domingo, 21 de abril de 2013

Frases idiotas llenas de sabiduría (I)

En ocasiones es importante recordar lo básico. Y para esto, nada mejor que frases producto de la mente brillante de políticos, deportistas, modelos, ingenieros nucleares, astigmáticos, es decir, de todos, porque todos de vez en cuando decimos alguna tontería.
Me parece que podemos comenzar con un individuo realmente único: nuestro querido Bush, quien clamó en favor de la paz misiles de veces.
I think war is a dangerous place. [pienso que la guerra es un lugar peligroso]
- George W. Bush, Washington, D.C. (May 7, 2003)
Pues eso. La guerra es un lugar peligroso. Vamos a recordar una pequeña lista de decisiones poco útiles que tomamos cuando nos olvidamos de esta verdad:
1. Todos cometemos errores: Así que, al empezar la guerra de "no los llamo porque no me llaman", y "no los busco porque no me comprenden", ten en cuenta que lo mismo dicen otras personas de tí.
2. Nuestros amigos, también comenten errores. Parece más cómodo estar rodeado por gente equivocada que lo quiere a uno que estar sólo y perdido mientras esperamos personas perfectas que no existen.
3. Nosotros nos cansamos de algunas personas, y ellos también. De vez en cuando, las personas necesitan descansar de otras. Tú de algunos, y otros, de tí. Darle tiempo a la gente, dejar que te extrañen, aunque sea tipo: ¿Y dónde andará ese bobo que tengo tiempo sin ver?. Controla las sobredosis de tí mismo.
4. Es mejor un mal acuerdo que una buena pelea. Puede sonar conformista, pero haz un recuento de tus últimas guerras y qué tanto te han costado, y entonces podrás darte cuenta más tranquilamente del balance.
Leonardo Amaya - racionalemotivo.blogspot.com

domingo, 14 de abril de 2013

El talento de Ratatouille

No cualquiera puede ser un gran artista, pero un gran artista puede venir de cualquier parte
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Anton Ego (Persona de la película Ratatouille)
Pues sí, una cita de un personaje de dibujos animados. Nada distinto a cada uno de nosotros, que con no poca frecuencia nos metemos en películas bastante complicaditas e imaginarias.
Resulta que con frecuencia, sufrimos porque pensamos que no hacemos las cosas tan bien como deberíamos, cometemos más errores que los demás congéneres y eso confirma que somos incompetentes en el amor, en el trabajo, y peor aún, en el timón de nuestra propia vida.
Vamos a dos ideítas básicas:
1. Sí, a lo mejor debes mejorar. No sólo porque efectivamente los humanos somos defectuosos, sino porque de hecho, tenemos la posibilidad de ser mejores. ¿Te das cuenta lo básico del asunto? Claro, a lo mejor incluso eres terrible en un tema. Pues... busca ayuda. Consejitos, psicoterapia, etc. Pero, sufrir no es un método para nada.
2. Sí, deja de planear y sufrir y ponte a hacer algo. Vamos a repasar el "rosario de dolores": "me van a descubrir lo incompetente que soy"; "nunca podré mejorar en esto", y etc. Mira, seguro que algo se puede hacer. Ponte a hacerlo. Es muy bueno e importante planear, pero luego de organizar, alguien tiene que ponerse a hacer las cosas. Y si no eres tú, quién. Si no es ahora, cuándo. Si no es aquí, dónde.
¿Talento? tenemos todos. Quizá para algunas habilidades muy especiales no será práctico demandarse mucho, porque el camino sería muy dispendioso para competir con personas que nos llevan ventaja en tiempo y habilidades ya poseídas, pero seguro que tienes muchas habilidades que nunca te has decidido a explorar porque no eres "lo suficientemente bueno". ¿seguro? yo conozco personalmente gente bastante incompetente que logra "vivir del cuento" bastante bien. Únete al grupo, y ponte a hacer algo. Seguro que sentado llorando no desarrollarás ningún talento distinto a ser una reina del drama. Y levantándote a poner las manos a la obra al menos te ayudará a dejar de pensar en temas autodestructivos.
Leonardo Amaya - racionalemotivo.blogspot.com


miércoles, 3 de abril de 2013

Lo que te salió en la tapa.

Ser feliz es muy fácil: aceptar que lo que tienes es lo que te salió en la tapa.
- Alejandro Tobar. (conversación con el autor).
Afortunadamente, es extraño que alguien tenga todo. Si eres inteligente en temas académicos, eres una telenovela en los temas personales. Un tipo brillante, se enreda con viejas disfuncionales que lo hacen sufrir. La que es bonita, se tropieza con personajes insufribles. Y así, hasta el infinito y más allá.
Con alguna frecuencia, atendí a modelos profesionales. Y sin faltar a la confidencialidad, debo decir que fue una experiencia de aprendizaje: sufren por cosas muy parecidas a lo que hace sufrir a gente más feíta. En ocasiones, toman decisiones terribles que les complican la vida profesional y otras veces se dejan usar y minusvalorar por otras personas. Incluso, no están contentos con su cuerpo y su imagen física. Y doy fe que, con la pinta que tienen estos personajes, yo hubiese sido actor porno.
Por supuesto, hay temas que podemos mejorar. Procurar crecer profesionalmente, como personas, hacernos una lipo, ir al gimnasio, dieta, conseguir una maestría, etc, son hitos vitales que podemos perseguir. Pero, mientras lo logramos, no tiene sentido sufrir por lo que no tenemos.
Algunas cosas no las tendremos nunca, o intentarlo afectaría otras áreas de nuestro estilo de vida. Vamos a ver... si quiero bajar 15 quilos que me sobran, debo controlar las salidas a los restaurantes y dedicarle más tiempo al gimnasio, tiempo que debo sacarlo de otros temas que me gustan más, como ir a Galerías de arte y hablar m con amigos. No se puede tener todo. Es la realidad.
Pero, solemos estar más atentos a nuestros defectos y lo que no tenemos y descuidar nuestros logros y bienes actuales. Nos empuja un poco nuestro sistema límbico y otro poco nuestra cultura del reto. De allí a sufrir es un paso, también nos conduce a tomar decisiones tontas. No sirve para nada: pongamos el ejemplo de los kilitos de más. Puedes sufrir todo el día ante la mirada estupefacta de tu imponente panza. Pero no bajarás 100 gramos a no ser que te llenes de ánimo y lleves tu culo gordo a un gimnasio.  Y finalmente, es mejor que te quieras con tu barriga mientras ella te acompañe. Sufrir, no sirve para nada. Lo mismo pasa en todos los otros campos: no te has esforzado, y no te gusta tu lugar profesional actual? pues a moverte, pero siendo feliz ya.
Una de las tremendas barreras que nos pone nuestra cultura está relacionada con las sobredemandas: nos olvidamos que la vida hay que vivirla, que incluso la conversada con un grupo de alcohólicos sociales (tus amigos) es significativa; que atender a tus hobbies te saca de la carrera de las ratas mental. Pero, eso es otro tema que conversaremos luego.
racionalemotivo.blogspot.com


Más allá del terrible 20% (1)

Hay un mundo maravilloso donde no te encuentras con personas difíciles. Maravilloso porque no es real. #elterrible20x100 Las relaciones...