domingo, 7 de abril de 2019

Ideas Claras

Cuando se trata de la vida feliz, no es propio que me respondas, según la costumbre de la opinión de la mayoría: “Esto parece ser la mayor felicidad”; pues por eso mismo es la peor. No marchan tan bien los asuntos humanos, que las cosas mejores agraden a los más; la prueba de lo peor es la muchedumbre. Busquemos qué es lo mejor, no lo más acostumbrado
Seneca, De Vita Beata

Hoy te traigo otro texto un poquito añejo, de Séneca. Sobre un tema cotidiano, y ya vez, antiguo: la felicidad. Nuestro querido Séneca tenía una pregunta muy adecuada para leer el domingo en la noche: el camino para ser felices. 

Por supuesto un filósofo debía escribir de una forma un poco difícil de comprender.  Pero este párrafo es bastante directo: lo que opina la mayoría no es lo que a todos sirve para ser felices. Y resulta que con frecuencia nos equivocamos de camino precisamente por seguir la opinión dominante. 
Resulta que todos tenemos diversas metas y tareas en la vida. 

Déjame lo digo claro: la jerarquía habitual suele no coincidir con lo que debería ser para nosotros importante. Claro que nuestro trabajo es relevante. Ojalá nos haga felices, sea una ocasión para crecer y sus retos interesantes. Pero, no es lo único, y muy seguramente no es lo más importante en nuestra vida. 

Claro que no te sugiero que renuncies mañana. Entre otras cosas porque necesitas el dinero, continuar tu recorrido profesional e incluso estar ocupado. Si te quedas todos el día en la casa es posible que te neurotices y comiences a pensar tonterías que te preocupen más. Pero, tampoco debe ser lo más significativo en tu día. Y también es probable que lo más apasionante que tengas mañana no sea tan relevante para la mayoría. Mira lo que nos decía Séneca: 

No marchan tan bien los asuntos humanos, que las cosas mejores agraden a la mayoría. 

Te lo traduzco mejorcito: No es que nuestro mundo esté lo suficientemente sano mentalmente como para que lo más importante importe a la mayoría. Voy a ser más claro aún. Mañana tengo una reunión de trabajo importante, que me divierte. Pero, lo que realmente me apasiona mañana es ir al gimnasio y ver como va la renovación de mi cocina. Otro día puede que lo mejor sea verme con algunas personas. Imagínate que yo mañana le apueste todo a esa reunión. Hoy preparé el material que necesitaba y me dispuse a que sea interesante y divertida, pero puede ser que las demás personas que acudan les importe muy poco lo que hice e incluso no lo valoren o no lo entiendan. Pues bueno, lo que realmente me interesa en categoría A plus es mi cocina. No quiere decir que no me importe para nada la reunión; simplemente es que no será lo más importante para mi felicidad en ese día. Quizá en otro sí. 

Es más, mi cocina no es lo que más felicidad me dará. Es la comunicación con la gente que me voy a encontrar, algunos de mi familia, otros amigos importantes y algunos colaboradores con los que amo trabajar. ¡Pero con frecuencia nos olvidamos de disfrutar eso! Cada momento, cada tema importante. 

Si vamos a lo práctico, te recomiendo un truco de peluquería: Construye tu lista de la felicidad de mañana. No de toda la vida ni del universo mundo, sino de lo que puedes disfrutar mañana mismo, y verás que, al ordenarlo de acuerdo a lo que para ti es más significativo, muy probablemente no coincide con la opinión de la mayoría e incluso, puede sorprenderte. 

Si la haces con juicio es posible que descubras que no atiendes lo suficiente a temas que son de verdad importante en tu vida. Te ayudo: comienza con las personas valiosas de tu vida con las que vas a tener contacto mañana. Sigue con las tareas interesantes de tu trabajo -quizá te interesen predominantemente a ti- luego, ¡por favor! incluye las metas que pueden sonar tontas pero que te gustan: ese postre que te vas a tragar mañana porque sí. Esa novela que estás leyendo, incluso la tarde del gimnasio, porque quieres mejorar algo en tu cuerpo, o desarrollar un extraño músculo o incluso si simplemente vas a ver gente que se sacrifica más en su dieta que tu. 

Y no te olvides, los que podemos disfrutar es lo que tenemos a mano cada día. Y disfrutar es al menos una versión cercana a la felicidad. 

@leonadoamayaMD

domingo, 31 de marzo de 2019

Gratitud

La felicidad, en un libro de hace años...

¿Qué nos impide, en efecto, decir que la felicidad de la vida consiste en un alma libre, levantada, intrépida y constante, inaccesible al miedo y a la codicia, para quien el único bien sea la virtud, el único mal la vileza, y lo demás un montón de cosas sin valor, que no quitan ni añaden nada a la felicidad de la vida, ya que vienen y se van sin aumentar ni diminuir el sumo bien?

Lucio Anneo Seneca, (4 a.C. - 65 d.C). De vita beata (Sobre la vida feliz).

Seneca es uno de los autores Romanos (bueno, nacido en Córdoba, España) que abordó una reflexión juiciosa sobre la vida. Para seguir en el tono nerd, Séneca es reconocido como un filósofo estoico. Y hasta aquí lo nerd. 

Esta frase recuerda a otro personaje muy influyente, de otra punta del mundo, Gauthama Buda, pero eso lo hablaremos otro día. Nuestra mente se perturba cuando intentamos controlar lo que está fuera de nuestro dominio... como las personas, el futuro e incluso aquellos eventos del pasado que son historia y ya. Y a partir de allí comenzamos a especular, a suponer un camino o el otro. Y mientras nos distraemos en eso, olvidamos gozar los que tenemos ahora, las personas maravillosas que nos acompañan hoy, incluso los recuerdos que podemos agradecer. 

Te cuento un consejito de peluquería que sirve para bastante. Organízate su "paquete de emergencia" para cuando pierdes contacto con la realidad. Te doy la fórmula: 


  • Fotografías con las personas que has tenido el gusto de cruzarte en la vida y te han dejado una huella amable. 
  • Fotografías de las personas cercanas, las que siempre han estado allí, aunque no las frecuentes
  • Recuerdos de esos viajes que han sido más importantes por dentro (en tu mente) que por fuera, en los pies...
  • Las frases que te han marcado, que te han ayudado a aprender un poco sobre quién eres. 
  • Los recuerdos de esos viajes con gente espectacular... y aquellos en que te has acompañado solo y has sido maravilloso compañero de viaje de ti mismo!
  • Los recuerdos de esos hitos de la vida que tienen sentido para uno mismo: ese premio que has amado, ese trabajo que ha sido un logro...
  • Y tu playlist del recuerdo, para cuando sea bueno que repases esos recuerdos e imágenes. 

Ya sabes. Dedícale un tiempo en uno de esos días que te domina la procrastinación de lo urgente y puedes hacer algo importante!

@leonardoamayaMD



Ideas Claras

Cuando se trata de la vida feliz, no es propio que me respondas, según la costumbre de la opinión de la mayoría: “Esto parece ser la may...