martes, 15 de octubre de 2013

Una de Nietzsche...

La buena memoria es a veces un obstáculo al buen pensamiento
F. Nietzsche
¡Quien se imaginaría a este circunspecto filósofo dando consejitos de peluquería! Pero, para que veas: recordar cada cosa con frecuencia entorpece nuestra capacidad para razonar de forma defensiva y constructiva.
¿Y porqué? Es importante tener historia para aprender de nuestro pasado, también de las malas experiencias. Dicen que el ser humano es el único animal que tropieza dos veces con la misma piedra. Aprender en los temas humanos es una tarea compleja, y requiere que construyamos sobre lo que ya hemos vivido. Pero, en muchas ocasiones el pasado y la memoria hiperactiva nos interfieren porque:
Nos dedicamos a sufrir sobre los errores pasados: acéptalos. No los puedes cambiar. Aprende.
Nos llenamos de prejuicios: el hecho de haber tenido interacciones con dos o tres cabrones y una persona falsa no implica que siempre nos vamos a encontrar con gente así. Por ejemplo, yo tengo muchos buenos amigos bogotanos, luego de haber tenido la experiencia de tratar profesionalmente con una personaja de lo peor, poco profesional y falsa como moneda de cuatro pesos. 
Perdemos la oportunidad para arriesgarnos nuevamente: una parte importante de las buenas metas humanas incluyen un factor de riesgo. Enamorarse, trabajos retantes y aficiones frecuentemente demandan una buena porción de apuesta. Apostamos por personas nuevas, proyectos nuevos y metas nuevas, y si nos paraliza el recuerdo de malas experiencias pasadas, podemos dejar de lado una nueva oportunidad con mejores resultados.
Pues con Nietzsche: un poco de mala memoria no pocas veces es bueno.
LAmaya - racionalemotivo.blogspot.com

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