenticio de nuestra vida, es importante que haya comida, amigos, un poco de drama, un poco de creencias desconectadas de la realidad, una gran dosis de realismo, estabilidad, un poco de incredulidad, un poco de espiritualidad, un poco de respeto a los demás, mandar a algunos a la mierda de vez en cuando, etc. ¿Ves? la comida es una parte importante de la dieta balanceada, pero no basta con comida. 
Vamos a hacer una pequeña revisión entonces de una dieta balanceada:
Comida: el tema está claro. Pero se trata de comer con la gente que toca. Así que si aceptas comer con alguien, es porque te vas a divertir. Los demás, que te manden un mail.
Un poco de drama: Si, le da un poco de picante a la vida encontrarte con algunos amigos con sus rollitos y sus historias. Puedes apoyarlo -de vez en cuando es bueno saberse útil-. Ahora, son la sal de la vida, no la base de la alimentación. Que vayan a terapia los demás. Y si hay gente muy perturbada a tu alrededor... recuerda que el peso de cargarles los rollos puede ser muy ominoso. Los que necesiten terapia, terapia. Los que necesiten medicación, medicación. Los que se deban pasar una temporadita por el hospital de confianza, acompáñales a hacer la maleta.
Una dosis de realismo: el mundo es como es. No lo vas a cambiar. Acéptalo, y trabaja por sacar lo mejor que puedas de lo que realmente tienes posible. Acepta que cometerás errores y procura aprender de ellos.
Una dosis de sueños: apuesta por lo que quieres logra en tu futuro. Aprende que el futuro se construye hoy, con lo que tienes en tus manos.
Un poco de espiritualidad: una espiritualidad sana, que se apoye en lo mejor de tí, sin exigirte más de lo que puedes dar. Una espiritualidad que te ayude a construir a partir de lo bueno, y que no te castigue por los errores y dificultades que son simplemente la consecuencia de ser humanos.
Un poco de incredulidad: para que cuentes con lo que hay y no demandes de tus amigos más de lo que pueden dar. Construye sobre las realidades, las promesas son sólo eso. Palabras. Tienen mucha fuerza, pero sólo cuando se hacen reales. Cuando tu las tomas como reales y no resultan, sufres. Allí puedes ver su poder. Y cuando las aceptas como posibilidades, y te invitan a construir.
Gente buena: las cosas se hacen con gente buena. Rodéate de personas mejor que tú, de quienes puedas aprender. Realmente hay muchas personas así. Ten cuidado de las que... no están en tu mismo momento.
Leonardo Amaya / racionalemotivo.blogspot.com

lunes, 15 de julio de 2013

¡Ojo al casting!


Entre dos errores, prefiero el que nunca he intentado antes  
-Mae West
Cuesta mucho ser autocrítico. En ocasiones, porque no podemos ver claro nuestros propios errores. En muchas otras, porque verlos claro es una experiencia dolorosa que preferimos evitar. Pero esta evitación es por sí misma un error: te condena a no mejorar y así coleccionas un grupillo de hábitos que te hacen una persona difícil incluso para ti mismo.

No te parece tremendo cometer siempre los mismos errores? A mí me parecería triste ser una persona que sistemáticamente se equivoca en lo mismo, una y otra vez, sin mejorar. Yo sigo a Mae West: de dos errores, prefiero el que no he cometido antes. No podemos evitar todos los errores. Nos equivocamos. Sin embargo, siempre podemos aprender: la primera vez que cometes un error es simplemente una consecuencia de la condición humana. La segunda vez que cometes ese mismo error, es una mala decisión y un problema de tu gestión personal.

Equivocarse en la valoración de eventos, proyectos y personas forma parte de la experiencia humana. Proponernos metas e intentar nuevos panoramas vitales implica siempre un riesgo. Raramente tendremos el control de todos los elementos para juzgar de primera intención personas o situaciones. Sin embargo, cuando consideramos que alguien o alguna situación no cumplió nuestras expectativas, con frecuencia nos encontramos que ya teníamos información sobre esos defectos. Toda relación es de alto riesgo, así que si vas a invertir, es bueno estar atento a la «calidad» del producto.

Evidentemente todos tenemos defectos, y nuestros amigos nos soportan porque evalúan que nuestros aspectos positivos compensan nuestros límites. Pero, si la persona con la que tratas no coincide en tus valores personales o profesionales, piénsalo con más cuidado. Podemos ajustarnos a temas importantes pero superficiales, en cambio los aspectos de fondo no mejoran fácilmente.

De esas situaciones de fracaso personal en una empresa o en una relación podemos aprender, si nos atrevemos a reconocer que esta vez no salió bien y toleramos el momento de sufrimiento que es normal. Ayuda mucho reconocer la realidad: nos moriremos cometiendo errores, no siempre –de hecho, casi nunca– contamos con los datos suficientes para evaluar de forma acertada un proyecto, una situación.

En la evaluación de las personas, nos enfrentamos a un reto adicional: hay mucho farsante suelto por allí. Y la habilidad del farsante es parecer otro. Allí te doy un consejito de peluquería: mira su trabajo (dice mucho de la gente) cómo maneja el tiempo, que tan profesional y constante es en lo que hace. Mira su entorno: amigos y familia... Dice mucho de nosotros nuestros amigos! A mi me alegra que el peor de mi grupo de amigos soy yo, y no tengo problemas con la autoestima, sino todo lo contrario. Y mira la familia. Lo que se hereda no se hurta, dicen por allí. Evidentemente hay personas que van cambiando y mejorando por la vida, y superan grandes limitaciones, pero también en este caso, la excepción confirma la regla.

Un proyecto que no sale es consecuencia del simple hecho del riesgo. Todos hacemos apuestas para crecer, y algunas veces, tropezamos en ese camino. Pero si somos objetivos, muchas veces, en medio de aspectos que no cumplieron nuestras expectativas se encuentran otros puntos que fueron retantes y constructivos.

Con las personas, es frecuente que caigamos en cuenta más o menos tarde de errores graves en nuestra selección y apreciación inicial. Con algunas de esas personas, es una buena oportunidad tomar distancia. Aprender implica tener claro cuáles son las personas que son una oportunidad para tí, las personas que aportan, los amigos verdaderos, con los que puede haber problemas de tanto en tanto, pero están allí. También tener claro cuál es el perfil de personas que están quizá bien para tener en la categoría de conocidos, pero no para ser cercanos. La red de amigos es tan importante que la calidad de las personas es clave. No se trata que esas personas sean malos individuos: siguiendo a Ellis, incluso Hitler quería a sus perros; se trata más que esas persona no son coherentes con tu estilo de vida, con tus preferencias, con tu grupo. Mira tu "foto de grupo" y casi siempre descubrirás quienes no cuadran. Una buena limpieza del «facebook» real de vez en cuando, es bueno. ¡Ojo al casting que haces!
Leonardo Amaya - Racionalemotivo.blogspot.com 

viernes, 28 de junio de 2013

¡Salte de la Telenovela!

Afrontar enfermedad y muerte....implica replantearse TODO y dejarse de pamplinadas.... entender que el mundo es como es y no como yo pienso que es... ni siquiera el del otro!.. 
Olga Gamig, Florida. 
Un matrimonio amigo me ha escrito este mensaje (que me han permitido utilizar). Y es una frase que puede resultar fácil para decir, pero muy complicada para aprender y vivir en lo cotidiano.
Con frecuencia, sufrimos por la ausencia de condiciones que le hemos colocado a nuestra vida, a nuestra pareja y al mundo. No es un descubrimiento nuevo, lo tenía claro Epicteto (Circa 50 -150): No pretendas que las cosas ocurran como tu quieres. Desea, más bien, que se produzcan tal como se producen, y serás feliz. Evidentemente tenemos mucha más seguridad en algunos temas cotidianos de la que tenían Buddha, Epicteto e incluso casi cualquier persona en el siglo XIX. Pero, aún así, hay muchas situaciones que no podemos controlar. Y si sufrimos porque no son como nos parece, pues tenemos razón suficiente para convertir nuestra vida en un infierno.
Nuestro amigo con tendencia a la obesidad, Buddha, invitaba a concentrarnos en el presente, mejor dicho, a gozar con lo que hay mientras intentamos construir lo que vendrá: No sufras por el pasado, no sueñes con el futuro, concentra tu mente en el momento presente. En ocasiones, con mucha frecuencia, dejamos de disfrutar lo que ya tenemos, por condenarnos y sufrir por aquellas cosas del pasado que no salieron como queríamos y que no podemos cambiar; nos preocupamos por los miedos en el futuro, y dejamos de lado el día de hoy, que es cuando podemos realmente construir lo que viene.
Un personaje de la psicología contemporánea (aún vivo, espero tener la oportunidad de oírle en el Congreso Mundial de Terapia Cognitiva del próximo mes) Aaron Beck, habla de la "tríada de la depresión": Soy malo, el mundo (los demás) son malos y mi futuro será terrible. Sí, tenemos defectos, pero no somos terribles. Sí, hay gente cabrona, pero ellos mismos tienen también algún punto positivo, y siempre, puedes cambiarlos y alejarte de los que son negativos: gente hay a paladas; sí, el mundo es complicado, pero sufriendo y quejándose por que es así no lo cambia ni un punto.
Esta frase, como ves, tien mucho que comentar. Así que comenzamos una serie: Salte de la Telenovela. Vamos a verlo, y vamos a dejar de ser la Maria Esmeralda, la Camila Topacio, la Tibisay y ponernos en nuestro lugar: personas que tienen mucho que dar, y mucho que hacer cada día. ¡Nos seguimos conversando!
Leonardo Amaya - Racionalemotivo.blogspot.com

domingo, 23 de junio de 2013

Viviendo telenovelas baratas

Nuestra vida es una creación de nuestra mente
-Jonathan Haidt
Haidt es un reconocido autor en la psicología positiva, que se apoya en este argumento en los trabajos de Dan McAddams. No voy a extenderme en una nerdoscopia, pero allí te dejo ese par de nombrecitos.
Pero vamos al tema. No se trata aquí de discutir si hemos sido creados en un momento de inspiración divina o si descendemos de nuestra abuela africana Australopithecus Afarensis, sino de las percepciones que tenemos de nuestra existencia.
Resulta que gracias al amigo McAddams y algunos de su gavilla de alumnos, sabemos que las personas construímos una narración vital con componente intencional. Es decir, nos inventamos relaciones entre eventos, seleccionando los que nos interesan. El tema es que tendemos a seleccionar episodios negativos. Así, formamos una telenovela terrible que suele tener rasgos de la tríada de la depresión de Beck: soy malo, el mundo es malo y mi futuro es terrible. Pensando así, la telenovela está garantizada.
Al parecer, algunos factores biológicos influyen en este campo. Pero, los la cultura y los reforzamientos de nuestra vida ayudan a mejorar o agravan el panorama. En ese caso, cuando la tendencia es evidente, el camino va más por la vía de meditación, terapia cognitiva o... Prozac.
Y el camino de los dos primeros tiene convergencia: vivir el presente, dejando el pasado para aprender y no recriminarnos por lo que ocurrió y no podemos cambiar; ver el futuro como una meta posible, que se concreta en el ahora. Aceptar de forma realista es mundo como es, con sus tonterías. Reconocer que hay algunos planes que salen, otros terminan, muchas veces afortunadamente, y finalmente, que la tarea se concreta con hacer las cosas hoy, sostener relaciones humanas valiosas (y las que no lo son, ¡dejarlas ir!) y concentrarnos en construir hoy el futuro que queremos. ¿Te parece buena tarea para comenzar la semana?
Leonardo Amaya - racionalemotivo.blogspot.com @ret_training

domingo, 9 de junio de 2013

Amor, telenovelas y alto riesgo...

Las relaciones humanas son inversiones de alto riesgo, en el mejor de los casos. 
Podríamos utilizar muchas más imágenes de este tipo. Hoy, les propongo esta: enamorarse y trabajar en construir relaciones humanas es una actividad que reclama alta inversión en emociones, en cambio, en shows afectivos, en dinero, en conflicto, en acuerdos, y así hasta el infinito y más allá. Además, la tasa de éxito es muy limitada... Para tener un dato, una página muy interesante muestra la tasa de divorcios en USA: 50% en el primer matrimonio, 67% en el segundo y 74% en los que reinciden en un tercer matrimonio. (http://www.divorcerate.org/) En las relaciones que no se han estructurado formalmente, la tasa en muy superior y de hecho, se sufre bastante más.
Así que el mínimo presupuesto que podemos hacer al emprender la búsqueda de la pareja es tener claro que no va a ser fácil, que va a costar esfuerzo y que tendremos fracasos. (Mira la Nerdoscopia para una referencia interesante). Sorprendentemente, y en contra de la evidencia, estamos llenos de mitos que nos garantizan sufrir y hacer tonterías.
Te propongo una pequeña encuesta de la locura: date un punto por cada idea de las que menciono, si alguna vez has pensado aunque sea por un instante que:

  1. La persona "perfecta para mí" está en el mundo, y es mi "media naranja" que me valorará como soy. 
  2. El amor verdadero dura para siempre una vez que encuentras la persona correcta.
  3. El matrimonio o las relaciones no deben tener mayores dificultades una vez que te has encontrado a la pareja ideal
  4. Si nos amamos, eso es suficiente para superar los problemas de la pareja .
  5. Sólo seré feliz cuando encuentre mi alma gemela.
  6. Es normal que uno sufra terriblemente cuando una relación valiosa termina.
  7. Nunca podré amar a alguien como amé a mi anterior pareja.
  8. El verdadero amor se siente en el alma y perdura para siempre
  9. Mi verdadero amor debe ser todo para mí y yo ser todo para él o ella.
  10. El amor verdadero debe estar en plena sintonía conmigo, y reconocer mis deseos sin necesidad que se lo diga siempre
Mira, si has respondido que sí a más de 6, vives en una telenovela de media mañana de esas que son depresivas y suicidas, llenas de drama y perturbación. Sí, con sólo 6. Porque son diez ideas locas y sobredemandantes. Si tienes dudas, las iremos comentando. Nos vemos en la próxima!

Nerdoscopia: Recomiendo un muy interesante trabajo de Ann Vernon (2013). I Will always love you: dispelling marital myths through applications of Rational-Emotive Behavioral Therapy, Journal of Rat-Emo Cognitive-Behav Ther, Vol 31, Núm 2, pp 57-66.

Leonardo Amaya - racionalemotivo.blogspot.com


lunes, 3 de junio de 2013

Frases idiotas llenas de sabiduría (III)

Yo tengo mis propias opiniones, -opiniones sólidas- pero no siempre estoy de acuerdo con ellas.
[I have opinions of my own --strong opinions-- but I don't always agree with them]
- George Bush 
Comencemos nuevamente por lo básico. El objetivo de la vida es ser feliz. Si no crees en esto, y piensas que la meta vital básica es sufrir, entonces no nos estamos entendiendo en lo principal. Si asumes que el objetivo vital es reconocimiento, dinero, sexo, etc., entonces estamos de acuerdo en el punto de partida, porque usualmente cuando pensamos que el dinero, o la aceptación de las personas es la meta lo que estamos asumiendo es que esas son las condiciones necesarias e indispensables para ser felices.
Sin embargo, colocar esas condiciones tan concretas con frecuencia nos conducen a sufrir, porque no siempre ni en todo momento podemos asegurar esos temas. El tema de fondo es no hay nada "necesario" para ser felices. Basta que te acuerdes de muchas personas a tu alrededor, que son felices careciendo de lo que tú consideras indispensable o que son infelices teniéndolo. Ahora, estando claros en nuestras opiniones firmes, como Bush, con alguna frecuencia nos cuesta despegarnos de esas "necesidades" que nos inventamos y nos creemos firmemente.
Uno de los campos más frecuentes está en las relaciones humanas y de pareja. Vamos a intentar ponernos de acuerdo en algunas ideas "claras" al estilo de George:

  • Cualquier relación es posible. Basta mirar a tu alrededor. Así que la idea de una "pareja ideal" está en las películas y los mitos. Mira por ejemplo la historia de la "media naranja". Parece suponerse que un ser creador y perverso piensa en dos individuos perfectamente complementarios y los coloca en lugares distantes del mundo para hacer prácticamente imposible que se encuentren. ¿No te parece un poco cruel? Por fortuna la realidad nos ayuda: mira a tu alrededor y te encontrarás con personas muy distintas que más o menos logran convivir con una cierta tranquilidad. 
  • No todas las relaciones son sanas. Vamos a irnos a uno de los principios que la antropología ha asumido como válidos para evaluar las conductas de otras culturas: que no implique la muerte, que no incluya la mutilación y que no involucre una disparidad de poder. Pues eso: una relación que no mate lo que eres o te oblige a cambiar lo esencial; una relación que no te cercene campos importantes de tu vida; y una relación en la que exista una cierta paridad. Evidentemente, muchas veces podremos negociarlo, con más o menos esfuerzo. 
  • Es importante que sepas lo que para tí es importante. Lo que es importante para tí: tener en "blanco y negro" los puntos no negociables. Lo demás, se trata de acordarlo. 
  • Algunas relaciones terminan. Es la regla de la vida. Algunas, perviven por siempre, otras se acaban, y otras toman una pausa. No se trata de que la otra persona sea un demonio de los infiernos. En ocasiones, simplemente se trata de algo más "temporal": se encuentran en momentos de la vida que en esa ocasión son incompatibles, poco viables, o te alejan de tus metas esenciales. 
  • La razón más frecuente y enfermiza que nos conduce a mantenernos en una relación tóxica es el miedo irracional a quedarnos solos. Se nos olvida que la compañía más importante, y la persona más significativa que conocemos somos nosotros mismos. Además, estar con esa relación enfermiza nos distrae de buscar unas más funcionales. Si no tienes hambre, no buscas comida. Pero, en ocasiones es mucho más sano pasar un poco de hambre y buscar mejor menú en cambio de estar lleno de caca. ¿Me entiendes?
  • Muchas, la mayoría de las relaciones se pueden salvar si se logran establecer acuerdos claros y se entiende que consolidar esos acuerdos requiere tiempo. Pero no te olvides que dejar las cosas como están, si estás sufriendo por el estado actual de la relación, no es sano. Muchas veces, para ambos.
Leonardo Amaya - racionalemotivo.blogspot.com - www.leonardoamaya.com

domingo, 26 de mayo de 2013

Desapegandote y desenchiclandote de las relaciones pegajosas ytóxicas...

Leonor Lega, biógrafa de Albert Ellis ha concentrado parte de su trabajo en relaciones de pareja y afectivas basadas en terapia REBT. He tenido la maravillosa oportunidad de conversar y aprender de ella en múltiples ocasiones.

Luego de este detalle de vanagloria personal, pasemos a algunas ideas:

1. Estar sin alguien no es una desgracia. Claro, puedes preferirlo, es bacano y llega a ser muchas veces una experiencia divertida. Pero, indispenble, no lo es. Conozco a un buen número de personas que viven solas y son felices. Algunos, por decisión luego de relaciones largas, otras por viudez y muchas otras variadas formas, y otras simplemente porque las ofertas que llegaron eran poco prometedoras.
Cuando aceptamos la idea sobre-demandante: «no puedo vivir sólo» o «necesito a alguien para ser feliz», acabamos en relaciones poco sanas. Hay una razón básica: te pones en «promoción» y otras personas se dan cuenta y se aprovechan, muchas veces incluso de forma inconsciente. En cambio, sabemos que la independencia emocional es un aporte clave para la relación, cualquiera que sea, o incluso la ausencia de relaciones exclusivas. 

2. La independiencia emocional no es sequedad ni distancia. Puedes sostener relaciones muy intensas y vibrantes sin estar pegado al otro o los otros como una lapa tóxica y demandante*. Una relación se enriquece cuando los dos tienen cosas distintas que aportar, cuando cada uno es feliz por su cuenta y se pone a tu lado para compartir esa felicida, planes, y montar bacanales. Si lo que se pone a tu lado es una especie de sanguijuela emocional, llena de carencias y radicalmente hematófaga, tarde o temprano comenzarás a sufrir y cansarte. Y lo peor, la sanguijuela también. 
Otro tema clave: no eres el terapeuta de tu pareja. Fíjate que los que nos dedicamos a esto procuramos esta atentos a la interferencia que se produce cuando atiendes gente cercana. Es difícil e incluso, se enredan los temas familiares. Pues imagínate tú, atendiendo al personaje con el que compartes la cama. Aí que si tus parejas necesitan ayuda profesional, piden a gritos de noche una hospitalización psiquiátrica, o simplemente tienen una personalidad rara, de esas que hace falta una guía de enfermedades no para comprenderlos sino para abrirles la cabeza con ella, pues ses el momento que te plantees si vale la pena buscar tus parejas en el piso de transtornos mentales del hospital de confianza. Mándalos a su terapeuta, o acepta que no eres tu el personaje para ese voltaje. Es que mira, se trata de relaciones distintas, una es la relación afectiva, y la otra una relación clínica profesional.
En ocasiones las relaciones afectivas son muy parecidas a las relaciones clínicas, pero son muy distintas. Es como la relación entre una mujer fea y un culturista travesti: pueden parecerse, pero no son lo mismo.

3. Las relaciones evolucionan, crecen; otras se deterioran y acaban en el congelador esperando una mejor oportunidad y unas pocas acaban. No todas las que acaban finalizan en una batalla campal. Algunas, simplemente toman caminos distintos porque de hecho las personas involucradas están en momentos diversos. Algunas se fortalecen y crecen con la distancia, otras se opacan y languidecen al aparecer algunos kilómetros de diferencia. 
En principio vital generalmente conveniente es intentar activamente mantener las redes de personas significativas en nuestra vida. Otro principio igualmente importante es reconocer que algunas personas, en el momento vital en que se encuentran, no te convienen para crecer. Pero sobre esto te cuento otro día.

4. el objetivo vital es ser feliz. Y ser feliz, depende de tí, de como asumas la realidad: si esperas de las cosas o de algunas personas más de lo que realmente te pueden dar, simplemente porque evaluaste mal la situación o porque acostumbras sobredemandar, pues comenzarás a sufrir.
Así de fácil. Ahora, cuando te preguntes por el pricipio básico relacionado con mo que haces o vives, pregúntate si eres feliz en eso. Piénsatelo un poco, y examina si se trata de un tema de realismo. Y claro, considera si es realista seguir adelante o cambiar de entorno y de persona.

5. Aceptación incondicional. Esta es una idea clave: nos enfrentamos a la verdad que no es viable cambiar siempre. Tenemos dos caminos: sufrir y quejarnos por lo injusta que es la vida, que es cierto, o aceptar incondicionalmente la realidad. Ya que no la puedes cambiar, disfruta l que se pueda.
Te darás cuenta que frecuentemente generalizamos y lo que consideramos trágico no es más que una sobre–evaluación de un aspecto de ma situación. Hay una frase muy usada que te lleva a esa base: «si puedes cambiarlo, porqué sufres? Y, si no puedes cambiarlo, porqué sufres?


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