martes, 26 de junio de 2012

Odio a primera vista

No creo a las primeras impresiones, porque las mías siempre son terribles. Si el mundo fuera como lo veo en la primera impresión, sería espantoso.
Yo mismo. 
Con frecuencia tenemos prevenciones sobre las personas. Bueno, tu no quizá, pero yo muchas: estamos llenos de prejuicios, y uno de los más riesgosos es el suponernos objetivos en nuestros juicios sobre los demás. Evidentemente hay bastante cabroncete por allí suelto. De hecho, es probable que tanto tú como yo seamos bastante cabroncitos de vez en cuando. Nos pasa lo mismo que a todos, estamos tratando de vivir nuestra vida, en medio de las pequeñas tragedias cotidianas. 
Al menos por eso, podemos darle la oportunidad a muchas personas, que una "segunda mirada" generalmente no defrauda. Muchos de mis mejores amigos y amigas son personas que me parecieron detestables la primera vez. Yo también le he parecido detestable a mucha gente (y vas a ver, y no les faltan motivos). 
Pero, la razón más fuerte es práctica: no parece muy funcional perder la oportunidad de encontrarte con 10 personas geniales e increíbles sólo por evitar al cabroncete que estará mezclado en medio del grupo. 


L. Amaya - Racionalemotivo.blogspot.com

jueves, 21 de junio de 2012

Des-envenenándote

Si te dan ganas de hacer algo bueno, ¡no te las aguantes!
En ocasiones te puedes encontrar en situaciones difíciles generadas por otras personas. Incluso verdaderas cabronadas, actos irresponsables o errores que te generan problemas a tí mismo. Es decir, no estamos hablando de las veces en que tú evalúas mal una situación, sino aquellas en las que realmente te han generado un problema, incluso aunque sea no intencionado.
Algunas de esas ocasiones, quizá las más problemáticas, puede que influyan en que vayamos convirtiéndonos en personas más desconfiadas, menos dispuestas a escuchar los problemas de los demás y comprometerse en ayudar. Las experiencias de decepciones y complicaciones van poco a poco conduciendo a un cierto desencanto por las demás personas.
No estamos obligados a ayudar a nadie. Pero, un mundo donde no nos damos la mano sería bastante difícil de tolerar. Tampoco ayuda para crecer como personas el pasar de largo ante un problema de otro ser humano. Lógicamente, es bueno poner medios para no colocarnos en riesgo o para que esos problemas de otros nos arrastren. Parece lo mejor colaborar siempre de forma defensiva, sin ponernos en riesgos. No siempre será posible: con frecuencia hay un precio, un poco de incomodidad, complicaciones que no se presentarían si hubieses pasado de largo... También amenazas internas, como esa insidiosa tendencia a esperar agradecimiento (suele ser venenoso esperar cosas de ese tipo).
No estamos obligados... pero nos da la oportunidad de controlar nuestras pequeñas miserias, nuestros egoísmos.
Si nos decidimos a hacerlo, entonces prepárate para:

  • Percibir como algunas veces las personas a las que ayudas no reconocen tu esfuerzo e incluso te "complican" la vida. ¡Maravilloso! es la oportunidad de confirmar que apoyas gratis, que es tu contribución a construir un mundo mejor y mejorar tú mismo, también en medio de tus propias fragilidades y tonterías. 
  • Batallar contigo mismo, controlando esa tendencia a esperar que te agradezcan, a pensar que es "justo" que te reconozcan tu esfuerzo. Si no manejas este aspecto, será un simple intercambio comercial de favores, un "doy para que me des". Pones en riesgo la posibilidad de crecer. 
  • Mantener a raya la tentación de "adoptar" al personaje disfuncional. Ayudar a las personas es también contribuir para que crezcan y sean capaces de manejar sus propios problemas. Prepárate para que incluso alguien te llegue a acusar porque no "haces todo lo que puedes". 
  • Gestionar la tentación de convertirte en el "impartidor de lecciones". Si damos nuestra mano gratis, eso no nos autoriza para que demos leccioncitas de vida y convertirnos en una especie de control moral de los demás. Los consejos no pedidos suelen ser bastante poco eficaces, además de frecuentemente molestos. ¿Te acuerdas de "ayúdame menos"?
  • Establece límites. Ayudar ya es generoso. Pero, la generosidad comienza por casa. Primero tú. 
racionalemotivo.blogspot.com


Elogio a la Imperfección

La imperfección de nuestras realizaciones se compadece mejor con la imperfecta naturaleza humana que la perfección.
Rita Levi-Montalcini (Premio Nobel de Medicina)
La muy admirable y destacada científica italiana, quien aún sigue trabajando continuamente a sus más de 100 años nos ofrece esta frase tan animante. [recomiendo vivamente su interesante autobiografía "Elogio de la Imperfección"].
Evidentemente quien nos dice esto es una persona que podríamos suponer no afectada por el gen de la imperfección, de la falibilidad. Y mira tú, precisamente ella, que además debió superar el reto cultural de "las mujeres no son para la ciencia".
Animante por dos motivos: para que tú mismo aceptes la realidad, cometemos errores y tenemos límites... y para que aceptes que los demás tienen los suyos. A mí con frecuencia me pasan por la cabeza ideas homicidas estructuradas cuando alguien demuestra sus límites... y se me pasa a los cinco segundos, cuando recuerdo que él como yo... tenemos derecho a equivocarnos y de hecho, no podemos evitarlo siempre. Lo que toca trabajar luego es pensar en las soluciones, en vez de concentrarnos en castigar culpables, que es bastante poco útil. Ni tú ni los otros. A buscar soluciones!
Leonardo - Racionalemotivo.blogspot.com

martes, 19 de junio de 2012

Ira loca y esas cosas

Una persona es tan grande como lo sean las cosas que le hacen enfurecer
Winston Churchill
Realmente, cuando algo nos pone furiosos poco nos importa si somos grandes o no. De hecho, y con el perdón de Wins, la preocupación por ser grande o no suele ser infrecuente en las batallas cotidianas.
Pero, bien leído tiene razón.  Podemos amargar nuestra existencia cuando bajamos el umbral de las situaciones que nos indignan. No creo que sea el ideal humano la imperturbabilidad, esa capacidad para mantenernos hieráticos ante casi todo. Se trata de "no pasarnos de rosca", armando una trifulca cuando basta con una queja al servicio de maltrato al cliente (atención al cliente, creo que le dicen), ni tomar decisiones tontas por "sacarnos el clavo". Es decir, no sufrir y no hacer pendejadas. De eso se trata.
Claro, es más fácil decirlo que hacerlo. Pero, veamos algunos consejitos de peluquería:

  1. No olvidar que la ira suele provenir de una sobredemanda: esperar que el mundo y las personas sean y se comporten como se nos da la gana. Eso no es realista: las personas tienen otras ocupaciones distintas a pensar en tí. Y además, raramente logramos que hagan lo que queremos con una pataleta. La mejor manipulación es fría. Finalmente, aceptar la realidad te sirve para no ponerla peor.
  2. Tu pareja / romance / entuque / ninguna de las anteriores / todas las anteriores, suele tener sus propias preocupaciones, tanto o más idiotas que las tuyas y las mías. Así que suele estar muy ocupado en sus propias cavilaciones y dramitas como para ponerle atención a tu telenovela sobre-demandante. La mejor solución: dedícate a tí, cuídate, atiéndete. Así no dependerás de otro para lo que tiene más interés en tu vida: tu propia felicidad.
  3. Otra ocupación mejor para el cerebro es concentrarse en las soluciones en vez de sumergirte en la ira santa. ¿Que puedo hacer para lograr lo que me propongo? Claro, debes tener claro que es lo que realmente quieres... a lo mejor lo que quieres es que esa persona te ponga más atención y utilizas la forma más disfuncional: comportarte como una loca o un sicótico. Pues mira... a largo plazo, no sirve... Ya lo has experimentado seguramente. 
  4. Mucho más de fondo es repetirte hasta que te quede claro que... la gente tiene derecho a ser como es. Y, finalmente ganas más aceptándolo así. 
  5. Si finalmente no te aguantas a una persona específica, pues sácala de tu órbita. No me parece muy recomendable, sin embargo... pierdes la oportunidad de aprender a manejar las frustraciones o de incluso, verla cambiar. O... cambiar tú mismo y aprender que pelear... no factura. 
racionalemotivo.blogspot.com


miércoles, 13 de junio de 2012

Romances homicidas

Yo tengo ideas homicidas relativamente estructuradas todos los días. Después me calmo, y me doy cuenta que estaba exagerando un poco y olvidando que todos somos un poco cabrones de vez en cuando. Y otras veces, no las llevo a cabo simplemente porque es muy complicado deshacerse limpiamente de un cadáver. 
Efluvio filosófico etílico.
Todos nos hemos sentido víctimas de vez en cuando. La mayor parte de las veces, victimitas, de pequeños crímenes. En nuestras relaciones sociales y profesionales, experimentamos conductas verdaderamente cabronas de otras personas. La mayor parte de las veces, esas conductas no son más que la expresión de una realidad: que somos imperfectos y nos falta tacto para hacer las cabronadas: se pueden hacer de formas más funcionales. Otras veces, simplemente es la imposibilidad de llegar a un acuerdo. Otras, porque no logramos poner de acuerdo las demandas de dos egoísmos, el de cada uno de nosotros con la otra persona.
Si nos vamos a lo práctico, el problema esencial es que el mundo no puede ser siempre como a nosotros se nos da la gana. Las demás personas tienen vida y tienen sus prioridades, que raramente son hacer por nosotros todo lo que a nosotros se nos da la gana. Y claro, no nos gusta. Así de duro es. Esa persona no vive para tí. Tiene otras cosas que hacer. Incluso le pueden dar ganas de no salir de la casa y quedarse viendo televisión sin bañarse en vez de organizar la tarde para hacerte a tí la vida divertida plenamente, en un holocausto personal sin límite.
Lógico, nuestra cultura está llena de ideas sobre demandantes y profundamente tóxicas. En estos días alguien me decía que la esencia del amor era la dependencia del otro... Mmm a mí me parece más bien la esencia del 70% de los que necesitan psicoterapia, si no más. Claro, es que hemos visto muchas telenovelas. Perdónenme por romperles la magia: las telenovelas no son reales. Son actores, con frecuencia egoístas, pantalleros y con una que otra adicción. Les pagan por mentir de forma realista. ¿Ustedes creen de verdad que hay colegios como los de High School Musical? Tampoco parece que existe Godzilla. La vida es mucho más plana y sencilla. Te haces el viaje espectacular y mágico, y luego te tienes que embutir en el avión lleno de turistas y niños gritones.
Las relaciones son una batalla tras otra hasta llegar a acuerdos. Hay que intentar que esos acuerdos se produzcan antes del 50 aniversario. Y para eso, o te casas con una persona que esté completa y psicóticamente centrada en tí o te pones en mangas de camisa y te dispones a llegar a acuerdos básicos, que implican ceder una vez tú y otra vez el otro. Un buen entrenamiento es la pareja que tengas ahora. De verdad que es más bacano estar con alguien sin tanto rollo y tanta pelea. Si la cosa está muy complicada, pues un buen comienzo puede ser ir a terapia de pareja. No tiene mucho sentido acudir a psicoterapia cuando estás a quince días de buscar el divorcio o una motosierra para deshacerte del cadáver.
L Amaya - Racionaemotivo.blogspot.com

martes, 12 de junio de 2012

Relaciones Tóxicas

Mejor responsables que culpables...
Con frecuencia, nos ponemos en la penosa tarea de amargarnos la existencia al evaluar nuestra relación -o nuestra ausencia de relación-. Es una trampa eficaz, frecuente y muy poco útil. Lo único que suele producir es sentimientos bastante tóxicos y auto-depreciación. Sacamos la lista de los "porqué" y la usamos para estrangularnos. Y nada más. Sufrir.
Es un poco cutre, pero esto es muy parecido a lo que pasa en las organizaciones. Buscamos un culpable, lo hacemos sentir fatal, y nada más. No emprendemos nada después del castigo, por lo demás, frecuentemente inútil.
La experiencia muestra que es bueno aprender del pasado. En ocasiones, los aprendizajes no son fáciles de ejecutar, pero con frecuencia, sí. Basta que tomes la lista de los "errores", la conviertas en la lista de "aprendizajes" y hagas otra lista funcional: que voy a hacer HOY para que eso cambie.
Y el pasado? Para la memoria y la biografía de facebook si acaso. Lo que importa es... hoy.
racionalemotivo.blogspot.com

sábado, 9 de junio de 2012

Amigos y Perros

The better I get to know men, the more I find myself loving dogs. - Charles de Gaulle
A friend is a gift you give yourself. - Robert Louis Stevenson
Dos frases que parecen contradictorias, pero pensándolo con calma, son como dos caras de la misma moneda. El presidente francés nos cuenta una experiencia por la que todos hemos pasado: descubrir que la gente, y nuestros amigos cercanos también, tienen límites y defectos. Nuestras mascotas -los perros o incluso esas personas que en ocasiones actúan como si fueran mascotas- no tienen eso. Tienen una entrega supina y una actitud tan inteligente como la de una vaca coronada. Predecibles. Y eso es, con frecuencia, muy poco interesante. Los amigos, en cambio, son como uno: hechos de oro y... mierdita. Con actos muy bacanos, y otros, un poco agotadores. Gente que te llama un día y luego se olvida de tu número por meses, pero allí están (evidentemente estoy hablando de los amigos verdaderos). Aprendes de ellos, te enseñan en ocasiones sin querer y otras tú queriendo. Pero siempre, tendrás que aceptar un hecho: son humanos. Se equivocan. Tienen sus propios problemas.
Así que conservar los amigos requiere una inversión emocional. Conservar el perro, cuesta la cuenta del veterinario y la comida. Por supuesto que un perro es muy buena compañía, y claro, muchos saben que su perro es especial, tiene emociones y sabe pilotar un 747. Pero, un ser humano es mucho más. Complejo. Difícil. Con capacidad de enseñar. Y de equivocarse. Así que nos amigos suelen ser un buen complemento para el perro que ya tienes.
Buen momento para plantearte: ¡cño! hace meses que no llamo a ... y... ponte a la tarea.
racionalemotivo.blogspot.com

Más allá del terrible 20% (1)

Hay un mundo maravilloso donde no te encuentras con personas difíciles. Maravilloso porque no es real. #elterrible20x100 Las relaciones...